El fútbol exige ganar en el campo, pero también mantener el equilibrio financiero. El Manchester United lleva años lejos de ambos objetivos, aunque en 2026 comienzan a aparecer señales de cambio. Tras más de una década sin conquistar la Premier League ,desde la salida de Alex Ferguson en 2013, el club atraviesa una etapa complicada tanto en lo deportivo como en lo económico.
Desde la temporada 2019-2020, la entidad ha acumulado pérdidas cercanas a 450 millones de euros. Sin embargo, los últimos resultados apuntan a una mejora. En el primer semestre de la campaña 2025-2026, las pérdidas se han reducido un 90%, hasta situarse en 2,8 millones de euros.
La llegada de Michael Carrick al banquillo en enero también ha contribuido a cambiar la dinámica deportiva. El equipo suma seis victorias en ocho partidos, incluidas ante Arsenal FC y Manchester City, lo que ha mejorado el ambiente en torno al club.
Parte de la mejora financiera se debe a un importante ajuste de costes. El club ha reducido un 40% su plantilla, lo que ha supuesto un ahorro de unos 8,5 millones de euros en gastos de personal.
Con una estructura más contenida, pérdidas mucho menores y una racha positiva de resultados, el Manchester United empieza a recuperar estabilidad. No obstante, el panorama deportivo sigue siendo exigente: el título de liga parece lejano y la ausencia de competiciones europeas limita las aspiraciones para el resto de la temporada.