En el Radar Empresarial de hoy ponemos el foco en las cuentas de Volkswagen. El grupo automovilístico cerró 2025 con un beneficio neto de 6.900 millones de dólares, lo que representa prácticamente la mitad que el obtenido en 2024. Aunque los ingresos y el volumen de ventas se han mantenido relativamente estables, ambos indicadores muestran un ligero retroceso respecto al ejercicio anterior. La facturación alcanzó los 320.000 millones de dólares, un 0,8% menos que un año antes. En cuanto a las entregas globales, el fabricante comercializó alrededor de 9 millones de vehículos durante 2025, una cifra que supone una caída cercana al 0,2%. El dato más preocupante de las cuentas es el beneficio operativo, que se ha reducido más de un 50%, reflejando el aumento de costes, la presión competitiva y las dificultades del sector en el actual contexto global.
Entre los factores que más han afectado a la compañía destaca el crecimiento de los fabricantes chinos. Aunque Volkswagen continúa siendo el principal actor del mercado europeo, la competencia asiática gana terreno con rapidez. Un ejemplo claro es BYD, que está incrementando su presencia en el continente a gran velocidad. En febrero, el grupo alemán superó las 200.000 matriculaciones en Europa, lo que le permitió mantener una cuota de mercado cercana al 28%, aunque con una caída del 4% respecto al año anterior. Mientras tanto, BYD registró un aumento interanual del 165%, lo que refleja el cambio progresivo en la competencia dentro del sector automovilístico europeo.
A esta presión competitiva se suman también las tensiones comerciales internacionales. Los aranceles aplicados por Estados Unidos han supuesto un golpe relevante para las cuentas del grupo. Solo en el primer semestre del año, Volkswagen estimó que las medidas comerciales impulsadas por la administración de Donald Trump tuvieron un impacto cercano a 1.300 millones de euros. Aun así, el consejero delegado del grupo, Oliver Blume, se ha mostrado confiado en que los planes industriales y comerciales en el mercado estadounidense permitan amortiguar parte de este impacto en los próximos años.
A pesar de estas dificultades, el grupo mantiene su apuesta por la electrificación. En 2025 vendió cerca de 274.000 coches eléctricos en Europa, lo que supone un crecimiento del 56% respecto al año anterior. Este impulso permitió a Volkswagen superar a Tesla en cuota de mercado eléctrica, con un 10,6% frente al 9,2% del fabricante de Elon Musk. El objetivo del grupo es ambicioso: espera que en 2030 el 70% de sus ventas en Europa correspondan a vehículos eléctricos. Para lograrlo, ya dispone de 30 modelos eléctricos y prevé ampliar significativamente su gama a partir de 2026. No obstante, la revisión de la estrategia en Porsche también ha generado costes relevantes. El grupo ha asumido 4.700 millones de euros en cargos extraordinarios, relacionados con amortizaciones, inversiones fallidas y la reorganización de varios proyectos eléctricos, tras decidir ralentizar la electrificación total de la marca deportiva.