“La gente teme lo que no entiende” – Andrew Smith Nunca me gustó el nombre de Dieta Paleolítica, y prefiero hablar de nutrición evolutiva. Pero independientemente de mis preferencias, paleodieta es el nombre con el que se refieren a ella en muchos medios, así que seguiremos el juego. Entre sus detractores se repiten una serie de críticas, causando confusión entre los seguidores de este tipo de alimentación. Rebato a continuación algunas de las críticas más típicas. Mito 1: No está basada en ciencia La mayoría de avances científicos tienen su origen en la observación, y la dieta paleolítica no es una excepción. Los restos fosilizados de nuestros ancestros reflejan cómo la agricultura perjudicó nuestra salud. Perdimos altura y nuestro cerebro se hizo más pequeño (detalle). Los restos neolíticos reflejan más signos de malnutrición, como anemia, y más problemas bucales, como caries (estudio, estudio, estudio). Las investigaciones en sociedades cazadoras-recolectoras contemporáneas muestran una prevalencia muy baja de las enfermedades occidentales. A pesar de carecer de medicina moderna, apenas hay casos de diabetes, enfermedad cardiovascular, hipertensión, depresión, alergias, miopía, trastornos autoinmunes, cáncer, artritis, insomnio, demencia o dolor de espalda. Para ellos, son enfermedades raras (estudio, estudio, estudio, estudio, estudio). A partir de estas observaciones, se plantea una hipótesis: […]