
Sign up to save your podcasts
Or


Si salta contigo en los charcos, si te comparte de sus tacos o arepas, si deja buena propina, no porque le sobra, sino porque sabe honrar; si le contesta bien a su madre, si deja pasar al otro en la calle y dice gracias después de preguntar la hora, préstale mucha atención a esos detalles, pero sobre todo a esa persona. Esa gente tiene algo que ya no abunda: conciencia cotidiana. Pequeños gestos que son enormes actos de carácter y rasgos de un corazón con muchas características nobles. No nada más son amables, sino que saben vivir sin indiferencia. Esa persona no le va a dar miedo mojarse contigo, joderse los zapatos; es más, le va a parecer romántico. No se va a andar quejando de todo en el camino. Son poquititos los que respetan lo sucio y opaco. Eso es carácter. Bondad, carajo. Han navegado tantas tormentas solos, que hasta saben acompañarte en las tuyas.
Esa gente no tiene una comodidad fingida. Te ven roto y no huyen; te ven fuerte y no se cuelgan. Ser así no es común. Ellos han vivido lo suficiente como para saber escucharte y preguntarte dónde te duele, para no tocarte ahí demasiado fuerte. No los vas a ver exigiéndote que te compongas en dos días, ni te van a permitir sufrir toda la vida, y mucho menos rendirte.
Esa clase de personas son raras. Y no porque escaseen. El pedo es que no sabemos reconocerlas. Por eso te digo que, si salta contigo en los charcos, mírala o míralo bien.
By danielhabif4.9
13771,377 ratings
Si salta contigo en los charcos, si te comparte de sus tacos o arepas, si deja buena propina, no porque le sobra, sino porque sabe honrar; si le contesta bien a su madre, si deja pasar al otro en la calle y dice gracias después de preguntar la hora, préstale mucha atención a esos detalles, pero sobre todo a esa persona. Esa gente tiene algo que ya no abunda: conciencia cotidiana. Pequeños gestos que son enormes actos de carácter y rasgos de un corazón con muchas características nobles. No nada más son amables, sino que saben vivir sin indiferencia. Esa persona no le va a dar miedo mojarse contigo, joderse los zapatos; es más, le va a parecer romántico. No se va a andar quejando de todo en el camino. Son poquititos los que respetan lo sucio y opaco. Eso es carácter. Bondad, carajo. Han navegado tantas tormentas solos, que hasta saben acompañarte en las tuyas.
Esa gente no tiene una comodidad fingida. Te ven roto y no huyen; te ven fuerte y no se cuelgan. Ser así no es común. Ellos han vivido lo suficiente como para saber escucharte y preguntarte dónde te duele, para no tocarte ahí demasiado fuerte. No los vas a ver exigiéndote que te compongas en dos días, ni te van a permitir sufrir toda la vida, y mucho menos rendirte.
Esa clase de personas son raras. Y no porque escaseen. El pedo es que no sabemos reconocerlas. Por eso te digo que, si salta contigo en los charcos, mírala o míralo bien.

937 Listeners

1,120 Listeners

505 Listeners

748 Listeners

139 Listeners

110 Listeners

269 Listeners

48 Listeners

91 Listeners

63 Listeners

54 Listeners

108 Listeners

52 Listeners

58 Listeners

19 Listeners