En el Foro de la Inversión de Capital Intereconomía, David Ardura, director de inversiones de Finaccess Value, analiza el escenario complicado que atraviesa actualmente la renta fija, especialmente en Estados Unidos. Ardura explicó que el fuerte repunte de las tires de los bonos americanos, con el Treasury a 30 años superando el 5%, responde a dos factores clave: el aumento de las presiones inflacionistas y las crecientes dudas sobre la sostenibilidad fiscal de la economía estadounidense. Según señaló, el elevado déficit estructural obliga a emitir cada vez más deuda, lo que incrementa la desconfianza de los inversores y provoca que exijan mayores rentabilidades para financiar al Estado.
Ardura también pone el foco la FED y en el papel que jugará Kevin Warsh al frente del banco central estadounidense. Ha destacado que el mercado ya descuenta posibles subidas de tipos en 2027 y que el nuevo presidente de la Fed llega muy condicionado por las presiones políticas de Donald Trump para abaratar el precio del dinero. Aun así, recordó que Warsh siempre ha defendido una estrategia basada más en reducir el balance de la FED que en aplicar bajadas agresivas de tipos de interés, en un contexto donde la inflación y la inteligencia artificial seguirán marcando la evolución económica global.
En cuanto a la estrategia de inversión de Finaccess Value, David Ardura detalla cómo gestionan su fondo de renta fija a corto plazo, un vehículo diseñado para perfiles conservadores donde la prioridad absoluta es preservar capital y minimizar volatilidad. Actualmente, el fondo mantiene duraciones muy reducidas, en torno a medio año, y apuesta exclusivamente por deuda de alta calidad crediticia. La firma considera que la deuda pública europea ya ha descontado escenarios muy negativos, lo que ha permitido encontrar oportunidades interesantes en bonos con mayores rentabilidades sin asumir riesgos excesivos. Además, descartan por ahora el high yield debido a unos diferenciales demasiado estrechos y poco atractivos.
Ardura explicó que el proceso de selección se realiza desde una visión macroeconómica para después analizar cada bono individualmente en busca de ineficiencias y oportunidades de valor relativo. El fondo está dirigido tanto a inversores extremadamente conservadores como a ahorradores que buscan una alternativa más rentable que los depósitos o las cuentas corrientes, manteniendo alta liquidez y estabilidad. Según señaló, el apetito por este tipo de productos sigue siendo elevado en España, especialmente en un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica, la inflación y la volatilidad de los mercados financieros.