Puedes sobrevivir semanas sin alimento, pero después de unos pocos minutos sin oxígeno estarás muerto. Su importancia hace que nuestro cuerpo sea muy sensible a variaciones de este preciado gas. Hoy veremos cómo explotar esta sensibilidad, aprovechando la hipoxia (deficiencia de oxígeno) para rendir mejor, ganar más músculo, recuperarte de lesiones y quemar más grasa. ¿Qué ocurre en el organismo cuando se reduce el oxígeno? El porcentaje de oxígeno en el aire es constante a cualquier altura (21%), pero la presión atmosférica varía. Con la elevación se reduce la presión (tienes menos aire sobre tu cabeza), y esto influye en la cantidad de oxígeno que inhalas en cada inspiración. Cuando los riñones perciben una reducción de oxígeno en sangre, responden liberando la hormona eritropoyetina, más conocida en el mundo del dopaje como EPO. Esta hormona estimula la producción de glóbulos rojos en la médula ósea. Más glóbulos rojos implica más hemoglobina, la proteína encargada de transportar oxígeno hacia los tejidos. Y si eres capaz de transportar más oxígeno, rendirás mejor, especialmente en actividades aeróbicas. La piel rojiza de los habitantes de zonas elevadas se debe precisamente a esa mayor cantidad de hemoglobina. La altura produce otras muchas adaptaciones, incluso a nivel de expresión genética, pero más capacidad de transportar oxígeno […]