En el Radar Empresarial de hoy ponemos el foco en la situación actual de la saga James Bond, una franquicia que continúa inmersa en la búsqueda de su próximo protagonista. Han pasado ya cinco años desde el estreno de No Time To Die, la película que marcó la despedida definitiva de Daniel Craig como el icónico agente 007. Desde entonces, los responsables de la saga no han logrado cerrar el relevo, y los rumores no han dejado de circular. El nombre que más fuerza ha ganado en los últimos tiempos es el de Callum Turner, aunque anteriormente también sonaron con insistencia actores como Aaron Taylor-Johnson o Tom Hardy.
Mientras el tiempo avanza sin novedades concretas, la importancia económica de la franquicia sigue siendo incuestionable. Las cinco películas protagonizadas por Daniel Craig lograron recaudar en conjunto alrededor de 4.000 millones de dólares en taquilla. De todas ellas, Skyfall fue la más exitosa, superando por sí sola la barrera de los 1.000 millones a nivel mundial. Estos resultados convirtieron a James Bond en un objetivo muy atractivo para Amazon, que decidió dar un paso estratégico en 2022 al adquirir el histórico estudio Metro-Goldwyn-Mayer, propietario de los derechos cinematográficos de 007, por una cifra superior a los 8.000 millones de dólares.
Sin embargo, lo que prometía ser una operación altamente rentable se ha visto frenado por conflictos internos. El principal obstáculo ha sido el desacuerdo entre Amazon y los herederos de Albert Broccoli, Barbara Broccoli y Michael G. Wilson, figuras clave en el control creativo de la saga durante décadas. En 2024, The Wall Street Journal reveló que Amazon quería expandir la franquicia con un modelo similar al de Marvel, repleto de derivados y spin-offs, una idea que generó un profundo rechazo por parte de Barbara Broccoli y deterioró gravemente la relación.
La situación empezó a desbloquearse en febrero de este año, cuando Amazon alcanzó un acuerdo con los herederos para crear una empresa conjunta. Aunque no se hicieron públicos los términos económicos, este pacto otorgó a la compañía de Jeff Bezos un mayor control sobre el futuro de las películas. Según The Sun, el objetivo sería estrenar la próxima entrega a finales de 2027, con un presupuesto cercano a los 250 millones de libras. Por ahora, eso sí, James Bond sigue sin rostro, director ni fecha definitiva.