El foco del mercado se dirige casi por completo a los resultados presentados por Alphabet tras el cierre de la sesión. La compañía tecnológica registró un beneficio neto de 122.000 millones de dólares, lo que representa un avance del 32% frente al mismo periodo del año anterior. Este desempeño se apoya principalmente en el crecimiento de los ingresos, que en el último ejercicio marcaron un récord histórico de 374.000 millones de dólares, con un aumento interanual del 15%.
Dentro de esta evolución, la publicidad y las suscripciones de YouTube volvieron a ser claves, al generar cerca de 55.000 millones de dólares. En el cuarto trimestre, los analistas siguieron de cerca el desempeño de Google Cloud, que superó expectativas con un crecimiento interanual del 48%. La división de nube se ve impulsada por Gemini, su agente de inteligencia artificial, que ya alcanza 750 millones de usuarios activos mensuales y consolida su posición estratégica dentro del grupo tecnológico global.
La inteligencia artificial concentró gran parte del interés del mercado. Sundar Pichai, consejero delegado de Alphabet, señaló durante la presentación que el grupo prevé destinar entre 175.000 y 185.000 millones de dólares en 2026 a inversiones en chips, servidores y centros de datos. Esta cifra superó ampliamente las previsiones de Bloomberg, que apuntaban a 95.000 millones, y explicaría las caídas del valor en el mercado fuera de hora, generando nuevas dudas sobre la financiación futura de estos ambiciosos planes.
Pese a ello, Pichai calificó el trimestre como excepcional. También destacó Waymo, la unidad de conducción autónoma, cuyas pérdidas operativas superan los 3.000 millones de dólares, aunque la empresa mantiene su apuesta. Alphabet anunció una ronda de financiación de 16.000 millones de dólares para Waymo, principalmente aportada por el grupo, lo que implicó un cargo extraordinario de 1.950 millones de euros y elevó su valoración hasta 126.000 millones de dólares, reforzando su papel como proyecto clave dentro de estrategia.