Podemos vivir varios días sin agua y varias semanas sin comida, pero solo unos pocos minutos sin oxígeno. Y sin embargo, no prestamos atención a nuestra respiración. Nos hemos desconectado tanto de nuestro hábitat natural que, incluso algo tan esencial como respirar, lo hacemos mal. Respirar bien mejorará tu salud, descanso y rendimiento físico. Toma aire, y empecemos. Tu respiración Hace unos 2.500 millones de años se produjo la Gran Oxidación, elevando rápidamente el nivel de oxígeno en la atmósfera. Todas las formas de vida se alteraron, dando lugar a los primeros organismos aeróbicos, capaces de utilizar este nuevo gas para producir energía en sus mitocondrias. Con el tiempo, la complejidad de la respiración aumentó, hasta llegar al sofisticado sistema cardiorrespiratorio humano. El proceso de respiración comienza con la contracción del diafragma y expansión de los pulmones, captando aire de la atmósfera. Un 21% de este aire es oxígeno, y se une en los pulmones a la hemoglobina de la sangre. Esta sangre, cargada de oxígeno, se bombea por el corazón a través de las arterias, llegando a todos los órganos del cuerpo. Las células utilizan el oxígeno para producir energía, liberando dióxido de carbono (CO2) como resultado. El CO2 viaja […]