
Sign up to save your podcasts
Or


Based on Podcast App listening data
Es impresionante pensar que unas pocas y frágiles mariposas, descubiertas en una playa de la Guayana Francesa, permitieron desvelar que habían llegado hasta allí después de un viaje de al menos 4,200 km desde África, volando sobre las aguas del océano Atlántico. Y es posible que la distancia recorrida fuera aún mayor, teniendo en cuenta que estos insectos inician su larga migración en Europa, cruzan el Mediterráneo y sobrevuelan el Sahara, en un viaje de al menos 7,000 km. Esta increíble odisea fue realizada por la mariposa ‘dama pintada’ (Vanessa cardui), también conocida como ‘mariposa cardera’. Pero no menos sorprendente, quizás, es descubrir cómo un equipo de investigadores, liderado por Gerard Talavera, nuestro invitado en Hablando con Científicos, logró, tras diez años de estudio, desentrañar el extraordinario viaje realizado por estas pocas mariposas encontradas en la Guayana Francesa.
Imagina que tu vida tuviera un largo periodo de desarrollo, en el que, una vez nacido, experimentarías un crecimiento tan lento que tu infancia que durara 70 años. Una vez completado este proceso, la pubertad transcurriría en solo unos pocos días, antes de que emergieras con un cuerpo de adulto para vivir una vida corta y frenética, hasta que la muerte te sorprendiera. Durante esos meses de madurez, no comerías ni beberías, consumiendo la energía almacenada durante tantos años de infancia en la búsqueda de una pareja con la que aparearte y reproducirte. Dicho así, parece un cuento macabro. Sin embargo, en la naturaleza existen criaturas que llevan una vida semejante: los efemerópteros, unos insectos de vida semiacuática que, en estado adulto, pueden emerger a la vez formando una nube de miles de millones de individuos, capaz de ser detectada por radares meteorológicos.Félix Picazo, profesor en el Departamento de Ecología de la Universidad de Granada habla de ellos en un capítulo titulado “Lo bueno, si efímero, dos veces bueno,” incluido en el libro “Artrópodos”.
Marina Mosquera, directora del Institut de Paleontología Humana i Evolució Social (IPHES, Tarragona) e investigadora principal de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca nos invita hoy a visitar, una vez más, ese lugar, único en el mundo, que alberga un tesoro arqueológico de valor incalculable. La investigadora recalca que no se trata de un único yacimiento, sino de un conjunto de ellos, cada uno de los cuales contiene una valiosa información sobre los seres humanos que habitaron o pasaron por el lugar en distintos momentos durante un periodo de un millón cuatrocientos mil años. Cada yacimiento cuenta su propia historia y así queda reflejado en la colección de relatos que investigadores de los distintos yacimientos ofrecen en libro titulado: ATAPUERCA. El gran tesoro arqueológico que ilumina los secretos de la evolución humana. El libro ha sido coordinado por Marina Mosquera.
A lo largo de la historia de la Tierra, el clima ha experimentado fluctuaciones significativas, a menudo de una magnitud impresionante. Regiones que en algún momento fueron densos bosques tropicales, en otros se convirtieron en desiertos o quedaron cubiertas por un espeso manto de nieve. Sabemos que han existido glaciaciones separadas por períodos más cálidos, y que grandes catástrofes han alterado las condiciones climáticas en amplias regiones o incluso en todo el planeta. Si estos cambios han ocurrido siempre, en mayor o menor medida, ¿por qué estamos tan preocupados por el cambio actual? Para responder a esta pregunta, es fundamental conocer la historia de las personas cuyas ideas, descubrimientos y estudios han generado el conocimiento necesario para comprender los retos presentes y futuros que el clima nos plantea. De esto hablamos hoy con Ángel León Panal, autor del libro Historia del Cambio Climático.
Más de 200,000 especies de animales polinizan las flores de todas las plantas del mundo. Solo de abejas, se conocen más de 20,000 especies, “el doble del número de especies de aves conocidas”, comenta Ainhoa Magrach, investigadora del Centro Vasco para el Cambio Climático y nuestra invitada hoy en Hablando con Científicos. Desgraciadamente, las poblaciones de polinizadores están en declive en muchos lugares y detrás de ese declive se esconde el ser humano. A pesar de esas preocupantes noticias, son muchas cosas las que podemos hacer para luchar contra el descenso de polinizadores y Ainhoa Magrach las cuenta hoy en este programa.
Los neandertales del paleolítico medio eran cazadores-recolectores que solían cambiar de lugar con frecuencia, dejando atrás restos de su presencia. En cada estancia temporal, dejaban evidencias en forma de huesos, herramientas líticas y hogares donde se reunían al calor del fuego. Determinar la secuencia de sus movimientos es difícil para los arqueólogos porque los métodos de estudio suelen tener márgenes de error de miles de años. Sin embargo, los fuegos que alimentaron sus hogares ofrecen una oportunidad para el estudio de periodos más cortos. En el yacimiento arqueológico de El Salt, en Alcoi, Alicante, habitado por neandertales hace 52.000 años, Ángela Herrejón Lagunilla y su equipo han utilizado análisis arqueomagnéticos de seis hogares para determinar intervalos de tiempo entre ellos, revelando una ocupación de 200 a 240 años. Este avance ayuda a entender la temporalidad y los patrones de ocupación de los neandertales en El Salt.
La astrofísica Luisa María Lara López (IAA) habló hace siete años de la misión Rosetta y su encuentro con el cometa 67P/Churyumov-Guerasimenko y ahora nos presenta Comet Interceptor, una misión de la ESA cuyo lanzamiento está programado para 2029 con el objetivo de interceptar y estudiar un cometa o un objeto interestelar que se acerque al Sol por primera vez. La misión se lanzará a bordo de un Ariane 6 y esperará, en el punto de Lagrange 2 (L2), a millón y medio de kilómetros de la Tierra, a que los astrónomos terrestres descubran un objetivo adecuado. Cuando eso suceda, Comet Interceptor saldrá a su encuentro y desplegará un conjunto de tres sondas equipadas con instrumentos científicos avanzados que facilitarán una visión tridimensional del visitante espacial y tomarán datos del cometa y de su entorno.
Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer sufre transformaciones evidentes: el útero se expande para alojar al feto en crecimiento, y los senos aumentan de tamaño en preparación para la lactancia, ciertas hormonas se disparan y aparecen náuseas, fatiga y cambios en el apetito y las emociones. La ansiedad y la preocupación sobre la salud del bebé, el parto y la futura maternidad son comunes. Esos son cambios evidentes, pero existen muchos otros que no son visibles y afectan al cerebro. Estudios recientes revelan que el cerebro de las madres primerizas sufre disminuciones prominentes en el volumen de materia gris inducidas por el embarazo. Un artículo recientemente publicado en Nature Neuroscience, cuya primera autora es Magdalena Martínez García, antes investigadora en el Instituto de Investigación Sanitaria Gregorio Marañón de Madrid y ahora en la Universidad de California, Santa Bárbara, revela que la neurociencia ha ignorado en gran medida los cuerpos de las mujeres y propone formas de llenar las lagunas de conocimiento que existen en este campo.
Imagina que cada célula de tu cuerpo es una fábrica en miniatura, trabajando para mantenerte vivo. Dentro de esta fábrica, el ADN contiene las instrucciones necesarias para construir y operar la célula. Cuando la célula necesita fabricar una proteína, la información de un gen se copia en una molécula de ARN, que actúa como mensajero llevando la información a las partes de la célula donde se fabricará la proteína. Este proceso genera un gran número de ARN que deambulan por la célula formando el transcriptoma. Cada ARN está codificado con cuatro letras químicas que se organizan secuencialmente formando largas cadenas que los científicos se esfuerzan por leer. Para lograrlo se han desarrollado distintos métodos de lectura y, ahora, un consorcio internacional, al que pertenece Ana Conesa, investigadora del CSIC-UV, ha realizado un estudio que evalúa los métodos de secuenciación de ARN de lectura larga.
“El hombre primero quiso comer para sobrevivir, luego quiso comer bien e incorporó la gastronomía a su mundo cultural. Ahora, además, quiere comer salud”. Estas palabras fueron pronunciadas por Francisco Grande Covián (1909-1995), un científico considerado como el padre de la ciencia de la nutrición moderna en España. Hoy entrevistamos a dos de sus alumnos, Miguel Pocoví Mieras y Jorge Laborda, quienes han propuesto dedicar un homenaje muy especial a su maestro. Será un homenaje muy especial porque, gracias al trabajo de Jorge Laborda, un artículo titulado “Mitos en alimentación” escrito por Grande Covián hace casi medio siglo, podemos escucharlo ahora con la voz del investigador recreada mediante inteligencia artificial. Este programa tendrá su continuidad con una serie de capítulos ‘In memoriam’ en los que podremos escuchar un conjunto de escritos de Grande Covián con su voz clonada en el podcast Quilo de Ciencia.
From the publisher's feed
Ranked by our users in the last 21 days

40 Listeners

11 Listeners

2 Listeners

37 Listeners

124 Listeners

2 Listeners

15 Listeners

16 Listeners

12 Listeners

98 Listeners

71 Listeners

46 Listeners

112 Listeners

4 Listeners

31 Listeners

81 Listeners

20 Listeners

16 Listeners

235 Listeners

180 Listeners

42 Listeners

28 Listeners

17 Listeners

2 Listeners