En casa con María

En casa con María

By María LeánizLeisureHome & Garden
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En casa con María episodes

  • EP106 Trucos en la cocina en Navidades y recetas con Thermomix y a la manera tradicional

    Llegan las Navidades y empiezan a acumularse los preparativos. Dónde celebramos cada comida y cada cena, quién cocina qué, cuántos vamos a ser, compramos y congelamos o lo dejamos para las ofertas de última hora.


    Hoy quería centrarme en la parte de cocina en Navidades para aquellos que tengan el Thermomix o algún otro robot de cocina. Pero creo que mucho de lo que contemos hoy aquí puede servir incluso a los que no lo tengan, porque vamos a hablar de organización en la cocina y de trucos.


    Me va a ayudar a contaros cosas interesantes en este ámbito Eva Clemente, jefa de equipo de Thermomix en la delegación de Majadahonda, en Madrid.


    Eva nos deja ideas de recetas tradicionales, innovadoras, saludables y postres ricos y rápidos de hacer.


    También algún truco para desastres culinarios.


    Y hasta me lanzo a preguntarle por algunos mitos sobre el Thermomix, el robot de cocina con más solera.


    Y tú, ¿qué vas a poner de comida o cena en las celebraciones navideñas? ¡Cuéntame en comentarios, que te leo siempre!


    40 min
  • EP105 El síndrome de la maleta navideña

    Muchas personas tienen que incluir un viaje en sus celebraciones navideñas, ya sea para visitar a la familia, porque tienen hijos en el extranjero o simplemente por placer, lo que conlleva estrés logístico: maletas, regalos, encargos de última hora.


    A este agobio se suma para algunos el estrés de sentirse "desplazada’ o incómoda en casa de otros. Con este episodio de En casa con María pretendo darte una pequeña guía para minimizar el caos y aligerar el estrés.


    Te hablaré de cómo organizar una maleta compacta pero funcional para viajes cortos, incluyendo ropa para eventos imprevistos.


    Te daré algunas Claves para llevar regalos sin que ocupen medio equipaje (y sin olvidar los papeles o etiquetas).


    Y consejos para sentirse cómoda y "en casa" incluso cuando estás en casa de familiares directos, familia política o amistades, lo que incluirá tu neceser de confort y rutinas rápidas para adaptarte.


    Vamos a ver cómo organizar tus viajes familiares en Navidad sin perder los nervios. Porque, en definitiva, se trata de ser feliz en unos días muy especiales con las personas que quieres. Y a veces, lo perdemos de vista.



    De entrada quiero contarte ¿qué es el síndrome de la maleta navideña? Es esa sensación de que viajar en Navidad es una misión imposible. Empiezas tranquila, pero al final te encuentras con una maleta que no cierra, ropa que no pega con nada, regalos a medio envolver, y un sinfín de 'por si acasos'. Además, si visitas a varios familiares, la logística se complica aún más.


    ¿Cuántas veces te has encontrado el día del viaje intentando meter un par de botas más 'por hacemos una excursión ¿O has llegado a casa de tu hermana y te das cuenta de que te olvidaste el cargador o tu crema hidratante recién comprada para el viaje?


    Seguro que más de una vez has vivido una situación como esta: empiezas con la idea de hacer una maleta ligera y ordenada. Pero, poco a poco, se van acumulando las cosas. Que si un jersey extra porque 'nunca se sabe', esos zapatos de tacón que llevas años sin usar pero que esta vez podrían venirte bien, y, por supuesto, el abrigo gordo 'por si nieva', aunque el pronóstico diga lo contrario. ¿El resultado? Una maleta que no cierra, una montaña de estrés y la sensación de que vas a necesitar unas vacaciones después de las vacaciones.


    Y eso no es todo. No solo es la maleta: también están esos 'detalles invisibles' que nadie ve pero que tú llevas en la cabeza. Recordar a qué hora sale el tren o el avión, repasar mentalmente si llevas todos los regalos, asegurarte de no olvidar ese medicamento que solo tú usas, o pensar en cómo vas a cuadrar todo con el horario del resto de la familia. Y ahí estás tú, sobrecargada mentalmente y con la sensación de que llevas el peso del viaje en todos los sentidos.


    Este síndrome no discrimina: da igual si viajas en coche, tren o avión. Siempre hay un momento de pánico: cuando miras la maleta y piensas '¿me estaré dejando algo importante?'. Y el momento estrella suele ser cuando ya estás fuera de casa y recuerdas ese pequeño objeto esencial que olvidaste. Porque sí, siempre hay algo que se queda atrás, el cargador del móvil, el libro que estás leyendo o ese regalo especial que habías guardado con tanto cariño.


    ¿Tienes alguna otra estrategia que utilices para hacer los viajes en Navidad más llevaderos?


    ¡Abrazo!


    María


    13 min
  • EP104 Microorganización

    Hoy quería compartiros algunas ideas sobre microorganización,

    un concepto que empecé a utilizar hace tiempo, no sé si existía ya o no, es
    probable que no, yo no había oído hablar de él, desde luego, y este término
    nació dentro de mí de forma natural al ir integrando pequeñas acciones diarias
    que mostraban tener un poder transformador en la vida de una persona. En la mía
    y en la de mis clientes como organizadora profesional.

    Son pequeñas acciones diarias pueden transformar no solo

    nuestro hogar, sino nuestra manera de vivir y sentirnos en él. Y muchas de
    ellas extrapolables a otros ámbitos de nuestra vida que también necesiten ser
    organizados.

    El psicólogo y autor, James Clear, en su libro Hábitos

    Atómicos, lo resume de manera perfecta:
    "El cambio no es algo que sucede de repente; ocurre en pequeños pasos
    diarios que se acumulan con el tiempo".

    Además, la antropóloga Mary Douglas, en su obra Pureza y

    Peligro, explica que el orden en nuestras vidas, incluso en las cosas más
    pequeñas, nos ayuda a encontrar un sentido de pertenencia y control. Este
    control, aunque sea sobre algo tan simple como organizar un cajón o dejar las
    llaves siempre en el mismo sitio, puede aportar estabilidad en medio de la
    complejidad de la vida moderna.

    Hoy te traigo 7 microhábitos que tienen el potencial de

    transformar tu día a día. No requieren grandes inversiones de tiempo o dinero,
    pero sí constancia y un poco de reflexión sobre cómo queremos vivir nuestras
    vidas.

    1. Busca tu ritual rápido de ‘efecto dominó’

    Antes de empezar cualquier otra actividad, dedica cinco

    minutos a ordenar algo pequeño en tu espacio inmediato, como la mesilla de
    noche, tu cartera o un rincón del salón. Según estudios de la psicología
    conductual, comenzar el día con una tarea breve pero concreta genera un efecto
    de "dominó positivo" que mejora la productividad.

    Dedica unos minutos a pensar en la suma de pequeñas acciones

    que haces al levantarte y encuentra en alguna de ellas un punto de mejora que
    puede ser tu ‘pieza dominó’, aquella que encadene otras a continuación que no
    te traerán más que mejoras y cosas positivas. Por ejemplo, aprovechar la pasta
    de dientes cuando se está acabando, dedicar dos segundos a colocar bien la
    toalla en el toallero y no dejarla hecha un buruño, ventilar tu habitación
    aunque sea un par de minutos, devolver los zapatos que haya en tu habitación a
    su lugar o dejar la encimera del baño vacía y recogida antes de irte a
    trabajar.

    Elige solo uno de ellos y observa que otras piezas de dominó

    ‘caen’ detrás de él. Si pones el foco en ello, seguro que detectarás más de
    una, quizá que devuelves la jarra de café a su sitio después de servirte, que
    cierras las puertas de los armarios de la cocina, algo que habitualmente se te
    pasa por alto, o que te sientes más motivada o motivado a hacer limpieza de tu
    bolso antes de salir de casa o a apagar todas las luces, cosa que a menudo se
    te olvida antes de salir de casa.

    2. Elimina las "zonas muertas" de tu hogar

    Identifica los espacios donde tiendes a acumular cosas sin

    sentido (como la esquina de la cocina o el recibidor) y establece un
    microhábito: cada vez que pases por allí, recoge un objeto y llévalo a su lugar
    correcto. Este gesto, según el sociólogo Erving Goffman, puede ayudarte a
    mantener una narrativa de orden en tu vida cotidiana. Y es sencillo de
    incorporar porque no abruma. Sabes que solo tienes que devolver a su lugar una
    sola cosa, tardarás apenas unos minutos y estarás trabajando tu
    microorganización, fundamental para llevar una vida organizada.

    Pero hay que empezar poco a poco, con estos microhábitos, no

    queriendo ser de golpe una persona que no eres.

    3. Un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio

    Asigna un espacio específico a los objetos pequeños que

    siempre se pierden, como las llaves, auriculares o cargadores. Según la
    antropología del espacio, cuando cada objeto tiene un lugar, reducimos el
    "ruido visual", mejorando nuestra capacidad de concentración y
    relajación.

    Esta, junto al exceso de objetos en los espacios, es la gran

    causa del desorden. Exceso de cosas y falta de disciplina para devolver cada
    cosa a su lugar. Muchas veces nos quejamos amargamente de que no conseguimos
    tener nuestros espacios en orden. Reduce el número de cosas que tienes y deja
    cada una en su sitio después de usarla. Te garantizo que así conseguirás mantener
    el orden.

    Es un hábito de microorganización que multiplica tu

    bienestar exponencialmente. Cada vez que te des cuenta de que vas a dejar por
    ahí en medio algo que no tiene lugar asignado, párate, piensa y asígnase un
    lugar, preferiblemente cerca de donde lo uses habitualmente. Y devuélvelo
    siempre ahí después de usarlo. Esto generará en ti una sensación de paz, de
    control y de seguridad, que se reafirmará cada vez que busques algo y lo
    encuentres en su lugar.

    4. Momento diario de limpieza

    Cada uno tenemos unos hábitos de organización. Para unos es

    la agenda, en papel o digital. Para otros las listas de tareas. Para otros el
    dejar a la vista las cosas pendientes, como llevar a coser un pantalón o
    entregar un papel firmado en el colegio de los hijos.

    Sea cual sea tu método de organización, haz limpieza del

    mismo cada día. Fíjate lo que te digo: cada día. No digo que cada día te pongas
    a organizar la agenda de todo el año, a vaciar la bandeja de entrada del correo
    si la tienes llena o la bandeja física del hall de entrada a tu casa si está
    llena a rebosar.

    Pero sí digo que revises y limpies lo que ese día a

    producido. En el correo electrónico, por ejemplo. Al final de la tarde o un
    rato antes de acostarte, revisa los correos recibidos ese día, borra los que
    sean de publicidad o suscripciones si no te interesan. Y archiva los demás en
    su carpeta correspondiente: lecturas pendientes, dar respuesta … lo que sea. En
    cuanto a la bandeja física, la de las llaves de casa, revisa qué has puesto ahí
    durante el día que no debe estar ahí y, si no están allí los básicos que
    necesitarás a la mañana siguiente, como llaves del coche o del garaje y gafas
    de ver o de sol, búscalo en ese momento y déjalos allí preparados. Si eres de
    listas, tacha todo lo que hayas hecho y pasa a días futuros las tareas
    pendientes.

    Así te acostarás con una sensación de tranquilidad y de

    tener tu vida organizada.

    5. Aplica la regla de “un toque"

    Soy una enamorada de esta regla porque es sencilla y muy

    efectiva. Cada vez que toques un objeto, decide qué hacer con él de inmediato:
    guardarlo, tirarlo o usarlo. Por ejemplo, si abres un paquete, desecha la caja
    en ese momento. Según investigaciones sobre toma de decisiones, esto reduce la
    sobrecarga mental al eliminar pequeñas dudas constantes.

    Si acabas de terminar de leer un libro, en cuanto lo cojas

    piensa si quieres conservarlo, donarlo o reciclarlo. Y, según lo que decidas,
    guárdalo en la parte de arriba de tu librería, en la zona de libros ya leídos, o
    ponlo en el lugar que tengas asignado para donación a la parroquia o a una ONG.
    Pero no lo termines y lo dejes en tu mesilla de noche porque echará raíces ahí.
    Ni lo lleves contigo de pase a la cocina mientras meriendas, porque cualquier
    otro asunto requerirá tu atención y ahí se quedará durante un par de semanas.

    Regla de un toque. El primer toque que le des a una cosa que

    sea el definitivo para llevarla a su lugar o destino actual. Que no vaya
    haciendo paradas por toda la casa porque hay una elevada probabilidad de que,
    al menos ese día, no acabe en su sitio.

    6. La "micro-purga" diaria

    Cada noche, elige un solo objeto que no necesitas y

    deséchalo, regálalo o recíclalo. Antropológicamente, este acto conecta con
    rituales de renovación, al liberar espacio y simbolizar un cierre diario.

    Y aligerar tu espacio físico te transmite la sensación de

    estar aligerando una mochila de piedras que levas a la espalda. Cuando voy a
    ordenar una casa, siempre me encuentro objetos que llevan apoyados en un lugar
    años sin que nadie se haya planteado qué hacen ahí ni se les de ningún uso. Por
    ejemplo, una mano matamoscas, una raqueta rota, pilas gastadas o botes vacíos
    de cualquier cosa.

    7. La espera activa

    Mientras esperas que el microondas caliente tu comida o el

    agua para el arroz hierva, haz una micro-tarea como limpiar una superficie,
    vaciar el lavavajillas o sacar a descongelar la comida del día siguiente. Según
    la teoría de las "microtransiciones", estas pausas mejoran la
    sensación de fluidez en el día.

    Seguro que has visto memes en redes sociales acerca de todo

    lo que hace una mujer mientras espera que hierva el agua para cocer los
    macarrones. En 8 minutos ha vaciado el lavaplatos, metido en bolsas
    individuales los bocadillos de los hijos, cepillado las zapatillas del mayor,
    peinado al pequeño y planchada la camisa del marido. En comparación, te ponen
    la imagen del hombre esperando a que hierva el agua de los macarrones. Esos 8
    minutos los dedica a esperar a que hierva el agua para los macarrones.

    Bueno, estos son bromas y exageraciones, pero tienen un

    fondo de realidad. No se trata de tener que ser productivos cada minuto del
    día, pero sí de incorporar microhábitos que nos ahorren tiempos muertos que,
    acumulados, nos permitan tener más tiempo de descanso y de disfrute.

    Se trata de microhábitos que incrementan mucho tu

    productividad diaria y te despejan tiempo para descansar o para compartir con
    los tuyos, además de que te estructuran la cabeza porque agrupas las acciones
    que tienes que hacer en un mismo lugar en un solo momento.


    La microorganización no es solo una estrategia para mantener nuestra casa
    ordenada, sino un recordatorio constante de que los pequeños pasos pueden tener
    grandes impactos. Cuando convertimos estos hábitos en parte de nuestra rutina,
    no solo organizamos nuestros espacios, sino también nuestras mentes y nuestras
    vidas.

    Recuerda, como dijo James Clear: “Cada acción que repites

    es un voto por la persona que quieres ser”. ¡Gracias por acompañarme en
    este episodio! Te espero el próximo sábado para hablar de otro tema que nos
    acerque a una vida más organizada y plena. ¡Hasta la próxima!

    14 min
  • EP103 Reprograma tus pensamientos para alcanzar un peso saludable

    Bienvenida, bienvenido al episodio 103 de En casa con María.


    Hoy quiero hablar de la preocupación por adelgazar, un tema que, en nuestra sociedad, está cada vez más impulsado por motivos estéticos que por razones de salud.


    También veremos todo lo que hay detrás de los hábitos alimenticios de cada persona: la ansiedad, el hambre emocional, la dificultad que muchos enfrentan para dejar de comer, y la lucha por alcanzar un cuerpo idealizado. He invitado a la autora del libro “De qué tienes que desprenderte para adelgazar” para reflexionar con ella sobre todo estos temas y escuchar consejos y recomendaciones para el día a día.


    Ella es May Morón, coach personal experta en nutrición emocional y hábitos saludables. También aprovecho que está en "En casa con María" para pedirle que nos comparta algunas ideas para no dejarnos llevar por el hambre emocional en las fiestas navideñas que se acercan. Consejos que nos valen para cualquier época de celebraciones que vivamos en nuestra vida.


    Si te gustan los contenidos que trato, suscríbete al podcast, es gratuito y muy sencillo. Puedes hacerlo en Spotify, ivoox o Apple Podcasts.


    Y, si quieres que trate algún tema en concreto, cuéntamelo por aquí en comentarios o en m cuenta de Instagram @atelierdelorden. Te animo también a que visites mi web y eches un vistazo a los servicios que presto o a mi Curso Aprende a llevar una vida organizada porque está ayudando a muchas personas.


    ¡Gracias por tu escucha siempre!


    Un fuerte abrazo


    María

    42 min
  • EP102 El poder de la pausa

    La vida moderna nos impulsa a mantenernos en constante actividad, pero los grandes pensadores, científicos y expertos en productividad han señalado desde hace siglos que detenerse, reflexionar y descansar no solo es esencial para nuestra salud, sino también para nuestro rendimiento.


    En este capítulo te hablo sobre cómo aplicar el poder de la pausa para lograr un equilibrio entre productividad y descanso en la vida cotidiana y en nuestro hogar.


    Ya la filosofía antigua nos deja perlas en este sentido. Los romanos distinguían entre otium (tiempo para el descanso y la reflexión) y negotium (tiempo para los negocios). Para ellos, el otium era fundamental para recargar el espíritu y fomentar la creatividad. Cicerón escribió que “el ocio con dignidad es la base de una vida bien vivida”.


    En la Antigua Grecia, Aristóteles consideraba que la scholè (raíz de la palabra "escuela") era el estado ideal para el aprendizaje y la autorrealización. Para él, el tiempo libre no era inactividad, sino una oportunidad para nutrir el intelecto y cultivar el bienestar.


    Tenemos también la perspectiva oriental. En la filosofía taoísta, el concepto de wu wei (no acción o acción que fluye) sugiere que la productividad máxima se alcanza cuando no forzamos las cosas, sino que fluimos con la naturaleza de los eventos. Hoy en día estamos aprisionados por la obsesión de controlar el tiempo. Y, aunque eso es importante para ser funcionales, tenemos que guardar un espacio para fluir, para no hacer nada o para la improvisación de lo que llegue.


    En mi curso “Aprende a llevar una vida organizada”, disponible en mi web atelierdelorden.com, comparto las técnicas más efectivas que me han ayudado a mejorar mi organización tanto a nivel personal como profesional. Y aunque hoy no te voy a hablar de esas técnicas, si te quiero mencionar cómo planificar pausas estratégicas para que esa organización de cada día no salte por los aires por agotamiento, cansancio o aburrimiento. Te comparto ideas concretas para aplicar el poder de la pausa en tu vida diaria.


    Como decía el poeta Rilke: "El tiempo de descanso no es inactividad. Es el tiempo donde se cultiva el alma".


    Hacer pausas no significa detener el progreso, sino nutrirnos para avanzar con mayor claridad y propósito. En casa y en la vida, el equilibrio entre productividad y descanso es una práctica que genera armonía y bienestar.


    En este episodio también te recomiendo cinco libros que te pueden resultar interesantes sobre esta materia.


    Te agradezco mucho, como siempre tu escucha. Si te aporta este podcast, te animo a que te suscribas en Spotify, ivoox o en Apple Podcast.


    Es gratis, simplemente tienes que dar al botón de suscribirte o Seguir y serás el primero, la primera, en enterarte cuando publique un nuevo episodio. Y así me ayudas a seguir creciendo y divulgando estas reflexiones que creo que nos mejoran la vida a todos.


    Te mando un fuerte abrazo.


    María



    17 min
  • EP101 El orden sano y el lado oscuro del orden

    Este es un podcast dedicado a divulgar los beneficios del

    orden y la organización en nuestra vida diaria y en nuestro bienestar, a ayudar a personas que detectan que el desorden y la desorganización les están haciendo daño.

    Si me sigues habitualmente aquí en mi podcast, “En casa con María”, o en mi cuenta de Instagram, atelierdelorden, sabes que no defiendo un orden perfecto, exigente, ideal, porque eso puede generar más frustración y agobio incluso que el desorden, el pensar que no llegas a determinados estándares de perfección que muchas veces nos autoimponemos o simplemente son fruto de la imagen que ofrecen las redes sociales. Yo hablo de orden real, funcional, que nos hace bien, que nos aporta calma, adaptado a nuestras necesidades, nuestro estilo de vida y nuestra forma de ser.

    Pero soy consciente de que el orden tiene otra cara y hoy

    quería asomarme al lado oscuro del orden. Y digo oscuro simplemente porque ahí no llega la luz. Porque el foco lo tenemos puesto en lo importante que es el orden para una vida funcional y en paz. Que lo es. Y mucho.

    Pero, ¿y el que lo intenta y no lo consigue, el que entra

    en bloqueos o desvalorizaciones? ¿O el que se pasa de la raya y lo vive como una obsesión, una compulsión o una necesidad incontrolable?

    Hoy tengo la suerte de poder charlar de todo ello con el doctor Luis Gutiérrez Rojas, médico psiquiatra, conferenciante y divulgador.

    Te dejo enlace a sus libros, que están cargados de 'perlas' de gran valor.

    Si te gusta el podcast, te animo a que te susvribas, es gratis y me ayudas a llegar a más gente.

    Te mando un abrazo.

    María

    59 min
  • EP100 Adolescencia y riesgos

    Hoy te estoy presentando el capítulo número 100 de este podcast. Un número redondo. Llevamos 3 temporadas del podcast y me encanta llegar a este número 100 con un tema que me parece muy importante.


    Hoy hablamos de adolescencia y riesgos. No es por querer meter el miedo en el cuerpo a nadie, sino porque es una realidad que en la adolescencia es cuando los chicos y chicas empiezan a entrar en contacto con consumo de sustancias, aproximación a la sexualidad y comportamientos de riesgo, derivados de todas estas cosas y de la propia evolución del cerebro adolescente.


    Este podcast, ya lo sabes si me sigues todas las semanas o de vez en cuando, pivota en torno a todo lo que es el hogar, ya sea desde el punto de vista del orden y la organización del espacio físico, de las rutinas que nos permiten llevar una vida organizada o desde la armonía y el bienestar que se genera en casa.

    Y la adolescencia es una de esas etapas perturbadoras, en muchos casos, de esa armonía familiar.


    Es una etapa maravillosa en la que es muy bonito ver cómo evoluciona nuestra hija, nuestro hijo, y empieza a asomarse a la vida adulta. Pero también es un tiempo para esa personita que hasta hace nada iba contigo de la mano por la calle sin complejos, de separarse de los padres, de cuestionar lo que le han enseñado, de buscar su sitio, de enfrentamientos, de rebeldía, que pueden enrarecer bastante el ambiente en casa.


    Así que creo que, a cualquiera que conviva con un adolescente o que interactúe a diario con ellos, le puede venir bien tener toda la información posible para manejar con calma y con conocimiento todas estas situaciones, y contribuir a que esta etapa sea un tiempo de crecimiento mutuo, con los desafíos gestionados de forma consciente.


    En otros episodios de “En casa con María” ya he hablado de cómo entender y acompañar a nuestros adolescentes desde la empatía, el apoyo y el desarrollo emocional. Te dejaré el enlace a ese episodio en el texto del podcast.


    Pero hoy tengo la oportunidad de hablar con una profesional que no solo está en contacto por su trabajo diario con niños y adolescentes sino que ha querido tomar parte activa en la divulgación de los riesgos y las adicciones que pueden empezar a generarse en la adolescencia porque ella lo ha vivido y lo ha comprobado en ese contacto con adolescentes.


    Ella es Ana Laura Fernández Perrone, neuropediatra; actualmente pasa consulta en Clínica Mariscal, en Centro CADE y en Vithas La Milagrosa.



    55 min
  • EP99 Adictos a la irrelevancia

    Hoy te traigo un tema que he titulado “Adictos a la Irrelevancia”. Y sé puede sonar un poco duro, pero quiero que nos planteemos cuánto de nuestro tiempo y energía invertimos en cosas que poco aportan a nuestra vida o en nadar una y otra vez en la superficialidad de cosas que sí son verdaderamente importantes para nosotros.


    Vivimos en un mundo donde la superficialidad se ha convertido a menudo en la norma, y lo vemos reflejado en el flujo constante de contenido efímero en redes sociales, en el consumo rápido de información, e incluso en nuestras conversaciones cotidianas, que se van quedando a veces simplemente en una suma de titulares.


    Nuestra atención se ha convertido en un recurso que otros compiten por capturar, y no es casualidad: hay estudios, como el de la Universidad de Stanford, que demuestran que la sobreexposición a estímulos irrelevantes reduce nuestra capacidad para mantenernos concentrados y, lo más preocupante, nos desvincula emocionalmente de la experiencia presente.


    La tecnología nos ha acostumbrado a la gratificación instantánea y a la continua búsqueda de novedades. Y esto va moldeando nuestra mente para que solo valore lo que es rápido, fácil y efímero, en lugar de lo profundo, comprometido y significativo.


    Esta adicción se manifiesta en nuestras relaciones y conversaciones, a menudo centradas en comentarios superficiales o de corta duración. ¿Cuántas veces pasamos tiempo con amigos o familiares, sin realmente conectar en un nivel más profundo? Parece que hemos perdido la habilidad de escuchar con verdadera empatía. Algo que va profundamente en contra de nuestro desarrollo como personas y nuestro bienestar.


    Las conversaciones significativas fortalecen el vínculo social y reducen los niveles de estrés, mientras que la charla trivial genera una especie de vacío emocional. Invertir en conexiones significativas es fundamental para nuestro bienestar psicológico y emocional. Por eso, un buen ejercicio es tomarnos un momento para identificar qué relaciones nos enriquecen, y proponernos abordar temas con profundidad en nuestras interacciones.


    En este episodio hablamos de la superficialidad en nuestro trabajo y en nuestra vida personal. De cómo profundizar en todo lo que hacemos: las tareas del hogar, las conversaciones con las personas, el deporte, los viajes.


    Y de cómo nos beneficia dedicar tiempo a profundizar en las cosas en lugar de pasar corriendod e puntillas por todo lo que hacemos, hablamos, pensamos y escuchamos.


    Si te ha gustado este episodio, suscríbete al podcast "En casa con María". Es gratis y serás la primera, el primero en enterarte de cuándo he publicado uno nuevo.


    Mil gracias siempre por acompañarme.


    Te mando un gran abrazo.


    María

    20 min
  • EP98 Orden en el coche

    Hoy hablamos de un espacio que, a menudo, pasa desapercibido cuando pensamos en organización, pero que es crucial para nuestro día a día: el coche. Tener el coche en orden no solo es cuestión de estética, sino de comodidad, seguridad y bienestar. Pasamos más tiempo del que imaginamos en nuestros vehículos, ya sea para ir al trabajo, hacer recados, esperar a alguien o disfrutar de viajes familiares. Un coche desordenado dice mucho de la persona que lo conduce, pero además puede generar estrés, distracción e incluso convertirse en un riesgo en caso de emergencia.


    A lo largo de la historia, el coche ha pasado de ser un simple medio de transporte a un espacio personal. En los años 50 y 60, los coches eran más grandes, y era común que las familias llevaran todo tipo de objetos para viajes largos, incluso mantas y cestas de picnic. Con el tiempo, los vehículos se han vuelto más pequeños y funcionales, y con ello la necesidad de aprovechar mejor el espacio.


    Un estudio reciente realizado por la empresa de seguros RAC en el Reino Unido reveló que el 40% de los conductores admite llevar demasiadas cosas innecesarias en el coche, lo que refleja nuestra tendencia a acumular objetos también en este espacio.


    ¿Por qué es importante mantener el coche en orden? Tener el coche organizado tiene muchos beneficios. En primer lugar, te ahorra tiempo. Sabes dónde están las cosas cuando las necesitas, sin tener que rebuscar en el caos. Muchas veces buscamos las gafas, el móvil, un cargador… incluso cuando estamos en marcha, con el riesgo que eso conlleva para nosotros y para los coches que circulan a nuestro alrededor.


    Y es que un coche ordenado también promueve la seguridad y, en situaciones de urgencia, es crucial acceder rápidamente a ciertos objetos, como un botiquín o documentos importantes. Además, un coche bien organizado mejora tu experiencia de conducción, ya que un ambiente ordenado reduce la fatiga mental y el estrés. Incluso hay estudios que confirman que el desorden en espacios como el coche puede afectar nuestro estado de ánimo. Un informe de la Universidad de Princeton, por ejemplo, sugiere que un entorno desordenado puede reducir nuestra capacidad de concentración y aumentar los niveles de ansiedad. Así que, ¡vamos a poner orden en el coche!


    En este capítulo de "En casa con María" vamos a hablar de qué guardar en cada espacio del coche: guantera, maletero, bolsillos de puerta, visera. Por qué se genera desorden en el coche. Cómo han evolucionado los espacios de almacenamientos en los automóviles a lo largo de la historia. Por qué se desordenan los coches y pautas para atajar ese desorden.


    Cuéntame en comentarios del podcast si te ha parecido interesante este episodio y de qué otros temas te interesaría que hablase en próximas semanas.


    Y te agradezco mucho que difundas este podcast en tus grupos y animes a rtus conocidos a suscribirse para ser los primeros en enterarse de cuándo publico un nuevo capítulo. Así me ayudas a crecer y poder seguir creando contenido que te ayude.


    Un fuerte abrazo.


    María


    Foto: Natural Family Fotografía

    32 min
  • EP97 Organiza según tu personalidad: descubre el sistema que realmente funciona para ti

    La psicología y la organización están más conectadas de lo que parece. Numerosas investigaciones han demostrado que los rasgos de personalidad influyen directamente en cómo manejamos el orden o el desorden en nuestro entorno. Por ejemplo, las personas creativas suelen sentirse cómodas en un espacio más flexible y caótico, mientras que quienes son más metódicos tienden a necesitar reglas claras y estructuras bien definidas.


    Identificar si eres un organizador visual, lógico, minimalista o coleccionista te permitirá aplicar estrategias que encajen mejor con tu forma de pensar y actuar, haciendo que el proceso de organización sea más natural y sostenible.

    Para lograrlo, en este episodio te hablo de las distintas maneras de adaptar tu espacio según tu personalidad. Desde herramientas prácticas como test de autoconocimiento hasta técnicas probadas de organización, te proporciono las claves para encontrar un sistema que no solo funcione a corto plazo, sino que también te ayude a mantener el orden de una forma sencilla. Deja de luchar contra tu naturaleza y empieza a organizar tu hogar de una manera que te haga sentir bien y en armonía con tu verdadero ser.


    Cuando hablamos de organización, es fácil caer en la trampa de creer que hay un solo método que funciona para todos. Sin embargo, la realidad es que la forma en que ordenamos los espacios que habitamos, ya sea el hogar o el lugar de trabajo, está íntimamente relacionada con nuestra personalidad. Algunos prefieren tener todo a la vista, mientras que otros necesitan espacios despejados y libres de distracciones para sentir que tienen el control. Este episodio de “En casa con María” está diseñado para ayudarte a descubrir qué tipo de organizador eres, y que así que puedas adaptar tu sistema a lo que realmente te funciona, en lugar de forzarte a seguir métodos que no se alinean con tu forma de ser.


    Hoy te hablo de los 3 prototipos de organización (El organizador visual frente al organizador lógico / El estilo minimalista vs. el estilo coleccionista/ Organización creativa vs. organización estructurada), y de cómo adaptar tu organización según con cuál te identifiques más.


    Te dejo aquí, como te comentaba, el enlace a mi Curso Aprende a llevar una vida organizada.


    Si ya has pasado por aquí más veces y te gusta escuchar el podcast, te recomiendo que te suscribas, es gratuito y tan fácil como dar al botón de Seguir o Suscribirse de la plataforma donde los escuches. Suscríbete y serás la primera, el primero, en enterarte cada vez que publique un episodio. Y seguirá creciendo la comunidad de personas interesadas en estos temas.


    Te mando un abrazo enorme, que tengas una feliz semana.


    María

    23 min

About En casa con María

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¿Te agobia el desorden? ¿Te gustaría llevar una vida organizada? ¿Tienes acumulación de cosas y te cuesta desapegarte de ellas y dejarlas ir? Por aquí charlamos de orden y organización, hogar, armonía…

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