
Sign up to save your podcasts
Or


Vivir en sociedad necesita una serie de compromisos por parte de todos los ciudadanos, y uno de esos compromisos que nos facilita mucho el día a día es la puntualidad, esa capacidad para acudir a una cita o completar una tarea en un tiempo previamente acordado.
La puntualidad es una de esas normas sociales que está bien cumplir y respetar por varios motivos; un motivo sería que es una muestra de respeto hacia los demás.
Siendo puntuales transmitimos que nos importa y respetamos a la persona o la reunión a la que vamos a acudir.
Pero otro motivo más allá del respeto hacia el otro es que la falta de puntualidad sostenida transmite hacia los demás un mensaje negativo sobre nosotros mismos: dice que no somos personas en las que confiar, que fallamos a nuestros compromisos. Sin embargo muchas personas encuentran gran dificultad en ser puntuales pese a que la puntualidad no es que sea una virtud al alcance de unos pocos; cualquier persona puede desarrollar las habilidades necesarias para serlo.
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.
¿Habéis oído hablar de la indefensión aprendida? Es un concepto que nos puede ayudar mucho a comprender la conducta (y problemas de conducta) de los más pequeños.
Vamos a partir de la base que las personas no se portan “mal” porque sí. Detrás de lo que llamamos “mala conducta” suele haber muchas cosas: malos entendidos, necesidades no satisfechas, preocupaciones, malestar emocional, y un largo etcétera.
Por lo tanto, simplificar la mala conducta y entenderla solo desde la causa-consecuencia es algo muy reduccionista que no suele funcionar.
Por regla general cuando una persona se siente bien tiene una conducta que resulta agradable para los demás: es educada, cortés, señala lo positivo, es servicial, amable, cuidadosa… y cuando una persona se siente mal, por el motivo que sea, es más bien lo contrario: de repente se pierde la educación, aparece la brusquedad, las malas formas, y se deja de pensar en los demás para centrarse en uno mismo.
“Es que ya no sé qué hacer: le he quitado la consola, de ir al parque después de clase ni hablar, y le he dicho que si sigue así le quito de futbito. Pero pese a todo, su conducta es cada vez peor, ¿qué hago? Cuestiones como esta son frecuentes cuando hablamos con familias acerca de sus hijos y la disciplina. Esta semana veremos qué podemos hacer en estos casos.
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.
From the publisher's feed
Hosted on Acast. See

32 Listeners

137 Listeners

0 Listeners

2 Listeners

2 Listeners

375 Listeners

64 Listeners

225 Listeners

1 Listeners

0 Listeners

20 Listeners

2 Listeners

2 Listeners

0 Listeners

91 Listeners

0 Listeners

280 Listeners

9 Listeners

24 Listeners

27 Listeners

72 Listeners

8 Listeners

28 Listeners

9 Listeners