
Sign up to save your podcasts
Or


(NOTAS DEL CAPÍTULO COMPLETAS AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/59-yo-mi-me-conmigo-exito-fracaso-ego/)
Hay quien dice que el Ego no estuvo siempre con nosotros. Al menos, no como ahora.
Es a partir del Renacimiento cuando empieza a aparecer una conciencia más pronunciada de la individualidad, de que cada uno somos diferentes y que queremos ser entendidos como únicos y distintos del resto. Y esa búsqueda de nuestra diferenciación, fue adquiriendo gradualmente cada vez más profundidad e importancia hasta el extremo actual, el de una sociedad hiperindividualizada.
Nuestra capacidad de expresar lo que sentimos, lo que pensamos, para proyectar la imagen que nos gustaría que otros tuvieran de nosotros y para percibir reconocimiento es única en la historia de la humanidad. Y, esto, supongo que como todo tendrá su lado positivo y su lado negativo.
Para algunos, el Ego es nuestro mayor enemigo y el causante de nuestros mayores sufrimientos. Esta es una visión frecuente en filosofías como la estoica o la budista, donde el apego a lo que queremos ser o a cómo queremos que nos vean son vicios a evitar.
Para otros, sin embargo, el Ego es su mayor combustible. Estos días estoy viendo The Last Dance, el documental sobre Michael Jordan y me parece imposible que él llegara a ser lo que fue sin su Ego. En su caso, sin ese amor propio que hacía que fuera incapaz de aceptar ser inferior a otros.
Ese espíritu competitivo insaciable en la cabeza de otros sólo conduciría a la frustración. Pero bien canalizado, en un atleta como él, es seguramente la única forma de alcanzar ese grado de excelencia.
Nuestro Ego es poliédrico, difícil de definir y de resumir. Porque en el fondo no es sólo lo que somos, ni cómo nos vemos o lo que nos gustaría ser, si no también cómo nos perciben o cómo sentimos que nos ven el resto.
Y en todas esas interacciones, con nosotros mismos y con el resto, nos surgen conflictos y problemas, sobre todo cuando tenemos éxito o cuando fracasamos. De esos conflictos, más concretamente de dos caras extremas de ellos, es de lo que hablamos en el capítulo de hoy.
🙌 Patrocinan kaizen:
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.
By Jaime Rodríguez de Santiago4.9
4040 ratings
(NOTAS DEL CAPÍTULO COMPLETAS AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/59-yo-mi-me-conmigo-exito-fracaso-ego/)
Hay quien dice que el Ego no estuvo siempre con nosotros. Al menos, no como ahora.
Es a partir del Renacimiento cuando empieza a aparecer una conciencia más pronunciada de la individualidad, de que cada uno somos diferentes y que queremos ser entendidos como únicos y distintos del resto. Y esa búsqueda de nuestra diferenciación, fue adquiriendo gradualmente cada vez más profundidad e importancia hasta el extremo actual, el de una sociedad hiperindividualizada.
Nuestra capacidad de expresar lo que sentimos, lo que pensamos, para proyectar la imagen que nos gustaría que otros tuvieran de nosotros y para percibir reconocimiento es única en la historia de la humanidad. Y, esto, supongo que como todo tendrá su lado positivo y su lado negativo.
Para algunos, el Ego es nuestro mayor enemigo y el causante de nuestros mayores sufrimientos. Esta es una visión frecuente en filosofías como la estoica o la budista, donde el apego a lo que queremos ser o a cómo queremos que nos vean son vicios a evitar.
Para otros, sin embargo, el Ego es su mayor combustible. Estos días estoy viendo The Last Dance, el documental sobre Michael Jordan y me parece imposible que él llegara a ser lo que fue sin su Ego. En su caso, sin ese amor propio que hacía que fuera incapaz de aceptar ser inferior a otros.
Ese espíritu competitivo insaciable en la cabeza de otros sólo conduciría a la frustración. Pero bien canalizado, en un atleta como él, es seguramente la única forma de alcanzar ese grado de excelencia.
Nuestro Ego es poliédrico, difícil de definir y de resumir. Porque en el fondo no es sólo lo que somos, ni cómo nos vemos o lo que nos gustaría ser, si no también cómo nos perciben o cómo sentimos que nos ven el resto.
Y en todas esas interacciones, con nosotros mismos y con el resto, nos surgen conflictos y problemas, sobre todo cuando tenemos éxito o cuando fracasamos. De esos conflictos, más concretamente de dos caras extremas de ellos, es de lo que hablamos en el capítulo de hoy.
🙌 Patrocinan kaizen:
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.

134 Listeners

17 Listeners

69 Listeners

42 Listeners

20 Listeners

77 Listeners

71 Listeners

281 Listeners

8 Listeners

20 Listeners

5 Listeners

5 Listeners

36 Listeners

28 Listeners

11 Listeners