Roberto Moro, analista de Apta Negocios, dibuja un contexto de mercado de calma tensa con sesgo claramente alcista, aunque no exenta de riesgos. Los principales índices bursátiles están mostrando una fortaleza notable tras las caídas registradas en marzo, y esa recuperación está acercando a muchos de ellos a zonas clave.
En el caso del IBEX 35, Moro destaca que se encuentra a apenas un 1,5% de sus máximos históricos, una señal evidente de fortaleza. Pero no es un fenómeno aislado: tanto los índices europeos como los de Wall Street han seguido una trayectoria similar. “Todos están más lejos de los mínimos de marzo y más cerca de máximos”, apunta, lo que refuerza la idea de continuidad en el movimiento alcista. Eso sí, introduce un matiz importante: el mercado no está libre de amenazas, y advierte de la necesidad de vigilar los focos de tensión geopolítica.
Desde el punto de vista técnico, pone el foco en el DAX, donde identifica dos velas “muy bonitas”, en referencia a figuras que suelen anticipar giros o cambios de tendencia. A esto se suma otro indicador clave: el índice de semiconductores de Filadelfia, que acumula dos jornadas en máximos históricos, lo que suele interpretarse como una señal adelantada de fortaleza en el sector tecnológico y, por extensión, en el conjunto del mercado.
El análisis también incorpora la volatilidad, medida a través del VIX. Actualmente por debajo de los 20 puntos y acercándose a la zona de los 16, considerada de “tranquilidad”, refuerza la percepción de un mercado estable. “Veo las cosas bastante calmadas”, resume Moro, aunque insiste en que esta calma convive con un contexto geopolítico que no desaparece, sino que se mantiene latente.