Amper se está consolidando como uno de los actores relevantes del sector de defensa y seguridad en Europa, según ha explicado su consejero delegado, Enrique López, en una entrevista en Radio Intereconomía.
El directivo señala que la compañía llegó a esta nueva etapa a finales de 2022 con el objetivo de posicionarse en los sectores de defensa y seguridad nacional, así como en energía y sostenibilidad, considerados clave para la autonomía estratégica de los países. En este contexto, afirma que el entorno geopolítico actual ha actuado como “viento de cola para estos segmentos”.
López destaca que Amper se sitúa “entre las 10 empresas más importantes de Europa en telecomunicaciones de uso dual”, una posición reforzada tras la adquisición de Teltronic, que ha ampliado sus capacidades tecnológicas y operativas. La compañía estructura su además actividad en otras dos grandes áreas: sistemas de defensa y seguridad, y gestión y almacenamiento energético
En términos financieros, el CEO de Amper explica que, aunque la parte de energía tiene ahora mismo más peso en ventas, la división de defensa ya representa la mayor parte del EBITDA. El objetivo, añade, es que “en 2028 ambas áreas estén equilibradas en ingresos, pero más del 65% del Ebitda estará en la parte de Defensa y seguridad nacional”. De cara al futuro, Amper se marca como objetivo casi triplicar las ventas hasta 2028, aprovechando el “viento de cola que hay tanto en el sector de defensa como de energía”.
López subraya además que el crecimiento será tanto orgánico como inorgánico, mediante adquisiciones que aporten nuevas capacidades, aunque insiste en que en este sector “no es solo un tema de tamaño”, sino de agilidad e innovación.
En este sentido, compara el modelo europeo con el francés, donde grandes grupos como Dassault o Thales concentran el sector. “En Francia hay grandes campeones como Dassault o Thales que concentran un volumen muy relevante en este sector. En España tenemos tres tractores principales, Airbus, Indra y Navantia, que son el tronco del árbol, pero luego hay ramas fuertes como Sener, Escribano o nosotros. Vamos tejiendo un árbol en el que al final la frondosidad es igual que la del árbol francés con una ventaja, que es que las empresas muy grandes a veces pierden ese punto de innovación. “Hay que encontrar el punto medio en tener un tamaño razonable pero no convertirnos en compañías elefantasicas”, asegura.
La compañía defiende una disciplina financiera con un endeudamiento inferior a tres veces el EBITDA. “Cerramos 2025 por debajo de dos veces, con 82 millones de euros de deuda neta y más de 46 millones de EBITDA”, explica.
Sobre la acción y un posible contrasplit, López reconoce que “es un debate que lleva mucho tiempo ahí. Cuando terminemos nuestra fase de transformación tendría sentido realizar un contrasplit porque los grandes fondos y los inversores de más perfil institucional tienen más sensibilidad con esto”.
Además añade que “la palabra chicharo me fastidia mucho. Como anunciamos en el capital Market Day hemos pasado de una fase de transformación a una fase se que somos una plataforma cotizada en mercados con vientos de cola y que estamos en una fase de crecimiento rentable y sostenible. En la bolsa española sólo hay dos defensas del sector defensa: Indra y nosotros”.