En el Radar Empresarial revisamos hoy las últimas novedades sobre Bayer, destacadas en la portada del diario Handelsblatt. La cifra clave es contundente: 24.000 millones de euros. Ese es el importe que la compañía estaría dispuesta a destinar para cerrar el conflicto legal vinculado a Monsanto. Conviene recordar que en 2018 el grupo alemán adquirió la empresa estadounidense por 66.000 millones de dólares, en una operación que, lejos de cumplir las expectativas iniciales, ha terminado generando un enorme coste económico y reputacional.
Los problemas legales comenzaron apenas unos meses después de anunciarse la compra. Un jardinero, Dewayne Johnson, declaró ante un tribunal en 2015 que el uso del herbicida Roundup, desarrollado por Monsanto, le provocó un linfoma no Hodgkin, un tipo de cáncer que afecta a los linfocitos. Tras varios años de litigio, Bayer perdió el caso y fue condenada a pagar 289 millones de dólares. La defensa del demandante se apoyó en un informe de 2015 de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, que clasificó el glifosato —principal componente del producto— como probablemente cancerígeno.
El goteo de sentencias continuó. El año pasado, la compañía fue obligada a abonar 2.100 millones de dólares a John Barnes, un ciudadano de Georgia que también atribuyó su enfermedad al uso de Roundup. Mientras tanto, el consejero delegado, Bill Anderson, reiteró públicamente la seguridad del herbicida en diciembre. Sin embargo, Bayer ya ha desembolsado más de 10.000 millones de dólares en compensaciones. Desde el primer caso, se han presentado unas 170.000 demandas, de las cuales todavía quedan activas cerca de 66.000.
Este escenario ha tenido un impacto directo en las cuentas del grupo, que registró pérdidas superiores a los 3.000 millones de dólares el pasado año, en gran medida por los litigios en Estados Unidos. La compañía confía ahora en una decisión clave del Tribunal Supremo estadounidense, prevista para junio. Aun así, las controversias no son nuevas: Monsanto ya estuvo implicada en episodios polémicos, como la producción del agente naranja durante la guerra de Vietnam o la prohibición de los PCB en los años setenta por sus efectos contaminantes y posibles consecuencias en la salud humana.