¡Buenos días querida tribu! Espero tengan una hermosa mañana.
Saben, hoy recordé una práctica que aprendí en el retiro de Byron Katie y se las quiero compartir en el episodio de hoy.
Ojalá ustedes se inspiren en hacerla también.
Cuando estaba en el retiro, había una práctica donde teníamos que hacerle un favor a tres personas en el día, cualquiera que encontraramos.
Eso sí, no eran favores para regocijar el ego, porque ellos no podían saber lo que habíamos hecho; era más bien, una acción de servicio.
Me resulta muy interesante esto porque pareciera que cada vez que damos algo, o hacemos un favor, siempre esperamos una recompensa a cambio.
Por lo que este ejercicio se me hace lindo para experimentar, ya que nos protege del ego y nos recuerda que somos almas de luz en un universo resplandeciente.
Algo tan sencillo como el saber cómo está alguien, podría mejorar su día, e incluso, salvarle la vida.
¡Me cuentan en los comentarios qué les pareció el ejercicio y cuáles servicios pudieron obsequiar hoy!
Los quiero mucho, Durga Stef