El litio se ha convertido en los últimos años en la esperanza ecológica en Europa, sobre todo para la fabricación de baterías que se utilizan en vehículos eléctricos, celulares o computadoras. Chile posee el 52% de las reservas mundiales de este metal conocido también como oro blanco. Sin embargo, su extracción está provocando daños irreversibles en el Salar de Atacama, en su ecosistema y en las comunidades que habitan alrededor. Chile enfrenta la contradicción de presidir la COP25 que se realiza en Madrid, por causa del estallido social en el país sudamericano, y al mismo tiempo aumentar la deuda en materia medioambiental con las llamadas zonas de sacrificio. Un gran reportaje de nuestra corresponsal Yasna Mussa, desde San Pedro de Atacama.