En la edición de hoy del Radar Empresarial examinamos la reciente decisión de Ubisoft de detener temporalmente su cotización en la Bolsa de París tras posponer la presentación de sus resultados trimestrales. La compañía francesa ha solicitado volver al índice una vez que publique sus cuentas, algo que, según ha asegurado, sucederá en breve. En el último informe difundido, fechado el 22 de julio, la empresa ya mostraba una reducción del 3,9% en su facturación. El director financiero, Frédérick Duguet, comunicó internamente que la suspensión buscaba “evitar movimientos especulativos y fluctuaciones innecesarias mientras se completa el cierre del semestre”, justificando que necesitaban un margen adicional para finalizar este proceso.
La medida abre la puerta a analizar el estado real del grupo, que viene atravesando varios años complicados. El rendimiento de sus títulos principales sigue siendo clave para entender su situación, y 2024 fue especialmente difícil. El lanzamiento de Star Wars Outlaws, llamado a convertirse en un éxito de ventas, terminó siendo uno de sus mayores tropiezos recientes. El juego apenas alcanzó el millón de copias vendidas durante su primer mes en el mercado, muy por debajo de las previsiones internas, que oscilaban entre 5,5 y 7,5 millones. Aunque las ventas repuntaron ligeramente tras varias actualizaciones y su llegada a Switch, el impacto inicial fue un golpe duro para la firma.
El ejercicio 2025 comenzó con un panorama algo más alentador gracias al nuevo título de su saga estrella: Assassin’s Creed. En agosto, Assassin’s Creed Shadows se posicionó como el juego más vendido en Europa, pese a la controversia inicial provocada por su protagonista y las críticas sobre su plausibilidad histórica. Finalmente, el éxito comercial fue contundente: cinco millones de copias solo en agosto, convirtiéndose en la principal baza de Ubisoft para contrarrestar un 2024 marcado por pérdidas de 159 millones de dólares y un descenso del 17,5% en ingresos.
Hablar de Ubisoft implica también mencionar a Tencent, su segundo mayor accionista con un 10% del capital, solo superado por la familia Guillemot, que controla el 15%. Ambas compañías anunciaron recientemente la creación de una nueva filial, Vantage, destinada a gestionar franquicias clave como Assassin’s Creed, Far Cry y Rainbow Six, en un intento por reforzar la estabilidad y el futuro de estas marcas emblemáticas.