
Sign up to save your podcasts
Or


El investigador Jean Jacques Kourliandsky, director del Observatorio de América latina y los Caribes de la Fundación Jean-Jaurés, acaba de publicar el ensayo ‘Evangelismos y derechas en América latina’.
Naturalmente ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI para presentárnoslo.
Jean-Jacques Kourliandsky es investigador y analista de las relaciones internacionales, especializado en América Latina y el Caribe. Dirige el Observatorio de América Latina y el Caribe de la Fundación Jean-Jaurès, en Francia, y colabora como cronista con la plataforma Nouveaux Espaces Latinos.
Kourliandsky es un analista francés cuya actividad se centra en la política latinoamericana, las relaciones internacionales y la evolución de las fuerzas políticas de la región. Su trabajo aborda los cambios ideológicos, las transformaciones democráticas y las relaciones entre América Latina, Europa y Estados Unidos.
Desde 2014, el Observatorio de América Latina y el Caribe de la Fundación Jean-Jaurès desarrolla actividades de análisis y prospectiva sobre las dinámicas políticas nacionales, regionales e internacionales, así como encuentros entre actores latinoamericanos y franceses. Kourliandsky dirige este espacio de investigación.
También ha estudiado la influencia política de las corrientes evangélicas y sus vínculos con los movimientos conservadores. En un trabajo publicado por la Fundación Jean-Jaurès en 2019, analizó la relación entre evangelismo, democracia y reacción conservadora en América Latina, y utilizó el concepto de «nacional-evangelismo» para abordar la dimensión política del fenómeno.
El realizador mexicano Fernando Eimbcke presentaba este sábado 10 de octubre su película ‘Las Moscas’ en el cine Luminor Hôtel de Ville en el marco del festival Viva México de París. Pero antes ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI.
Fernando Eimbcke Damy (Monterrey, Nuevo León 1970) es un director de cine mexicano, dos veces galardonado con el Premio Ariel.
Aunque mucha gente piensa que nació en la Ciudad de México, Fernando Eimbcke en realidad nació en Monterrey, Nuevo León (en 1970). Sin embargo, gran parte de su vida y sus estudios universitarios los realizó en la capital del país, y desciende de inmigrantes alemanes.
Eimbcke Damy quiso estudiar fotografía fija, de manera que comenzó a trabajar en este ramo con su brother Carlos Somonte. Cuando conoció al cinematografista Emmanuel Lubezki, quien había estudiado cine, Eimbcke decidió ingresar al Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) de la UNAM. Aunque realizó el examen, fue rechazado y durante todo el siguiente año se dedicó sólo a ver películas. Más tarde, por fin, fue aceptado en el CUEC (1992-1996).
Inició su carrera realizando videoclips para grupos musicales alternativos como Plastilina Mosh (Mr. P-Mosh), Jumbo (Siento que), Zurdok (Si Me Advertí) y Molotov (Rastaman-dita), de los cuales obtuvo varios premios MTV. También realizó varios cortometrajes, entre ellos La suerte de la fea... a la bonita no le importa (2002), ganador del Primer Concurso Nacional de Proyectos de Cortometraje, realizado por el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine).
Consagración
Su ópera prima, Temporada de patos, se estrenó en el 2004 en las salas de cine y se convirtió en la sorpresa del cine mexicano en ese año, recibió elogios y múltiples premios, incluidos 11 Ariel de la Academia Mexicana de Cine a Mejor película, ópera prima, dirección, guion (Eimbcke, Markovitch), actor (Enrique Arreola), actriz (Danny Perea), cinematografía (Alexis Zabe), edición (Mariana Rodríguez), música (Liquits, Alejandro Rosso), dirección de arte y sonido.
La idea de Temporada de patos surgió de la lectura del libro Alta fidelidad de Nick Hornby, en la cual los personajes trabajan en una tienda de discos y se la pasan platicando durante toda la novela, en la cual "no pasa nada". De ahí Eimbcke ideó unos personajes que no tienen nada que hacer en un domingo cuando se les va la luz. En un taller conoció a Paula Markovitch, quien le ayudó a retomar la historia de los personajes enfrentados al tedio de un domingo. Para empezar a darle forma a su ópera prima, Fernando recurrió a varias influencias, entre las cuales menciona a Jim Jarmusch y Yasujiro Ozu, así como películas sudamericanas como 25 watts o Nueve reinas.
Su segundo largometraje fue Lake Tahoe (2008) narra la historia de Juan, un adolescente de 16 años que recorre una ciudad en busca de una refacción para un automóvil que acaba de chocar con un poste. En su recorrido, el espectador descubre también que su familia ha perdido poco antes al padre, amargo trance que cada familiar transmite y asume a su manera. Lake Tahoe fue muy bien recibida por los medios internacionales y recibió el premio de la crítica internacional Fipresci.[1] y el premio Alfred Bauer en reconocimiento a las nuevas perspectivas del cine en la Berlinale de febrero del 2008.[2]
Por su tercer largometraje Club sándwich (2013) Eimbcke ganó el premio a Mejor dirección en el Festival de cine de San Sebastián. Esta película, traducida al ruso por Andrey Efremov, se proyectó en Moscú en junio de 2014 en el marco del Festival Internacional de Cine de Moscú bajo el título "Клубный сэндвич".
La realizadora mexicana Indira Cato presentaba este miércoles en el festival Viva México, que está teniendo lugar en el cine Luminor-Hôtel de Ville de París su documental “Llamarse Olimpia”.
Naturalmente ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI para contárnoslo.
Indira Cato es una directora, productora, guionista y gestora cultural mexicana, especializada en cine documental y en proyectos con perspectiva de género. Nació el 17 de enero de 1991 en Ensenada, Baja California. Su trayectoria combina la producción cinematográfica con la realización y la formación de nuevos proyectos audiovisuales.
Estudió la Licenciatura en Literatura Dramática y Teatro en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, entre 2009 y 2014, con especialidad en Diseño y Producción. Su acercamiento al cine comenzó muy temprano: a los 16 años realizó el cortometraje Percepciones, que recibió el premio a Mejor Obra hecha por jóvenes en el Festival Kolibrí, en Bolivia.
Aunque inicialmente exploró distintos lenguajes —entre ellos la animación stop motion y la ficción—, terminó orientándose hacia el documental. Entre las películas que reconoce como particularmente importantes en su formación está El lugar más pequeño (2011), de Tatiana Huezo, que le mostró las posibilidades creativas del documental para aproximarse a la realidad. También ha señalado su admiración por documentalistas como la chilena Maite Alberdi.
Uno de los primeros hitos de su carrera fue su participación como productora en Llévate mis amores (2014), dirigida por Arturo González Villaseñor. La película retrata a Las Patronas, grupo de mujeres de Veracruz que desde 1995 prepara alimentos y los entrega a migrantes que viajan sobre el tren de carga conocido como La Bestia, rumbo a Estados Unidos. SSystème d'Information Culturelle
Cato produjo la película junto con Nicolás Celis y Sebastián Celis. El documental tuvo una amplia trayectoria internacional y obtuvo, entre otros reconocimientos, el Premio a Mejor Película en la sección México Primero del Festival Internacional de Cine de Los Cabos, además de premios en festivales de España, Francia, Bélgica, Cuba y México.
Esta experiencia contribuyó a consolidarla como productora de cine documental y a definir un interés recurrente en su trabajo: historias protagonizadas por personas y comunidades que enfrentan formas de desigualdad, violencia o exclusión.Chumbera
En 2018 fundó Chumbera Producciones, compañía dedicada a la creación artística y audiovisual con perspectiva de género. Desde esta empresa ha desarrollado y producido diversos proyectos documentales y de ficción. DDDCM+1
Su formación profesional también se ha desarrollado mediante programas nacionales e internacionales. Participó en el Producer's Workshop de UNAM Los Ángeles (2015), el Rotterdam Producer's Lab (2018), Campus Latino (2020-2021) y el (Egg)celerator Lab de Chicken & Egg Films (2022). También aparece vinculada a la Residencia Zanate 2020.
En 2023 produjo, junto con Hugo Chávez, el cortometraje documental Amor Ice, dirigido por Katy Araiza. La película parte del archivo fotográfico de Araiza para reconstruir, diez años después, su experiencia con las drogas, el dolor, el amor y la recuperación. Fue realizada por Chumbera Producciones con apoyo del Programa Fomento al Cine Mexicano (FOCINE).
Ese mismo año participó como productora en Hijas del maíz, dirigida por Alfonso Gastiaburo, documental centrado en dos mujeres indígenas de San Cristóbal de las Casas, Chiapas —una partera y una educadora— y su lucha frente a la violencia de género.
También produjo Mickey, documental de Dano García sobre una joven mujer trans de Mazatlán, Sinaloa, que explora su identidad y su relación con la actuación en un contexto marcado por la homofobia y la transfobia. La película fue producida por Venado Films, Phototaxia e IMCINE y recibió el Premio del Público en su estreno en SXSW.
El realizador mexicano Rodrigo Plá presenta este jueves su película “Los nuevos” en el cine Luminor-Hôtel de Ville de París en el marco del festival Viva México.
Pero antes ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI.
Rodrigo Plá nació en Montevideo (Uruguay), el 9 de junio de 1968. Estudió cine en el Centro de Capacitación Cinematográfica de México. Es director, productor y guionista. Entre los cortometrajes que ha realizado se encuentra Novia mía (1995), El ojo en la nuca (2000) y 30-30 (2010), que forma parte del largometraje colectivo Revolución, presentado en el Festival de Berlín y en la Semana de la Crítica de Cannes.
Dirigió los largometrajes La Zona (2007), Desierto adentro (2008) y La demora (2012), estrenados en los Festivales de Cine de Venecia, Cannes y Berlín respectivamente. A lo largo de veinticinco años de trayectoria en el cine, sus películas han obtenido más de cien premios y distinciones, nacionales e internacionales. Entre ellos destacan el Oscar Estudiantil al Mejor Cortometraje Extranjero obtenido en el año 2001, el León del Futuro otorgado a la Mejor Ópera Prima en el Festival de Venecia y el Premio de la Crítica Internacional recibido en el Festival Internacional de Cine de Toronto, ambos del año 2007.
Durante el transcurso del año 2012, fue reconocido con el Premio del Jurado Ecuménico y el Tagesspiegel Readers’ Award en el Forum de la Berlinale en Alemania. En 2015 realizó el largometraje Un monstruo de mil cabezas.
La artista plástica peruana Nereida Apaza Mamani acaba de inaugurar en la Galería Younique de París su exposición “Trenzar” en la que nos habla de su infancia marcada por el conflicto bélico de los años ochenta en Perú.
Naturalmente ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI para contárnoslo.
Nereida Apaza Mamani (Arequipa, 1979) es una artista visual, poeta, curadora y editora peruana cuya trayectoria se caracteriza por el uso de múltiples lenguajes —bordado, pintura, acuarela, grabado, fotografía, video, escultura, instalación, libros de artista y poesía— para explorar la memoria personal y colectiva, la educación, la identidad, la migración, las relaciones de género y las huellas de la violencia política en el Perú. Vive y trabaja principalmente en Arequipa.
Su obra tiene un marcado componente autobiográfico. En ella, experiencias familiares y recuerdos de infancia se transforman en materia artística: los oficios de sus padres, los libros, la escuela, los uniformes, los cuadernos, las telas y los periódicos se convierten en documentos, imágenes y objetos poéticos. Esta dimensión íntima no está separada de la historia social del país; por el contrario, Apaza utiliza su propia experiencia para interrogar estructuras más amplias de desigualdad, discriminación y violencia.
Orígenes y formación
Nereida Apaza nació en Arequipa en 1979. Es hija de una familia vinculada a la migración desde Puno y ha señalado la importancia de esa procedencia en la construcción de su identidad. El propio Ministerio de Relaciones Exteriores ha descrito su trabajo como una reflexión sobre su experiencia de mujer arequipeña e hija de migrantes puneños.
Su relación con el bordado comenzó en el ámbito familiar. Su madre estudió corte y confección y en la casa había telas, hilos, agujas y una máquina de coser. Apaza ha contado que desde aproximadamente los ocho años jugaba a coser vestidos para sus muñecas. Esa experiencia infantil terminó convirtiéndose, décadas después, en uno de los principales lenguajes de su producción artística.
Ingresó a la Escuela Superior Pública de Arte Carlos Baca Flor de Arequipa a los 21 años y estudió Pintura. Formó parte de la promoción que egresó en 2007 y recibió la Medalla de Oro de su promoción.
Durante su formación tuvo además que afrontar la escasez de materiales. Según ha explicado, esa limitación contribuyó a que comenzara a experimentar con telas e hilos como materiales artísticos. De esta manera, una práctica doméstica asociada tradicionalmente a lo femenino pasó progresivamente a convertirse en una herramienta de creación, reflexión y cuestionamiento.
El realizador mexicano Bruno Santamaría abre este martes con su película “Seis meses en el edificio rosa con azul” la 14ª edición del Festival “Viva México” que tiene lugar en el cine Luminor Hôtel de Ville de París.
Pero antes ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI.
Bruno Santamaría Razo (Ciudad de México, 1986) es un realizador, cinefotógrafo, guionista y montajista mexicano. Su trayectoria se ha desarrollado principalmente en el cine documental, aunque en 2026 presentó su primer largometraje de ficción, Seis meses en el edificio rosa con azul, seleccionado en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes.
Formación y primeros años
Santamaría Razo estudió Comunicación en el ITESM y posteriormente la Licenciatura en Cinematografía, con especialidad en fotografía, en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC). Además de su trabajo como realizador, ha ejercido como director de fotografía y ha impartido clases de documental y cinefotografía en instituciones y programas como el CCC, la UNAM FES Aragón, la Escuela Veracruzana de Cine Luis Buñuel, Ambulante Más Allá y DocsMX.
Su carrera profesional en la fotografía cinematográfica comenzó a adquirir visibilidad a mediados de la década de 2010. Entre sus primeros trabajos destaca la fotografía de Ayotzinapa: crónica de un crimen de Estado (2014), dirigida por Xavier Robles. También participó como fotógrafo en películas como Artemio, El actor principal, Lo mejor que puedes hacer con tu vida y Cuadros en la oscuridad.
Inicio como director: Médula y Margarita
En 2014 debutó como director con el cortometraje Médula. Posteriormente realizó Margarita (2016), su primer largometraje documental. La película nació de una relación de aproximadamente 15 años entre el realizador y su protagonista, Margarita, una mujer que vivía en las calles de Ciudad de México.
Margarita fue presentada en el Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México (DocsMX) y obtuvo, entre otros reconocimientos, una Mención Especial del Premio Mezcal en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara y una mención en el Zanate Festival de Cine Documental Mexicano.
La película ya muestra una de las preocupaciones centrales de Santamaría: acercarse a personas situadas en los márgenes sociales y explorar su intimidad sin reducirlas a una condición de vulnerabilidad.
Cosas que no hacemos
Su segundo largometraje, Cosas que no hacemos (Things We Dare Not Do, 2020), consolidó su reconocimiento internacional. La película sigue a Arturo/Dayanara, un adolescente de 16 años que vive en un pequeño pueblo de la costa del Pacífico mexicano y que desea poder vestirse de mujer y expresar abiertamente su identidad.
La película tiene una fuerte dimensión de observación social: a través de la experiencia de Arturo, Santamaría aborda el machismo, la violencia, la identidad de género, la homosexualidad y las dificultades para expresar el deseo en comunidades pequeñas. Al mismo tiempo, conserva una mirada cercana y afectiva hacia sus personajes. El filme tuvo una trayectoria especialmente destacada en festivales. .
Su trabajo como cinefotógrafo
Aunque es conocido internacionalmente sobre todo por sus películas como director, Santamaría ha desarrollado una importante carrera paralela como director de fotografía. Su filmografía incluye trabajos en documentales, ficción y cortometrajes, entre ellos Artemio (2017), Cuadros en la oscuridad (2017), El actor principal (2019), Vivos (2020), Mi pecho está lleno de centellas (2024) y otros proyectos.
Esta doble condición de director y fotógrafo es importante para entender su cine: sus películas se apoyan mucho en la observación de los rostros, los espacios cotidianos, la intimidad familiar y la relación entre los personajes y su entorno.
Seis meses en el edificio rosa con azul
En 2026 Santamaría dio un paso decisivo con Seis meses en el edificio rosa con azul (Six Months in a Pink and Blue Building), su primer largometraje de ficción. La película, coproducción entre México, Brasil y Dinamarca, fue seleccionada en Competencia de la Semana de la Crítica del Festival de Cannes 2026, donde tuvo su estreno mundial.
La historia está inspirada directamente en la infancia del propio director. Ambientada en el México de comienzos de los años noventa, sigue a Bruno, un niño de 11 años que comienza a descubrir sus sentimientos hacia su mejor amigo Vladimir justo cuando su padre recibe un diagnóstico de VIH. La familia intenta proteger a los niños del miedo y el dolor mediante la música, las fiestas y una aparente alegría permanente.
La película mezcla memoria autobiográfica, ficción y elementos documentales. Para construirla, Santamaría revisó fotografías, videos y recuerdos familiares, intentando llenar con imaginación los vacíos de su memoria infantil. Incluso rodó parte de la película en la escuela a la que asistió durante su infancia.
En Cannes, el director explicó que la película nace de una necesidad de regresar a un periodo de su vida que durante años no había podido comprender plenamente. El VIH, el miedo, el estigma hacia la homosexualidad y los silencios familiares aparecen así filtrados por la mirada de un niño.
La película también fue programada en el Festival de San Sebastián 2026, dentro de Horizontes Latinos. Tiene una duración de 105 minutos y cuenta con fotografía de Fernando Hernández García y montaje de Andrea Rabasa Jofre, Bruno Santamaría Razo y Marilia Moraes.
Una obra marcada por la intimidad
En conjunto, el cine de Bruno Santamaría Razo se caracteriza por una aproximación íntima, sensible y humanista. Tanto Margarita como Cosas que no hacemos se acercan a personajes cuya identidad, deseo o forma de vida entra en tensión con las normas sociales. Con Seis meses en el edificio rosa con azul, esa búsqueda se vuelve autobiográfica: el director pasa de observar las experiencias de otras personas a reconstruir una parte de su propia infancia.
Por ello, puede considerarse un cineasta interesado particularmente en la identidad, el deseo, la memoria, la familia, la vulnerabilidad y aquello que permanece oculto dentro de la vida cotidiana. El propio Festival de Cinélatino de Toulouse ha descrito su trabajo como un cine que explora las capas más íntimas y frágiles de personas en búsqueda de reconocimiento de su identidad.
La arqueóloga peruana Carito Tavera Medina fue protagonista de un encuentro organizado por el Centro Cultural Peruano en la Maison de l’Amérique latine de París donde dio su visión sobre la arqueología femenina en Perú.
Naturalmente ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI para contárnoslo.
Carito Tavera Medina es investigadora predoctoral de la Universidad de Barcelona, Magister por la Universidad de Rennes 1 y Licenciada en Arqueología por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Es así mismo coordinadora de la Red de Mujeres en Arqueología Peruana, miembro del Committee on the Status of Women in Archaeology de la Society of American Archaeology y directora del Instituto Peruano de Estudios Arqueológicos. Co directora del Programa Arqueológico Chicama e integrante del equipo de trabajo del proyecto Arqueólogas/Herstory financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, Agencia Estatal de Investigación y la Unión Europea.
Ha sido profesora del departamento de arqueología de la Universidad San Antonio Abad del Cusco, Perú y de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, Perú.
Su línea de investigación es el estudio del papel y la situación de las mujeres en la arqueología peruana desde una perspectiva feminista. Ha co-editado el libro Mujeres del Pasado y del Presente: Una Visión desde la Arqueología Peruana. Además, ha trabajado sobre la muerte en el mundo prehispánico y la relación entre el ser humano y las plantas, con énfasis en la sociedad Moche.
La cantante venezolana Eliana saca al mercado el próximo 24 de octubre “Le voyage extraordinaire de Coline Bernard” su primer álbum íntegramente en francés.
Pero antes ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI.
Eliana es cantante, compositora e intérprete, nacida en Caracas, Venezuela. Su trayectoria artística se ha desarrollado entre Venezuela y Francia. Su propuesta combina el jazz con la música latinoamericana, la poesía, la canción francesa y elementos de la tradición musical venezolana. Desde 2017 está instalada en Francia.
Eliana creció en un ambiente familiar muy vinculado a la música. Su padre era músico y desde pequeña escuchaba repertorio latinoamericano, entre ello Bobo de la yuca, asociado a Benny Moré. También desarrolló tempranamente admiración por Édith Piaf y La Lupe, a quienes comenzó a imitar. Entró a formar parte del Teatro del Laberinto a los 8 años, lo que hizo que teatro y música estuvieron unidos desde su infancia y adolescencia.
Durante su formación teatral tuvo contacto con repertorio del musical estadounidense, incluyendo canciones como I Feel Pretty, My Favorite Things e I Got Rhythm. Esta experiencia ayuda a explicar la posterior combinación que caracteriza su trabajo: interpretación escénica, canto y exploración de diferentes tradiciones musicales. En 2017 se trasladó a Francia. Allí continuó su formación musical al mismo tiempo que estudiaba literatura hispanoamericana, disciplina que, según la información publicada sobre ella, utiliza como fuente de inspiración para sus composiciones.
Su experiencia migratoria terminó convirtiéndose también en parte de su lenguaje artístico. Su música reúne elementos de distintas procedencias y, en particular, combina su herencia venezolana con el jazz y otras influencias adquiridas en Francia.
Su primer álbum « Instants d'après-midi » fue publicado en 2024. En la grabación y presentación del proyecto participaron, entre otros, Arthur Baud (bajo), Miguel Castro (guitarra), Mehdi Laakairi (batería) y Luisa Frago (saxofón). En abril de 2024 presentó el proyecto en una “release party” en Le Baiser Salé, uno de los conocidos clubes de jazz de París.
La dimensión teatral no ha desaparecido de su carrera musical. De hecho, uno de sus proyectos posteriores gira alrededor de un personaje llamado Coline Bernard. Después de Instants d'après-midi, Eliana comenzó a desarrollar Le Voyage extraordinaire de Coline Bernard, concebido como un universo musical y narrativo en el que el público sigue las peripecias de este personaje a través de diferentes presentaciones.
El nuevo proyecto amplía considerablemente sus referencias musicales. Además del jazz, incorpora influencias de Charles Mingus, Debussy, Chopin y la poesía de la Beat Generation, junto con composiciones propias. En 2025 desarrolló este proyecto mediante una residencia en Le Baiser Salé. Una de las últimas fechas de aquella residencia fue el 23 de julio de 2025, en un concierto junto a César, Aoko Soga al piano y Dereck Louwerse al contrabajo.
El historiador y empresario cubano Omar Sixto presentaba este martes en la Maison de l’Amérique latine de París su libro “Se acabó la diversión, la economía cubana: el salto del capitalismo al socialismo (1959-1965)”.
Naturalmente ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI para contárnoslo.
Omar Sixto nació en La Habana en 1969, en el barrio de Luyanó, y se crio en El Cerro. Es sobrino del artista cubano Florencio Gelabert (1904–1995), músico, pintor y escultor.
Salió de Cuba el 23 de septiembre de 1995, cuando tenía 26 años. Posteriormente desarrolló una trayectoria empresarial, incluida actividad en el comercio de calzado, además de su trabajo como escritor e investigador de historia cubana.
Su libro “Se acabó la diversión” estudia fundamentalmente la transformación económica y social de Cuba durante los primeros años posteriores a 1959. El propio Sixto explica que el origen del texto estuvo en una tesis universitaria de grado, de la que conservó estadísticas y materiales de investigación para el libro.
Mantiene el proyecto “Cuba olvidada: Recordar el pasado es recuperar el futuro”, dedicado a la investigación y divulgación de episodios de la historia cubana.
Entre sus proyectos anunciados figura El tren de los egos. “Historia documentada del primer ferrocarril de Hispanoamérica (1834–1842)”, además de una historia de La Habana correspondiente al período 1859–1893.
El título “Se acabó la diversión” alude además a una conocida canción de Carlos Puebla, asociada a la llegada de Fidel Castro al poder; Sixto utiliza el título en un sentido histórico relacionado con la ruptura del sistema económico y social cubano a partir de 1959.
El violoncelista venezolano Gregorio Nieto ha sido nominado a los Grammys latinos en la categoría Musica clásica por su álbum ‘Op. 33, Romantic Cello’’. El ganador se dará a conocer el próximo 12 de noviembre de 2026 en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas.
Pero antes ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI.
Gregorio Nieto es un violonchelista venezolano de proyección internacional radicado en Nueva York que concibe el violonchelo como una voz más que como un instrumento en sí mismo, desarrollando un lenguaje artístico propio basado en la autenticidad.
Inició su formación en Barquisimeto, conocida como la ciudad musical de Venezuela, dentro del Sistema Nacional de Orquestas, fundado por el Maestro José Antonio Abreu, quien con el tiempo se convertiría en su gran mentor.
Desde los 10 años inició un recorrido dentro del Sistema Nacional de Orquestas de Venezuela que lo llevó a formar parte de sus principales agrupaciones, desde la Orquesta Nacional Infantil y Juvenil hasta la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, participando en giras internacionales por América Latina, Europa y Estados Unidos y trabajando con directores como Giuseppe Sinopoli, Simon Rattle, Claudio Abbado y Gustavo Dudamel. Posteriormente, a los 22 años, obtuvo por concurso el puesto de primer violonchelista solista de la Orquesta Sinfónica de Venezuela, la más antigua del país.
Su desarrollo como solista comenzó en Venezuela, donde formó parte de la Academia Latinoamericana de Violonchelo bajo la guía de William Molina. Posteriormente realizó una breve estancia en París en 2005. Años más tarde se trasladó a Moscú, donde fue admitido en el Conservatorio Tchaikovsky, integrando la exclusiva cátedra de la legendaria violonchelista rusa Natalia Gutman, siendo uno de sus cinco alumnos entre 2009 y 2012. Durante este período debutó como solista en 2011 en la Sala Filarmónica Tchaikovsky de Moscú, en el concierto “Gutman y sus alumnos”. Complementó su formación con clases magistrales de destacados maestros como Gary Hoffman, Philippe Muller, Miklós Perényi, David Finckel y Richard Aaron.
Desde su llegada a Nueva York, con motivo de un concierto privado para la distinguida diseñadora venezolana Carolina Herrera, Gregorio estableció una conexión instantánea con la energía vibrante de la ciudad, su desbordante inspiración artística y su riqueza multicultural, elementos que lo hicieron sentirse en casa y que han sido fundamentales en la evolución de su identidad artística y en la proyección de sus proyectos.
Desarrolla una activa carrera como solista, con presencia especialmente en Estados Unidos y Europa, en paralelo a una línea de producciones discográficas realizadas bajo el sello ARIAclassics y con la producción ejecutiva de Cora Capriles. Entre ellas destaca su álbum Esencia: Latin American Masterpieces for Cello and Piano, junto a la pianista japonesa Riko Higuma, con la participación del Maestro Paquito D’Rivera, quien lo ha descrito como “uno de los mejores chelistas con los que ha tenido la oportunidad de tocar”.
Grabó Opus 33 – Romantic Cello junto a la London Symphony Orchestra. Actualmente prepara el lanzamiento de su más reciente álbum para cello y piano, titulado Berceuse for the Soul, dedicado al repertorio francés, previsto para diciembre de 2026. En el ámbito académico participa como jurado en importantes certámenes internacionales, entre ellos el Concurso Internacional de Violonchelo Kachaturián.
Además del repertorio clásico tradicional, Gregorio ha mostrado un marcado interés por la creación de música contemporánea, colaborando en este ámbito con figuras como Paquito D’Rivera y Arturo Márquez, y manteniendo actualmente proyectos con Gonzalo Grau y Anthony Hopkins, en un entorno de colaboración que incluye al maestro Gustavo Dudamel, consolidando una presencia activa en el panorama internacional.
From the publisher's feed
En "El invitado de RFI", Radio Francia Internacional recibe a un invitado en sus estudios, sobre la actualidad política o cultural.

0 Listeners

0 Listeners

0 Listeners

4 Listeners

0 Listeners

0 Listeners

0 Listeners

0 Listeners

0 Listeners

1 Listeners

7 Listeners

0 Listeners

0 Listeners

1 Listeners

0 Listeners

0 Listeners

0 Listeners

0 Listeners

0 Listeners