La historia no es nueva. Cuando se automatizaron los telares en Inglaterra, muchos pensaron que el mundo se acababa. Se destruyeron empleos… y después se crearon muchos más. ¿Por qué? Porque al bajar costes, el mercado explotó.
Con la IA pasará lo mismo.
Además, si trabajas en una pequeña empresa tienes ventaja: las grandes van lentas. Comités, validaciones, miedo a equivocarse.
Tú puedes moverte hoy. Puedes automatizar una tarea al mes. Doce al año. Liberar horas equivalentes a una persona sin despedir a nadie. Y dedicar ese tiempo a vender mejor, atender mejor y pensar mejor.
Eso sí: no automatices el caos.
Primero ordena. Luego integra. No se trata de acumular herramientas como si fueran cromos. Se trata de cambiar la forma de trabajar y hacerlo antes de que lo hagan las grandes, que lo harán, pero mientras tanto, tendrás ventaja.
De todo eso hablamos Pedro Valladolid y yo en el episodio de hoy.