A raíz de la moda de volver a 2016, rescatando fotos, videos y audios de la época, me he parado a reflexionar sobre algo que lleva bastante tiempo agobiándome: lo rápido que pasa el tiempo.
A punto de cumplir 28, a veces miro atrás con nostalgia y me enfrento a la sensación de no estar donde pensaba que estaría a esta edad, de perder la juventud, de personas que estaban y ya no están… pero también de reconocer la madurez y la autoestima que he ganado por el camino.
En este episodio hablamos del miedo a crecer, de la ansiedad que provoca sentir que todo va demasiado deprisa, de idealizar el pasado y de aprender a quedarme en el presente, aun sabiendo que también pasará.