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Este tercer aniversario de la masacre de Hamás, en el sur de Israel, es el primero sin rehenes israelíes en Gaza. Es, también, el único objetivo cumplido del acuerdo de cese al fuego firmado hace un año, y que fue auspiciado por EE.UU., que logró que todos los cautivos, vivos y muertos, regresaran a casa. Los sobrevivientes intentan reconstruirse, muchos devenidos en figuras públicas. Es el caso del argentino-israelí Luis Har, que encadena viajes y conferencias, y acaba de publicar un libro.
Hace tres años, la vida de Luis Har dio un vuelco. Este argentino-israelí, de 73 años, fue uno de los 251 secuestrados por Hamás y otras facciones armadas, el 7 de octubre de 2023.
Sufrió 129 días de cautiverio en Gaza, hasta que el Ejército lo rescató en febrero de 2024, en una operación que mató a decenas de palestinos, la mayoría de ellos civiles. Desde entonces, se ha enfocado en seguir adelante, como explica a RFI en la cálida ciudad de Eilat. "Viajo mucho por todo el mundo, conozco lugares, conozco gente… (…) Salió de un mal, de una cosa que no tendría que haber pasado, pero por lo menos me cambió la vida para bien. Estar aquí, disfrutar de la vida, ese es nuestro triunfo"
En el cuello, en un colgante, luce la palabra 'tikvah'; 'esperanza', en hebreo. Es lo que, dice, busca transmitir. También ha vuelto a bailar y no ha desistido de vivir en el kibutz Urim, cerca de Gaza, algo que ve como "una misión".
"Si todos decidimos que no podemos estar y que nos vamos, ¿qué queda? Así no podemos controlar nuestro país, y si hay que escuchar bombardeos, se escuchan"
Se refiere a las bombas israelíes que siguen destruyendo y matando en Gaza, pese a la tregua. Y, aunque proyecta fortaleza, Luis reconoce sus propias secuelas.
"No duermo bien. El doctor me ha dicho que tengo que tomar por lo menos una pastilla por semana, (…) pero yo no puedo apagarme. Porque cada vez que estoy en casa un poquito, empieza todo a volver. Empiezo a sentirme mal, y me duele esto y me duele lo otro. Y no es el Luis que yo quiero ser. Entonces, lo evito"
Parte de su experiencia está recogida hoy en 'Rescatado', un libro en español, inglés y hebreo. Es, para él, un "legado" y una forma de dejar retratada una historia que, su mente, como protección, empieza a difuminar.
"Nos olvidamos de muchas cosas. Al escribirlas, eso queda escrito, es para todas las generaciones; también para no olvidar, saber lo que pasó el 7 de octubre en adelante"
Una fecha que modificó su relación con los palestinos."A veces me molesta escuchar un poco el árabe; no me molesta hasta el punto de irme o algo así. Me hace saltar, digamos… Yo cambié. Pensaba que se podía vivir en convivencia. Hoy lo tengo mucho más apartado. No tenemos un 'partner' para hacer la paz"
Rechaza hablar de política, menos a puertas de las elecciones del 27 de octubre, pero le escuece cada noticia sobre las advertencias tempranas que no atendió Benjamin Netanyahu. Al primer ministro israelí no solo le reprocha que no haya creado aún una comisión independiente para investigar el ataque, sino que podría haber firmado "un año antes" el acuerdo de Donald Trump y no lo hizo.
"Si hubiese sido solo por nuestro Gobierno, todavía estaríamos allí. Tengo resentimiento. Pero no tengo bronca. Yo quiero que haya una investigación, con la que podamos saber exacto qué pasó el 7 de octubre y por qué. No busco culpas. Busco saber y poder estar preparados por si vuelve a pasar otra vez. Estoy seguro de que puede pasar otra vez"
Es un temor compartido en Israel, pese a la devastación que ha causado en Gaza y que es investigada como "genocidio".
La misa al aire libre que celebró el papa León XIV en los Campos Elíseos fue descrita como un momento excepcional, capaz de reavivar la fe de miles de personas. Para los fieles, los voluntarios y los miembros de la comunidad latinoamericana en París, este acto tuvo un gran significado espiritual. Escuche su testimonio.
Javier Castillo, sacristán peruano en la Iglesia de la Magdalena en la capital francesa, vive un momento único. Por primera vez en sus 28 años de servicio, este fiel colaborador de la parroquia ha podido ver a un papa en persona. "Hacía mucho tiempo que un papa no venía a París (Benedicto XVI estuvo hace 18 años). Por eso, este es un momento muy especial", comenta con emoción.
Para Castillo, la visita del obispo de Roma es una oportunidad para reavivar la fe en una sociedad cada vez más alejada de la Iglesia. Su esperanza es clara: "Espero que esta visita reanime la fe en muchas personas. Estoy seguro de que será así, porque el Papa León XIV es una persona extraordinaria".
Francia, entre la tradición y la secularización
Según el Instituto Nacional de Estadística y de Estudios Económicos de Francia, el 29% de la población se declara católica y solo el 8 % de los católicos acude regularmente a un lugar de culto. A pesar de esta realidad, miles de personas —incluyendo a quienes no son practicantes— se congregaron para participar en la misa al aire libre en los Campos Elíseos, un evento que trascendió lo religioso para convertirse en un fenómeno social.
Norely Manrique, una venezolana residente en París, madrugó para no perderse este momento. "Me levanté muy temprano porque es un evento excepcional. Yo no suelo hacer colas para ningún espectáculo, pero esta sí por el papa. Es el representante de Dios y se lo merece", afirma con convicción.
"Ustedes son la Iglesia de hoy": el mensaje del Papa a los jóvenes
Más de 700.000 personas dirigieron sus miradas y oraciones hacia la Plaza de la Concordia, donde el primer papa estadounidense (también tiene nacionalidad peruana) celebró una misa histórica. Durante hora y media, su mensaje resonó con fuerza, especialmente entre los jóvenes católicos: "Ustedes son la Iglesia de hoy".
En su homilía, el sumo pontífice insistió en la importancia de mantener viva la fe en un mundo marcado por la indiferencia religiosa. Sus palabras, cargadas de esperanza, buscaron conectar con una generación que, aunque distante de las instituciones tradicionales, sigue buscando sentido espiritual.
Para muchos, estar frente a León XIV fue una experiencia indescriptible. La colombiana Patricia Márquez se siente afortunada porque "es una experiencia maravillosa. Darle gracias a Dios por haber tenido oportunidad tan linda".
Un sentimiento compartido por Andrés Rondón, otro venezolano presente en el evento: "Es fabuloso. Se te eriza la piel. Sabes que donde pisa él está el verdadero poder: no el del dinero, sino el de la fe. Sientes algo muy grande".
Frente a la histórica sequía que azota Honduras debido al fenómeno climático natural El Niño, las autoridades van a recurrir esta semana a la siembra de nubes, un método para estimular artificialmente las precipitaciones.
Ganado flaco, campos de maíz secos y recortes de agua. Es el panorama desolador que está dejando en Centroamérica el fenómeno meteorológico El Niño, particularmente virulento este año,. Ante esta catástrofe, y a petición del sector azucarero, Honduras ha decidido recurrir a la dispersión de partículas de yoduro de plata en las nubes para estimular artificialmente las precipitaciones. Conocida como ‘siembra de nubes’, esta técnica ya se usa en decenas de países, y sobre todo en China. En el caso de Honduras, el gobierno indicó que se realizarán 20 vuelos, por un costo de alrededor de 600.000 dólares durante hasta tres meses.
Los sobrevuelos se realizarán “en la parte del sur, centro y sur, occidente y suroriente de Honduras, donde están las cuencas que van hacia los departamentos que tenemos en alerta roja por inseguridad alimentaria y sequía hidrológica”, detalló a RFI Francisco Argeñal, el director del Centro de Estudios Atmosféricos de Honduras.
Aunque varios países ya recurren a este método para combatir la sequía, hay incertidumbres sobre la cantidad de lluvia que generará la dispersión de químicos. Alejandro Trueba, coordinador de Startup Renaissance, la empresa mexicana que realizará los vuelos en Honduras, asegura que el sistema es eficaz para combatir la sequía en zonas agrícolas, llenar embalses de hidroeléctricas y hasta para combatir incendios.
“Hemos realizado 760 vuelos de estimulación y esos van desde las zonas desérticas, como son los desiertos de Chihuahua y Sonora, en la región de Coquimbo en Chile, para estimular nieve, hasta ahora los trópicos. Todos han generado lluvia y el promedio de eficacia, o sea, cuánto hemos incrementado la lluvia, es 60% con relación a la expectativa de lo que iba a caer", afirma Trueba.
Entre la comunidad científica. Sin embargo, los meteorólogos son más escépticos y recuerdan que la siembra de nubes no es totalmente fiable. Israel abandonó, por ejemplo, un programa de estimulación de lluvia cuyos resultados fueron muy marginales.
“Es difícil modelar qué obtiene usted de lluvia por un proceso natural y separar esto de la inseminación artificial. Según la literatura científica, los resultados de la inseminación de nubes cálidas pueden ser entre un cero hasta un 20% de incremento en la precipitación que puede dejar la nube”, precisa el ingeniero Francisco Argeñal.
El meteorólogo hondureño recuerda que, en el año 1995, “cuando tuvimos una crisis energética muy seria porque no teníamos agua disponible en la represa hidroeléctrica, se recurrió a la siembra de nubes y los resultados en ese momento, pues no fueron tan satisfactorios”. Según él, la siembra de nubes es una medida complementaria a las soluciones estructurales de gestión hídrica.
Las condiciones necesarias para que funcione la siembra de nubes
“No es simplemente volar sobre una ciudad o un campo o un embalse y llenarlo de yoduro de plata para que se traduzca en precipitación. No es así. Necesitas que las condiciones termodinámicas de esa parcela tengan las condiciones para que eso se traduzca en precipitación. Tiene que haber una humedad necesaria”, precisa por su parte Luis Ladino, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
“El método sería recomendable siempre y cuando supiéramos cómo hacerlo, porque realizar este tipo de siembras es muy costoso”, concluye el especialista en ciencias atmosféricas.
La siembra de nubes también es criticada por los riesgos de conflictos geopolíticos que podría ocasionar en caso de que un país se apropie de los efectos benéficos de las nubes en detrimento de una nación vecina.
Donald Trump consiguió una victoria en su campaña para controlar Groenlandia, aunque no obtuvo el control total que pretendía desde su regreso a la Casa Blanca. Este martes, al margen de la Asamblea General de la ONU, firmó junto a los líderes de Dinamarca y Groenlandia un acuerdo de seguridad que le permitirá construir dos nuevas bases militares.
Una de ellas estaría en Narsarsuaq, al sur de esa isla, donde Estados Unidos ya tenía una base que cerró en 1950, y otra en Mestersvig, al este. En el texto se puede leer que Washington también puede modernizar y ampliar su única base activa, Pituffik, al norte.
Los tres firmantes aseguran que con este acuerdo van a disuadir la presencia de Rusia y China en la zona del Ártico, nuevo punto estratégico debido al cambio climático. Las proyecciones estiman que, al derretirse los polos, se abrirán nuevas rutas marinas y la explotación de tierras a las que antes no se podía acceder.
Para el profesor en Derecho Internacional de la Universidad Internacional de la Rioja, Armando Alvares García Júnior, el acuerdo sí puede disuadir la presencia china y rusa, pero de manera local.
El convenio “protege Groenlandia y reduce la posibilidad de que los adversarios de Occidente ganen influencia militar o económica en la isla. Sin embargo no resuelve para nada la rivalidad geopolítica en el Ártico. Rusia, en mi opinión, seguirá desarrollando sus capacidades en su propio territorio y China seguirá buscando oportunidades económicas, científicas y logísticas” desplegando medios en territorio ruso.
Tiempos
Aunque el acuerdo tripartita fue anunciado con bombos y platillos, la llegada de tropas y la construcción de las bases dependen de la legislación y los tiempos de cada país.
“No basta solo con una declaración de intenciones, hace falta un acuerdo formal entre las 3 partes”, precisó Ana Belén López, profesora en el departamento de Geografía en la Universidad Complutense de Madrid.
“Cuando este texto ya pase a los parlamentos respectivos, pues tendrá que ser ratificado. Estaríamos hablando fácilmente entre 1 y 3 años para que esto llegara a estar completado”.
A principios de año, el presidente estadounidense, Donald Trump, provocó una crisis con sus aliados en Europa al amenazar con tomar este territorio autónomo danés del Ártico, una posición estratégica que además es rica en recursos. Trump ahora tiene nuevos límites jurídicos que respetar.
"¿Cuáles son las líneas rojas que Estados Unidos no se puede cruzar?” explica Belén López, “pues es que la soberanía y el derecho a la autodeterminación de Groenlandia debe de seguir existiendo. Estados Unidos no puede tener un control o pretender tener un control exclusivo ni imponer su propia jurisdicción sobre el territorio o sobre la población".
"Cualquier paso que no cuente con el consentimiento explícito de Copenhague o de Nuuk (la capital del territorio autónomo danés) transformaría esa presencia de Estados Unidos en una ocupación o una anexión encubierta. Eso no se va a permitir en ninguno de los supuestos”, consideró la investigadora.
La Casa Blanca publicó en su sitio el texto completo en el que brinda detalles sobre las nuevas bases militares, el refuerzo militar en Groenlandia y la obligación de la isla de continuar en la OTAN si llegase a independizarse del Reino danés.
Los vecinos de Brick Lane, el corazón de la comunidad bangladeshí en Londres, se oponen al proyecto de construcción de un centro de datos en una antigua fábrica de cerveza, un caso que ilustra la tensión entre el sector digital y las poblaciones locales.
Con sus paredes de ladrillo rojo, su icónica chimenea y sus 350 años de historia, la vieja fábrica de Truman es el edificio más emblemático de Brick Lane. Fue la mayor fábrica de cerveza del mundo. En 1989 dejó de funcionar.
Ocupa cuatro hectáreas y media. En una parte se encuentra un mercado moderno con comercios locales y artistas, pero en otra, hay almacenes abandonados donde quieren construir un centro de negocios y un polémico centro de datos. Hace dos años, se inició la campaña “Salvemos Brick Lane” en contra de este proyecto.
“No es un proyecto para los locales”
“Le están quitando a esta zona tan vibrante y hermosa su humanidad por la IA y dinero”, lamenta Atticus Pappin, un joven pintor retratista callejero. Una zona que se conoce como “Banglatown”, por la gran comunidad bangladeshí que hay.
“Expulsarán a los pequeños negocios y traerán a gente más poderosa, con más dinero, las grandes empresas habituales. Esto subirá los alquileres y los impuestos a los comercios. No es un proyecto para los locales”, comenta asimismo Shuman Kashim, el dueño de un restaurante bangladeshí.
Faysal Ahmed, el regidor de Spitalfields y Banglatown, señala por su parte que se trata de “uno de los distritos más densamente poblados del país, con una de las tasas de pobreza más altas y la población joven de más rápido crecimiento. Necesitamos viviendas sociales, tenemos 31.000 personas en lista de espera”.
“Es un insulto”
Paul Watts, profesor emérito en Urbanismo de la universidad de Birkbeck, se muestra indignado: “Va a producir 44 viviendas, de las cuales solo 11 son asequibles, y solo seis de ellas serán de alquiler social. Es una broma absoluta. Es un insulto”, denuncia.
Mark Acton, director ejecutivo de la Alianza de Centros de Datos en Reino Unido (Data Centre Alliance, DCA), explica que hay mucha desinformación sobre los centros de datos: “Gran parte de las críticas provienen de información de Estados Unidos. En Europa no hacemos las cosas igual. Ha habido un centro de datos durante más de 20 años en la fábrica de Truman y la gente no se ha dado cuenta. Mi esposa trabajaba allí”, afirma.
La necesidad de estas infraestructuras es cada vez mayor por nuestra dependencia de los servicios en la red, recalca: “Sin estos centros no tendríamos banca en línea ni Netflix ni Amazon ni Facebook”. La cuestión es si este centro de datos debe ser construido en un barrio con unas necesidades sociales tan grandes.
Luego de meses envuelto en polémicas, el director de la Casa Argentina, que forma parte de la Cité Internationale Universitaire de París, renunció a su cargo este domingo. El abogado franco-argentino Santiago Muzio, nombrado por el gobierno de Javier Milei, quedó en la mira internacional por haber retirado una placa en homenaje a los desaparecidos durante la última dictadura argentina, y acoger, dentro de la residencia, reuniones de institutos y grupos militantes de extrema derecha.
Cuando se abren las puertas de la Casa Argentina, una estatua de la Virgen de Luján espera sobre la mesa de recepción. La instaló Santiago Muzio al comienzo de su gestión en 2024, pese a tratarse de una institución pública dentro del espacio laico de la Cité, comentan ex residentes a RFI. Algunos de ellos sumaron un pequeño Buda en lo que solía ser la sala de usos comunes, pero este fue retirado sin explicaciones. ¿Y la Virgen? Muzio les respondió que la dejaba en la entrada porque sus colores celeste y blanco "representan al Estado argentino".
La misma lógica, denuncian ex y actuales inquilinos, regía también para la política.
"Muzio no autorizó que hiciéramos un acto por el Día Nacional de la Memoria, el 24 de marzo, alegando que no se permitían actividades políticas en la Casa. Sin embargo, fue él mismo quien organizó varias", afirma el ex residente y postdoctorando en Neurociencias, Salvador Calanni, en referencia a encuentros de grupos vinculados a la extrema derecha que la Casa acogió en esas mismas semanas. Encuentros, relata, que se realizaban en lo que antes era el "Salón de los Residentes", rebautizado ahora como "Salón de Honor", al que ya no se puede acceder sin reserva previa.
Dafne Pugliese, violinista de 24 años becada en el Conservatorio de París y ex residente hasta el año pasado, coincide en que esos eventos se manejaban bajo el mayor hermetismo: "A veces nos desayunábamos con que anoche había habido un encuentro glamoroso de la extrema derecha, por redes sociales —no las de la Casa, las de ellos— y nunca nos habían informado: el director argumentaba que era un alquiler del espacio y que él no invitaba a los residentes". Otros llegaron a reconocer las instalaciones de la Casa en publicaciones de La Cocarde étudiante, agrupación juvenil francesa de la misma línea ideológica. Afinidades no ajenas a Muzio, quien hace una semana declaró a un medio francés que buscaba "liberar a la Casa Argentina de la ideología woke". Su currículum incluye también el timón de la sede de Madrid del ISSEP, escuela fundada por la eurodiputada Marion Maréchal, sobrina de Marine Le Pen.
"Mientras no te quejes..."Militante del Partido Comunista Francés, Pugliese describe una fuerte incomodidad al momento de tener la entrevista privada reglamentaria con el ahora ex director.
"La charla se derrumbó muy abruptamente cuando le dije que yo venía de La Matanza (barrio de clase trabajadora bonaerense), y no de una manera amable. Otros compañeros, de contextos diferentes, tuvieron una experiencia opuesta. Aparte, yo en ese momento me había rapado la cabeza porque mi mamá tiene cáncer y siento que era fácil juzgarme, tildarme de `feminista nazi` o encasillarme", cuenta y agrega que pronto "se normalizó la idea de que tenés que pasar desapercibido, no decir lo que pensás, susurrar por si él pasa a decirte que bajes la voz a las diez de la noche". Pugliese fue enviada a hacer un intercambio a la Casa de México, con el argumento de que al tercer año eso "era obligatorio", aunque asegura que no fue el caso para otros que estaban en su misma situación.
Una fuente que pidió no ser identificada aseguró a RFI haber escuchado a Muzio hablar de "gente políticamente indeseable" al referirse a ex residentes.
Pablo*, actual inquilino que pide caminar lejos de la Casa para "hablar tranquilo", cuenta que el único espacio común hoy es la cocina, y que el ambiente "a veces es de murmullo; algunos se cuidan o reculan si sueltan una broma en contra del gobierno de Milei", dice. "Igual, mientras no "rompas las bolas" (sic), no te quejes y tu perfil encaje más en ciencias duras, no tenés problema", cierra.
La placa desaparecida y las plazas de verano
Una de las polémicas que saltaron a los titulares internacionales fue que, en febrero de este año, los residentes notaron que había desaparecido del hall de entrada la placa que recordaba a las víctimas de la última dictadura argentina. "El director nos dijo que la habían sacado por refacciones, pero no vimos ningún arreglo. Cuando le preguntamos si la iba a reponer, nos dijo que la tenía él y que no sabía qué iba a pasar con ella", relata Calanni, quien, pese a contar con una de las becas más prestigiosas de la Unión Europea, la Marie Skłodowska-Curie, se quedó sin cuarto por un proceso de selección que juzga "arbitrario".
El científico es uno de los trece residentes a quienes no se les renovó el alojamiento durante este verano boreal, una plaza que suelen conservar quienes viven lejos de Francia. Según su relato, Muzio había pedido los rendimientos académicos de cada uno para armar un "orden de mérito", pero se negó a publicarlo cuando los excluidos lo reclamaron, alegando que también se habían aplicado "criterios subjetivos". "Justo los trece que quedamos afuera habíamos cuestionado su gestión de alguna manera: u organizamos el acto de la Memoria en la Casa de Alemania o preguntamos por la placa", resume.
RFI intentó comunicarse con Santiago Muzio para conocer su versión, pero no obtuvo respuesta hasta el cierre de esta nota.
Cómo funciona la residenciaEn la Cité desde 1928, la Casa Argentina es propiedad del Estado argentino y responde al Ministerio de Capital Humano —antes, al de Educación, devenido en Secretaría bajo gobierno de Milei—. Cada año, recibe a investigadores, profesionales y artistas que cruzan el océano, tras ser admitidos en instituciones francesas. Una vez instalados, pagan un alquiler de entre 630 y 1.100 euros mensuales. Nada módico: un precio parisino, pero sin la necesidad de salir a buscar garante en el laberíntico mercado inmobiliario local.
Hoy la residencia aloja unas 60 personas, cuenta Calanni, muy por debajo de su capacidad de entre 80 y 90 plazas. Parte del edificio está en refacción: Muzio dio cuenta en algunos medios de problemas edilicios y residentes confirman, por ejemplo, bastante humedad. El origen de esos fondos, sin embargo, no está claro: Calanni comenta que han presentado un pedido de acceso a la información pública que aún espera su respuesta.
Un caso particular en la Cité
Justo frente a la Casa Argentina, en el pabellón central de la Ciudad Universitaria, cuelga una placa que, en francés, rinde homenaje a "las 30.000 desaparecidos y víctimas del terrorismo de Estado en Argentina entre 1974 y 1983". No es la que Muzio quitó, sino una nueva que en marzo colocó el complejo internacional.
"La idea no era hacer un gesto de provocación o de activismo. Se trata de mantener esta conmemoración, ese deber de memoria histórica que tenemos", dice a RFI Blandine Sorbonne, delegada general de la Cité, y aclara que el problema no es que se realicen actividades políticas o que se alquilen espacios, sino "la falta de pluralidad y lugar al debate", uno de los principios por los que aboga la Carta de Valores que un solo director se negó a firmar: Muzio.
Las denuncias de ex residentes han escalado hasta la política francesa: el ayuntamiento de París pidió a la Cancillería que investigue la gestión de la residencia, en la cuenta regresiva de la visita del presidente Javier Milei a París, a fines de septiembre.
Leer tambiénLa alcaldía de París pide al gobierno francés investigar residencia universitaria de Argentina
Sorbonne confirmó a RFI, dos días antes de la renuncia del abogado franco-argentino, que la Cité colabora en la investigación, y aclaró que el diálogo no es fácil, ya que esta Casa es una "excepción jurídica" dentro del complejo.
"Están las casas en general, y luego está la Casa Argentina, que no ha constituido una fundación, no es una entidad independiente, sino que depende del gobierno. Por lo tanto, no mantenemos un diálogo institucional muy estructurado con esta casa ni tenemos influencia en el nombramiento de sus autoridades", agrega.
"Ahora es más severo, pero los tintes políticos no son nuevos"A Julián*, ex residente durante la transición entre los gobiernos de Mauricio Macri y Alberto Fernández, en 2020, el color partidario de turno entre los muros de la residencia no lo sorprendió. "La Casa Argentina siempre fue una pequeña representación del gobierno", afirma, y recuerda actos patrios musicalizados con la marcha peronista, en medio de la incomodidad de ciertos residentes, además de una charla del entonces ministro Daniel Filmus que, según él, "derivó en una defensa partidaria frente a la gestión anterior".
Las denuncias por falta de transparencia o intrusión de motivaciones ideológicas en la selección tampoco datan de ayer: en un reportaje de Le Monde de 2018 ex residentes acusaban a la dirección de dejarlos afuera luego de haberse manifestado a favor de la legalización del aborto, mientras se debatía una ley en el Senado.
Lo que cambia esta vez, admite Julián*, es el nivel de gravedad: de una cierta presión tácita e informal, el ambiente ha escalado a lo que varias fuentes también describen como un "ir directamente contra quienes piensan distinto".
Los nombres marcados con asterisco fueron modificados a pedido de las fuentes.
Este 9 y 10 de septiembre París acogió su primera Cumbre Espacial Internacional con la firma de unos 50 acuerdos por más de 20 mil millones de euros, pero más allá de la innovación, el evento busca reforzar la seguridad e independencia espacial europea de cara a Estados Unidos.
Bajo el emblemático techo de cristal del Grand Palais, Paris acogió su primera Cumbre Espacial Internacional y si bien, se abordaron temas de ciencia y tecnología, el presidente francés Emmanuel Macron dejó claro la necesidad de reforzar la independencia espacial y seguridad para Europa.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también abogó por dicha soberanía: “Estamos comprometidos con una nueva visión europea respecto al espacio” dijo Von der Leyen, resaltando que la comisión ha propuesto al bloque de los 27 aumentar cinco veces más el presupuesto destinado a defensa, seguridad y espacio.
Josef Aschbacher, director general de la Agencia Espacial Europea, resaltó que apostarle a la inversión es el camino para cumplir dicho objetivo de independencia. “Hoy en día, Estados Unidos gasta aproximadamente seis veces más que Europa en el ámbito espacial en el sector público, y aún más en el sector comercial. Así que, si Europa realmente quiere dar un paso adelante y desarrollar su propia capacidad, este es el camino”, señaló, aunque admitió que tomaría tiempo. “Se necesitan 10 años para el desarrollo de una capacidad de vuelo de astronautas; lo que significa llevar a un astronauta con nuestro cohete y nuestro vehículo tripulado al espacio, para realizar experimentos, llegar a una estación y aterrizar de nuevo de forma segura. Todo esto supone, por supuesto, una importante inversión y desarrollo. Y si, toma tiempo, pero Europa puede hacerlo. Se necesita una decisión política y una vez obtengamos luz verde, lo haremos”, indicó Aschbacher.
A pesar del desarrollo espacial europeo, el viejo continente depende, por ejemplo, de proveedores de lanzamiento de satélites. Análisis del sector estiman que el año pasado más de un 90% se han lanzado con SpaceX , la compañía de Elon Musk.
Los satélites juegan un rol crucial en varios sectores como las telecomunicaciones, que se usan con fines civiles, pero también son cruciales en el sector de defensa. Mario Maniewicz, director de la Oficina de Radiocomunicaciones la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), el organismo de la ONU encargado de regular las comunicaciones internacionales, explica que dichos aparatos son esenciales para la transmisión de datos, imágenes e información en general. “Entre más uso hay, más aplicaciones, más servicios, hay más necesidad de capacidad. Entonces el espacio nos brinda una capacidad de comunicación sobre todo en zonas marginales, en el océano, en las montañas y zonas poco habitadas”, señaló.
Los satélites ocupan cada vez más lugar en órbita para cumplir diversas funciones, por lo que en esta cumbre el mandatario Macron también abogó por apoyar el marco regulatorio de la UIT para la gestión de frecuencias en el espacio.
El 11 de septiembre de 2001, hace ya un cuarto de siglo, dos aviones se estrellaron sobre las torres del World Trade Center en Nueva York. Una tragedia que resultó en miles de muertos y marcó para siempre la historia de Estados Unidos. Nuestra corresponsal entrevistó a Christina Stanton, una guía turística que fue directamente testigo de los ataques terroristas contra las Torres Gemelas.
Reportaje de Mamen Sala, desde Nueva York
“Estamos en Liberty Park, con vistas al Memorial. Vemos dos grandes piscinas con cascadas rodeadas por parapetos de bronce en los que aparecen inscritos los nombres de las víctimas de los atentados del 11-S y también del World Trade Center de 1993”: eso cuenta Christina Stanton, una guía turística de Nueva York, con un recorrido muy particular. Su relato es único porque describe lo que vivió en primera persona.
“Yo vivía justo allí”
“En 2001, si miras hacia allí, yo vivía justo ahí”, dice, señalando un edificio a pocos metros al que se acababa de mudar con su marido en julio de 2001. Fueron testigos directos de los ataques.
“Estábamos en nuestra terraza mirando la Torre Norte, viendo el humo y las llamas que salían de ella, cuando, de repente, por encima de mi hombro derecho, apareció el segundo avión. Pasó justo delante de nosotros y se estrelló contra la Torre Sur”, recuerda.
Mientras reconstruye aquella mañana, un avión sobrevuela la zona. Christina se encoge: ha pasado un cuarto de siglo pero hay recuerdos que siguen muy presentes.
“Este fue el primer parque de bomberos que respondió a los ataques y, lamentablemente, murieron seis bomberos. De hecho, aquel día se produjo la mayor pérdida de vidas de miembros de los servicios de emergencia en una sola jornada en la historia de Estados Unidos”, indica.
“Ese cáncer también estaba relacionado con el 11-S”
Esta vecina del Bajo Manhattan no se limita solo a narrar los hechos, también relata las consecuencias de regresar a un barrio cubierto por una nube tóxica, cuyos riesgos las autoridades minimizaron públicamente.
“Fui al médico en enero del año pasado, en 2025, y sí, me diagnosticaron cáncer. En marzo me practicaron una histerectomía completa y después me diagnosticaron también cáncer de piel. Tres meses más tarde recibí una carta por correo certificando que ese cáncer también estaba relacionado con el 11-S”, explica la mujer.
Christina fue poco a poco introduciendo su historia personal hasta convertirla en parte del recorrido, pero no siempre es fácil, sobre todo cuando llega el aniversario de la tragedia. “Existe algo llamado ‘efecto aniversario’, que es literalmente un término psicológico para describir a las personas que sufren distintos síntomas cuando se acerca el aniversario. En mi caso, sé que suelo quedarme mucho en casa. No hablo demasiado, salvo, por ejemplo, cuando estoy haciendo una visita guiada. Me vuelvo más callada. No sé si diría que estoy deprimida, pero quizá eso también forme parte de ello”, comenta.
Quiere preservar la memoria de un día que cambió para siempre a este país y que aún sigue marcando la vida de miles de personas.
Doce países, incluyendo Canadá, España, Francia y Reino Unido, anunciaron que sancionarán el comercio de bienes con asentamientos "ilegales" de Israel en Cisjordania, en protesta por la violencia de los colonos contra los palestinos y la expansión de esas comunidades. RFI habló con una experta sobre el calado de esta medida, más simbólica que económica, pero que muestra un cambio de política.
Canadá, junto con 11 países europeos, entre ellos Francia, Reino Unido, España o Italia, decidieron imponer sanciones contra los productos procedentes de los asentamientos ilegales de colonos judíos en Cisjordania, una represalia por la mayor celeridad en la implementación de estas colonias y la violencia mostrada por sus residentes contra los palestinos de la zona.
Estos bienes suponen apenas el 5% de las exportaciones israelíes, pero como explica RFI Susana Mangana, profesora de estudios árabes e islámicos y analista de Oriente Medio, sí muestran un cambio de actitud: "Yo creo que por sí solas estas restricciones poco pueden hacer, pero crean un precedente. Y las sanciones suelen adquirir capacidad coercitiva solo cuando dejan de ser simbólicas. Si se coordinan internacionalmente, si afectan a la financiación, a la inversión, a la contratación y sobre todo a las cadenas comerciales, no solo a unas mercancías específicas determinadas, porque eso en el volumen total del comercio de Israel es prácticamente insignificante. Lo importante no es tanto el comercio que esto implica entre las naciones que hemos referido e Israel, sino el cambio político".
Estos países han constatado que necesitan avanzar hacia prohibiciones nacionales, porque se han dado cuenta de que la Unión Europea no ha logrado consensuar una posición más agresiva.
"Es decir, estos países, entre ellos España, Portugal, Islandia o Polonia, han declarado su intención de introducir restricciones nacionales, porque vemos que en la Unión Europea, estos países han constatado que necesitan avanzar hacia prohibiciones nacionales, porque se han dado cuenta de que la Unión Europea no ha logrado consensuar, especialmente por la posición de Alemania, una posición más agresiva, más asertiva hacia la impunidad de la que viene gozando Israel", continúa.
Susana Mangana estima difícil que la UE, más preocupada por el auge de la extrema derecha o la migración, vaya más allá en sus sanciones. No obstante, cabe observar la reacción de Estados Unidos, aliado inquebrantable de Israel, pero que en esta ocasión, a través de su secretario de Estado, Marco Rubio, no ha criticado las sanciones, sino que se mostró tibio, declarando que Washington no haría algo así.
Leer tambiénEl impacto incierto de las sanciones contra los asentamientos israelíes
Es una muestra también de cierto cambio en la política de Washington: "Hemos visto que ha habido desavenencias entre Trump y Netanyahu, si bien lo ha recibido en incontables ocasiones en la Casa Blanca desde el 2023 hasta la fecha, yo creo que también se ha dado cuenta de que el gobierno de Netanyahu no escucha consejo alguno, que no toma nota del aislamiento internacional al que cada vez se ve más sometido Israel y, por tanto, Marco Rubio quizás esté actuando de manera pragmática, dejando que sus socios europeos y aliados importantes, como sigue siendo un Canadá, por ejemplo, puedan también adoptar medidas que, como digo, son más de carácter político y simbólico".
A dos días de unas elecciones cruciales en Alemania, la ultraderechista AfD lidera ampliamente los sondeos en Alta Sajonia. Si su candidato, Ulrich Siegmund, logra gobernar este estado del este alemán, sería la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que la extrema derecha alcanza el poder regional y enviaría una señal de gran impacto político.
En el estado federado de Alta Sajonia la AfD (Alternativa por Alemania) aparece con un 41% de intención de voto, muy por delante del partido conservador del canciller Friedrich Merz, que obtiene apenas un 23%.
La AfD defiende un programa radical y lo asume abiertamente, como expulsar a todos los extranjeros en situación irregular o rehabilitar una visión positiva de Alemania en los manuales escolares. Y le está dando resultado, en gran medida gracias al cabeza de lista del partido en Alta Sajonia Ulrich Siegmund, a quien la revista Der Spiegel bautizó como "el hombre más peligroso de Alemania".
Con 35 años y una imagen de yerno ideal, este antiguo vendedor de ambientadores ha logrado atraer a numerosos simpatizantes en esta región rural de la antigua Alemania del Este, donde muchos habitantes se sienten abandonados o simplemente decepcionados por los partidos tradicionales.
La preocupación es enorme entre sus adversarios, así como en las instituciones federales, algo que ha reconocido incluso el canciller Friedrich Merz.
"Ulrich Siegmund es una persona bastante carismática. Incluso cuando aparece en televisión muestra una imagen muy moderada. Nada de extremismo de derecha. Quiere hablar con todo el mundo", afirma el profesor Nicolaus Werz, de la Universidad de Rostock.
Tras la caída del régimen de la antigua Alemania del Este, se perdieron numerosos empleos, especialmente en el sector minero. Muchas personas se oponen a una mayor inmigración, pese a que la proporción de extranjeros en la población, entre el 8% y el 9%, está muy por debajo de la media nacional.
"Lo que la AfD ha hecho es identificar un déficit identitario entre los alemanes del este. Ellos se consideran los perdedores de la reunificación alemana. Y, aunque financieramente eso no es cierto, la gente vive hoy mucho mejor que en 1990 y que en los años 80", explica el profesor Kristian Reich, de la Universidad de Potsdam.
Alternativa para Alemania alcanza el 42% en los últimos sondeos, al borde de la mayoría absoluta y muy por delante de los conservadores del canciller Merz, que han gobernado este estado rural y relativamente pobre durante la mayor parte del tiempo desde su creación.
"Primero, Alternativa para Alemania tendría que conseguir la mayoría absoluta. Hay que tener en cuenta que hace cinco años la CDU aparecía muy debilitada en las encuestas y finalmente obtuvo un resultado mejor de lo previsto. Habrá que ver si logran el 43% o el 45% de los votos para alcanzar esa mayoría absoluta. Lo segundo es que el sistema federal alemán contiene numerosos mecanismos de control, aprendidos de las lecciones de Weimar y del Tercer Reich. Un estado federado no puede cambiarlo todo con facilidad. Puede influir en las políticas educativas, en la policía y en algunas otras competencias. Pero, dicho esto, sería una señal tremenda si Siegmund logra gobernar Alta Sajonia", comenta el profesor Nicolaus Werz.
Entre los principales partidos de extrema derecha de Europa, la AfD es sin duda uno de los más radicales, especialmente por su discurso antiinmigración.
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