
Sign up to save your podcasts
Or


El origen de la vida y su evolución en los inicios continúan siendo unos de los misterios más importantes de la ciencia. Hace unos años, un grupo de investigadores publicó en la revista Nature un trabajo en el que se sugería que las primeras moléculas reproductoras surgidas en la Tierra primitiva se reprodujeron en burbujas de agua rodeadas de hielo, es decir, a bajas temperaturas. Ahora, nuevas investigaciones realizadas en la Universidad de Tokio indican todo lo contrario. Nuestro ancestro común, el organismo del cual derivan hoy todos los organismos del planeta Tierra, vivía escalfado, en aguas termales a temperaturas de entre 80 y 95 ºC.
Conflictos, coaliciones, conspiraciones, traiciones, maquinaciones, odio, cooperación, amistad, amor… El mundo de lo humano e inhumano es complejo. No obstante, esta complejidad de algún modo alcanza un equilibrio global y es improbable que siempre ganen los mismos. En nuestro cuerpo, los puntos de conflicto más importantes tienen lugar en las mucosas, entre las que se encuentra la superficie del intestino. Allí se establecen interesantes relaciones entre nosotros, las bacterias y los virus encaminadas a mantener un statu quo que beneficia a las tres partes.
Algunos efectos de las bombas atómicas han sido empleados para bien de la ciencia.Las bombas atómicas detonadas sobre la Tierra desde 1945 liberaron a la atmósfera una gran cantidad de productos radiactivos. Aquella locura sin precedentes en la historia de la humanidad tiene, sin embago, lados insospechados. Un grupo de científicos ha utilizado las variaciones de carbono 14, un isótopo radiactivo cuya concentración aumentó de forma significativa en la atmósfera durante los años de locura nuclear, para comprobar si las neuronas de nuestro cerebro se reproducen o no.
Puede resultar sorprendente a muchos, y tal vez incluso injusto, que animales simples y casi sin inteligencia puedan crecer de nuevo una extremidad perdida, pero el ser humano, el más inteligente de la creación o de la evolución, según se considere, sea incapaz de hacer lo mismo. ¿Por qué? Los mamíferos hemos perdido nuestra capacidad regenerativa a lo largo de la evolución. ¿Toda? ¡No! Algunos órganos internos, como el hígado, poseen una extraordinaria capacidad regenerativa. Menos conocido es que los mamíferos, incluido el ser humano, somos también capaces de regenerar la punta de los dedos de manos y pies si esta resulta amputada.
Si me preguntaran qué me fascina más del interior de una célula respondería sin dudar que la mitocondria. Existen varias razones para sustentar dicha elección, a cual más curiosa. Una de ellas es que la mitocondria no pertenece, en realidad, a la célula: es un microorganismo que vive en simbiosis con ella. Hace dos mil millones de años dos organismos unicelulares iniciaron una colaboración, la cual se convirtió en una simbiosis tan íntima que uno acabó viviendo en el interior del otro.
El asunto de la generación y evolución de los planetas rocosos no está ni mucho menos claro, ni siquiera en nuestro propio sistema solar. La generación de planetas rocosos es ciertamente necesaria para que pueda surgir vida sobre ellos, pero no todos los planetas rocosos son iguales, ni mucho menos. Ahí tenemos, si no, al planeta Venus, el lucero del alba, planeta hermano de la Tierra que, no obstante, es más seco que la espina de un cactus y, por consiguiente, está muerto. ¿Qué pudo suceder para que los destinos de la Tierra y de Venus hayan sido tan diferentes?
Los psicólogos John Pilley and Alliston Reid adoptaron a un perro de la raza Collie de la frontera, al que llamaron Chaser y lo entrenaron durante tres años, enseñándole nombres de juguetes (pelotas, osos de peluche, cochecitos, etc.). Tras este periodo de aprendizaje, Chaser confirmó, en experimentos científicamente diseñados por los investigadores, que había aprendido nada menos que los nombres de 1.022 juguetes, los cuales recordaba mejor que lo hacían los mismos investigadores ¿Comprende Chaser, además de los nombres, la gramática y sintaxis del lenguaje?
El primer ser humano que observó un ritmo circadiano (del latín circa, alrededor, y diem, día) fue el almirante griego Andróstenes, que sirvió bajo las órdenes de Alejandro Magno en el siglo IV antes de Cristo. Andróstenes describió los movimientos diarios de las hojas del árbol Tamarindo. Desde esta primera descripción, los ritmos circadianos se han observado en prácticamente todos los seres vivos, desde las cianobacterias a los animales superiores. Ahora se ha descubierto que la depresión está asociada con desarreglos circadianos del cerebro.
El porcentaje de diabéticos no deja de aumentar, por esta razón, se está dedicando bastante esfuerzo investigador a comprender cómo se desarrolla la resistencia a la insulina y qué mecanismos podrían evitar que se produjera. Uno de los descubrimientos más interesantes realizados por investigadores de la universidad de Harvard, USA, ha sido la identificación de un gen muy activo en hígado y tejido adiposo, dos órganos fundamentales para en el metabolismo de la glucosa. Cuando los científicos inyectaron a ratones la proteína producida por este gen, comprobaron que esta era capaz de estimular el crecimiento de las células beta del páncreas hasta 30 veces, aunque no estimulaba el crecimiento de otras células. Pronto se llevarán a cabo ensayos clínicos para evaluar la seguridad y la eficacia del tratamiento con esta hormona.
La transformación de energía química en mecánica sucede cada vez que movemos un músculo. Nuestro cuerpo extrae la energía de los alimentos y la almacena en un combustible intermedio, la molécula ATP. No basta con fabricar el combustible, además hay que llevarlo allí donde hace falta, un proceso que plantea una nueva pregunta: ¿Es mejor producir el combustible de manera centralizada y distribuirlo después o conviene fabricarlo allí donde hace falta. Algunas células deben enfrentarse al dilema de generación centralizada o descentralizada de energía. Una de ellas es la neurona, el motor del pensamiento y las ideas. Una investigación sobre la producción energética en las neuronas ha revelado que éstas cuentan en sus axones con la maquinaria necesaria para generar ATP de forma descentralizada.
From the publisher's feed

42 Listeners

40 Listeners

11 Listeners

10 Listeners

2 Listeners

37 Listeners

123 Listeners

2 Listeners

16 Listeners

12 Listeners

98 Listeners

46 Listeners

110 Listeners

30 Listeners

169 Listeners

80 Listeners

20 Listeners

59 Listeners

236 Listeners

180 Listeners

27 Listeners

41 Listeners

2 Listeners

12 Listeners