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Mónica Baltodano y Julio López, dos figuras del FSLN que condujeron la lucha contra la dictadura de Anastasio Somoza en los años setenta enfrentan ahora otro desafío mayor, organizar la resistencia al gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo que han hecho del país centroamericano un lugar "asfixiante que hace que la gente se quiera ir". Ellos son los invitados de Escala en París.
Mónica Baltodano, tras la victoria del FSLN de 1979 fue viceministra de la presidencia de Nicaragua entre 1982 y 1990. Decidió abandonar Nicaragua en 2021 ante el hostigamiento del régimen de Daniel Ortega. Julio López participó en la llamada “ofensiva final” de 1979 contra la dictadura de Anastasio Somoza, fue director de relaciones internacionales del FSLN. Ambos efectúan una gira por varios países de Europa para dar a conocer la situación de su país y la política represiva que Daniel Ortega impone para acallar toda oposición a su gobierno.
Cuando preguntamos a Mónica Baltoidano, ex comandante guerrillera, una de las tres mujeres que condijo la ofensiva contra Anastasio Somoza, cómo define la situación que vive Nicaragua, no duda en responder "vivimos bajo una dictadura absolutista que controla totalmente todos los poderes del Estado y ha suspendido de manera absoluta todos los derechos de los nicaragüenses, de información, de prensa, de organización, de movilización, de asociación e incluso ha llegado hasta prohibir actividades religiosas. Así que el régimen que se ha implantado en Nicaragua es una dictadura atroz. De alguna manera sus rasgos son peores que los de la dictadura de Somoza, a la que combatimos en los años 70";
Un dato puede ayudar a comprender qué significa ese autoritarismo: Daniel Ortega ha cerrado más de 3 500 asociaciones civiles desde las protestas del 2018. "Una situación absolutamente inédita en América Latina", señala Julio López, "Nicaragua desafortunadamente se ha convertido en un país en donde la ciudadanía existe sólo si sos fiel a Daniel Ortega, no existe ninguna posibilidad de existencia política del ciudadano al margen del poder de Daniel y Rosario. Todos los derechos, todas las posibilidades de existencia civil, social, política, nada de eso existe fuera del ámbito de control de Daniel y Rosario", denuncia el ex dirigente que tuvo a su cargo las relaciones internacionales del FSLN.
Una encuesta publicada recientemente señala que 80% de los nicaragüenses tienen miedo de expresar su punto de vista y que más del 50% de la población quisiera salir de Nicaragua. Después de las movilizaciones y la represión del 2018 más de 750 mil nicaragüenses abandonaron el país. "El ambiente asfixiante que se vive en Nicaragua hace que la gente desee salir del país. En Nicaragua hay miles de nicaragüenses que no se atreven a ir al aeropuerto porque les pueden retener su pasaporte, pero también hay miles que, sin haber sido desnacionalizados, como es nuestro caso, no pueden ingresar al país", subraya Mónica Baltodano.
Daniel Ortega está ininterrumpidamente en el poder desde el 2007. En 2021 se reeligió en medio de una abstención récord cercana al 80% y con siete candidatos a la presidencia en prisión. Una de las medidas de represión a las que ha recurrido el gobierno nicaragüense es privar de nacionalidad a muchos ciudadanos, a gente de la oposición. El año pasado 316 personas fueron despojadas de su nacionalidad.
"Hay un proceso de reorganización con una parte de esos desterrados con los que ya estábamos en condición de exilio desde esos tiempos. Pero también hay una claridad de que, para poder reorganizar la resistencia cívica y pacífica, esta vez estamos apostando a una lucha no violenta, tenemos que ser capaces de construir vínculos y rehacer el tejido social que ha sido pulverizado por todas las medidas represivas de régimen dentro del país, porque, aunque hay figuras fuera de Nicaragua de la oposición, la verdadera y masiva oposición está sigue estando dentro del país", anota la ex guerrillera.
"En la base de sustentación actual de Daniel Ortega, en el ejército, en la policía, en las estructuras del Estado, es importante que él esté claro y que estén también claros en Europa y en otras partes, que somos miles los sandinistas no orteguistas, y ya llegará el momento en que tanto del ejército, de la policía y de las estructuras estatales estas voces se harán sentir", apunta por su parte Julio López.
El próximo 29 de febrero se celebra el Día Mundial de las Enfermedades Raras. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), existen más de 7.000 patologías no muy comunes que afectan al 7% de la población mundial. ¿Cómo se diagnostican? ¿Hay tratamientos? ¿Porque hay menos investigación? Nos responde la doctora franco venezolana Nathaly Quintero.
“El término enfermedades raras se da para un tipo de enfermedades que están limitadas en el número y sobre todo para aquellas afecciones en las que tenemos a un paciente por 2.000 personas. Eso es la definición que tenemos para todos y que la podemos encontrar en Europa y en América Latina”, nos explica Quintero, especialista en Medicina física y rehabilitación, trabaja en el Hospital San Maurice, en el este de París.
Allí dirige el Centro de referencia Anomalía de los miembros donde atienden a personas “con malformaciones congénitas en las extremidades, trastornos del crecimiento asociado, como por ejemplo una diferencia entre una pierna y otra o la artrogriposis que es la rigidez articular”, explica en RFI.
El 80% de estas enfermedades raras son genéticas y un diagnóstico temprano es vital para tratarlas y mejorar la vida de los pacientes. En su centro, Quintero y su equipo tratan a los niños desde bebés hasta la edad adulta.
La primera tarea es ocuparse de los padres porque son enfermedades que “pueden provocar mucha ansiedad”, reconoce la doctora. “Los padres se preguntan si va a poder ir al colegio, si va a poder hacer deporte como su hermanito, todo ese tipo de preguntas que a veces son muy simples y que si no tenemos respuestas eso puede acarrear mucha dificultad”, añade Quintero. Luego viene el tiempo para establecer un programa terapéutico y a partir de allí “cambian las cosas”, dice.
¿Puede una persona que ha nacido sin un brazo, echarlo de menos? Esta es la pregunta que le hemos formulado a la especialista, quien responde con un no rotundo. “Cuando un niño nace tiene mucha plasticidad cerebral, no tiene ese brazo, no lo necesita, hace todas sus actividades de una manera diferente, pero lo logra hacer. Por eso nosotros utilizamos este término de diferencia cuando tenemos algunas malformaciones solamente del miembro superior”, aclara.
Quintero pone el ejemplo de la escalada. “Yo no puedo subir en escalada porque tengo miedo a las alturas, sin embargo, un niño que no tenga brazo lo puede hacer y lo puede hacer de forma muy rápida. Por eso hablamos de diferencia y no de hándicap, que es la imposibilidad de hacer una actividad”, subraya la doctora.
La prevalencia es muy baja de este tipo de enfermedades. La industria no apuesta por este tipo de tratamientos y llegamos a lo que se denomina medicamentos huérfanos. Es decir, que como hay pocos pacientes potenciales, los laboratorios no invierten. “Todo lo que se dedique en tiempo, educación y medicamentos contribuye a que estas personas vivan mejor”, afirma la doctora que deplora que, en Latinoamérica, por ejemplo, no exista el proceso que hay en Francia para favorecer las terapias de las enfermedades raras.
“En América Latina, en los últimos estudios decían que de 640 millones de población tenemos 40 millones de personas con enfermedades raras que necesitan todo tipo de terapéutica, acompañamiento, porque no es solo los medicamentos, hay muchas posibilidades como el acompañamiento global y multidisciplinario entre un médico, un traumatólogo, un fisioterapeuta y un psicólogo”, explica Nathaly Quintero que insiste en que la parte más difícil para un niño con una malformación no es tanto su diferencia sino la mirada del otro.
“Nacer sin un miembro es difícil porque te debes adaptar y porque quizás tus padres sufren, pero lo que es más difícil, como siempre, es cómo te ven desde afuera”, concluye.
Fotógrafo de origen colombiano, radicado desde hace años en Marsella, Francia, Rodrigo Van Peteghem, premio del Festival Off Visa por la Imagen 2020, invitado de Escala en Paris afirma ‘‘La fotografía tiene que derribar mitos’.
Rodrigo Van Peteghem se reivindica un "embajador de los adoptados", y como "un artista, no fotógrafo", nos dice “como fotógrafo tengo que mostrar a los ojos del mundo, aquí en Francia, que Marsella y Medellín tienen una imagen sulfurosa, son gemelas. Pero la fotografía tiene que derribar este mito".
La fotografía es la columna vertebral de su obra artística, y a través de ella el invitado de Escala en Paris se afirma como alguien que cumple una “misión social”. Cuando se le pregunta ¿cuál es esa misión social?, no duda en responder «La fotografía tiene que contar lo que no se puede ver o no se quiere contar, por ejemplo, los barrios pobres de Medellín, las historias, la cotidianidad de estos barrios, la vida que están desarrollando.
Gran parte del trabajo de Rodrigo puede visualizarse en las plataformas Artpeer y Balthasart. "Estas dos plataformas me permiten mostrar la riqueza de mi trabajo. Mi trabajo en Colombia es solo en blanco y negro, una fotografía documental, y es que cuando inicie la fotografía el círculo de la fotografía me dijo que el blanco y negro no funcionaría. Todas las fotografías ancianas son en negro y blanco y quiero que mis fotografías sobrevivan, como un archivo de memoria colectiva", responde nuestro invitado en forma de reto para él mismo.
Uno de los principales proyectos de Rodrigo se llama "La Vida real" en el que propone acercarse al mundo de las fronteras, las visibles, pero también las invisibles, sociales, todo a partir de los barrios pobres de Medellín. "Quiero ser un embajador de los adoptados, porque yo nací en Colombia, pero crecí afuera del país”.
Cuando se le inquiere sobre si queda algún espacio que no haya abordado, responde "Sí, pero no lo conozco. Inicie la fotografía cinco años atrás, así que para mí y para el círculo de la fotografía soy nuevo, pero estoy descubriendo el video y todas las formas de arte, y puedo decir que algún día quiero usar el arte urbano, Street art. Tal vez. O el rap para contar una historia, no sé. No me considero un fotógrafo, me considero un artista, y puedo usar todo lo que quiero, la música, el video. Pero la verdad es que la fotografía es mi primer amor".
El galardonado con el premio del festival Off Visa por la Imagen, en 2020, subraya que uno de sus objetivos es derribar el mito que construyen las imágenes. "Es muy difícil derribar los mitos, pero no es imposible", asegura. "La fotografía, el fotógrafo tienen que descubrir los mitos con sociólogos; con politólogos y crear una nueva reflexión de lo que conocemos"
En momentos en que el presidente argentino, Javier Milei, encuentra dificultades en el Congreso para aprobar su ‘Ley ómnibus’, que va a tener que volver a comisión por falta de apoyo de sus aliados, analizamos en Escala en París la situación en Argentina y también los desafíos económicos globales con Florence Pinot de Villechenon, profesora emérita del ESCP Business School donde dirige el Centro de Estudios e Investigaciones América Latina y Europa (CERALE).
“Hace 100 años, en el comienzo del siglo XX, Argentina estaba ubicada entre los países con mejor nivel de renta", nos dice Florence Pinot cuando le preguntamos sobre cómo Argentina ha pasado de estar entre los economías más importantes del mundo a tener una crisis crónica.
“Había un proletariado que se había movido hacia la clase media urbana y esto auguraba una Argentina próspera. Yo creo que Argentina es un triste ejemplo de mala gestión, de mala administración y sobre todo, con posiciones muchas veces sesgadas ideológicamente en las que tradicionalmente no se ha visto con buenos ojos, no se ha impulsado la iniciativa privada”, deplora la profesora.
“Los jóvenes tienen un talento fenomenal, pero no es un país en el que se haya propiciado la iniciativa privada. Entonces, un país que se acostumbró a un fuerte estatismo, a la intervención estatal que poco a poco le ha ido poniendo cerrojos a la economía, a la par que garantizaba un nivel de renta básico para el empleo público”, analiza en Escala en París.
Latinoamérica y Europa frente a un mundo en transición
Del 21 al 23 de febrero próximos se reúnen en Buenos Aires expertos de Europa y América Latina para tratar de encontrar respuestas a los desafíos económicos del momento. El coloquio lleva por nombre ‘Gestión de riesgos, crisis y resiliencia. Desafíos para la gestión pública y privada en un mundo en transición’ organizada por la Universidad de San Andrés de Buenos Aires y el Cerale dirigido por Florence Pinot.
Para Pinot, la relación entre los dos continentes “goza de buena salud en términos de softpower”. Y eso, a pesar de que acuerdos de libre comercio como el de la Unión Europea con Mercosur llevan años negociándose sin que todavía se haya llegado a un concenso.
“El juicio de que América Latina no cuenta para Europa es un error. Lo que ocurre es que hay prioridades en los temas. Cuando usted tiene una guerra en las puertas, obviamente le está poniendo atención”, afirma Pinot en referencia a la guerra en Ucrania.
Aún así, la profesora recuerda que hay una gran cooperación universitaria y científica. “Europa es un país al que van los latinoamericanos a nivel de turismo, a nivel de estudios universitarios, hay una cooperación a nivel científico, en materia de investigación que es fenomenal”, destaca.
Sobre los desafíos del futuro, Florence Pinot, piensa que estamos avanzando “hacia una nueva normalidad”. “Se han encadenado varias crisis, la financiera con Lehman Brothers, las grandes crisis migratorias tras las primaveras árabes y luego vino el terrorismo islamista. Y como si fuera poco, vino el COVID y ahora tenemos la confrontación bélica a las puertas de Europa y en Medio Oriente”, explica.
El riesgo, un concepto a tener en cuenta en la ecuación económica
Ante este encadenamiento de crisis, los expertos reunidos en Buenos Aires van a estudiar el concepto de riesgo en los nuevos paradigmas del mundo empresarial. “Es un concepto que antes venía circunscripto a las áreas financieras, pero ahora permea en la logística, en la gestión de los recursos humanos”, adelanta Pinot sobre el coloquio.
Unos riesgos que se hicieron muy presentes durante la crisis de demanda generada por los confinamientos durante la crisis sanitaria. El cierre de una empresa en Seúl puede provocar el despido de 3.000 personas de una empresa en Francia.
“De golpe, surgieron fragilidades que se hicieron patentes y, al mismo tiempo, nuevas oportunidades. Y ahí, en este contexto, la relación Europa América Latina cobra un sentido muy particular. Es como una nueva vuelta de naipes, barajar y dar de nuevo”, analiza.
Sobre si los países de América Latina pueden suponer una alternativa a los países asiáticos en la cadena de suministro de Europa, la experta se muestra optimista y pone el ejemplo de México o Centroamérica para Estados Unidos.
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Coordinación editorial: Paola Ariza
Realización: Mathieu Le roy y Souhail Khedir
El informe sobre las ‘Perspectivas Económicas de América Latina’ publicado recientemente por la OCDE insiste en la necesidad de aprovechar los recursos que tiene América Latina afín de revertir una tendencia de poco desarrollo. La pobreza sigue golpeando a casi un tercio de la población, los empleos son de baja calidad y debe pensar que las próximas generaciones tengan bienestar, incluyendo el aspecto climático.
El informe ‘Perspectivas Económicas América Latina 2023’ presentado recientemente por el Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) centra su atención en la necesidad urgente que la región tiene de invertir en el desarrollo sostenible. “La variable que tenemos como objetivo, para ver si estamos cumpliendo con un mayor desarrollo sostenible, es cómo fomentamos empleos de calidad. Todavía estamos hablando de un 43% de hogares que son totalmente informales en América Latina”, dice Sebastián Nieto Parra, jefe de la unidad para América Latina de la OCDE, invitado de Escala en París.
La 18ª edición de LEO (Latin American Economic Outlook), por sus siglas en inglés, subraya que, vista globalmente, la región sigue perdiendo terreno en materia de competitividad, productividad y, sobre todo, no logra crear más y mejores empleos en el sector formal. El crecimiento potencial del PIB per cápita ha sido inferior a uno por ciento desde los años ochenta.
La OCDE recomienda invertir en cuatro sectores llamados emergentes: transición verde; transformación digital; salud, economía y cuidado; y agricultura y alimentos sostenibles. “Si invertimos bien, si invertimos cerca de 3 puntos porcentuales en sectores verdes, es decir, de baja emisión de CO2, y miramos en sectores que haya generación de empleo, podemos crecer cerca del 20%, por ejemplo, de creación de empleo en el sector manufacturero sostenible en la parte de alimentos, también en el transporte sostenible podemos generar cerca de 14% de empleo de aquí a 2030”, postula el especialista.
Uno de los principales problemas que padece la región es el muy bajo nivel de ahorro interno, necesario para invertir sin depender del exterior. “Hoy en día en América Latina las tasas de ahorro interno son cercanas al 20% del PIB, prácticamente la mitad de lo que tenemos en las economías asiáticas emergentes, y lo que vemos es que es la región con menor tasa de inversión en este momento en el mundo.”
Para enfrentar los múltiples desafíos que tiene la región, la OCDE propone avanzar en las asociaciones público-privadas. Al respecto, el informe destaca que 55% de la población de América Latina desconfía de la inversión de las empresas locales, nivel que se alza al 59% en el caso de las inversiones de empresas extranjeras. “Frente al marco de las asociaciones público-privadas, América Latina ha mejorado sustancialmente el marco regulatorio institucional de estas”, responde Sebastián Nieto. “Hemos sabido tener en cuenta los errores del pasado, por ejemplo, de negociaciones de contratos de concesión viales en varios países”, subraya el jefe de la unidad para América Latina de la OCDE.
La Unión Europea llegó a un acuerdo, que debe aprobarse en febrero, llamado Diligencia sobre sostenibilidad corporativa. Una norma por las que las grandes empresas tendrán que respetar una serie de obligaciones en materia de Medioambiente y Derechos Humanos. Las Ong denuncian la presión de los lobbies que han hecho que se haya quedado fuera de esta normativa el sector financiero.
“Esta directiva va a imponer obligaciones a las grandes empresas, principalmente las empresas transnacionales, para identificar y prevenir los riesgos de violación a los Derechos Humanos y al Medioambiente en sus actividades, pero también en las actividades de sus subcontratistas”, explica Juliette Renaud, responsable de campaña en la organización Amigos de la Tierra Francia.
Esta normativa afecta a las grandes empresas, las que tienen un volumen de negocio superior a los 150 millones de euros y más de 500 empleados y también a las que facturan 40 millones de euros y tienen 250 empleados, a condición de que la mitad de los beneficios se generen en sectores sensibles como el textil o la minería.
Si no cumplen con los estándares, se les podrá imponer una multa del 5% del volumen de negocios. “Es importante porque abre la posibilidad para las personas afectadas, las víctimas incluso que están fuera de Europa, de pedir tener acceso a la justicia ante las Cortes europeas”, aclara Renaud.
Ha habido alrededor del mundo muchas tragedias que tienen que ver con el accionar de empresas internacionales que subcontratan servicios en países terceros. Por ejemplo, la tragedia del Rana Plaza, en Bangladés en abril del 2013, donde un edificio de nueve pisos, en el que había cinco talleres textiles que trabajaban para empresas como Benetton o Mango o El Corte Inglés se derrumbó. 1138 personas murieron 2000 heridos. Pero también hay otros casos en Colombia con las minas o tenemos el asesinato de Berta Cáceres en 2016, la activista se oponía a una presa donde había empresas europeas.
Sobre si estas nuevas normas permitirán evitar este tipo de dramas, Juliette Renaud se muestra expectante y un poco dubitativa. “Una cosa es la ley y otra es la práctica”, explica. “Todavía se están definiendo algunos detalles técnicos para las últimas negociaciones entre la Comisión Europea, el Consejo Europeo, que son los Estados miembros, y el Parlamento Europeo. Lo que vimos en los últimos meses de negociaciones es que se fue debilitando la norma y entonces lo que nosotros tememos es que haya brechas de las que se aprovechen las empresas para seguir actuando con impunidad.
El rol de los lobbies en el debilitamiento de la normativa
Algunas ONG se quejan de que se ha dejado fuera de esta normativa el sector financiero porque habrían ejercido presión en Bruselas, según una investigación del medio francés Mediapart.
“Siempre es muy opaco lo que hacen los lobbies, los grupos de presión, pero hay investigaciones que mostraron el accionar del fondo de inversión, BlackRock, por ejemplo. Pero sabemos que hay otros bancos que también hicieron presión y lo que fuimos denunciando es el rol de Francia, del gobierno francés para realmente ser el portavoz de esos lobbies. Fue muy activo para que el sector financiero sea excluido de la norma. Y eso es sorprendente porque en realidad la ley francesa que ya existe cubre los bancos y el sector financiero”, afirma Renaud.
Insuficiente para luchar contra el cambio climático
Las organizaciones no gubernamentales deploran que la defensa del Medioambiente ha quedado muy limitada y eso por dos razones, por la falta de responsabilidad jurídica para las empresas que no cumplan y por la falta de definición de daño ambiental.
“El problema es la definición de lo que es un daño ambiental que es muy acotada. Aquí lo que simplemente hacen es una lista de normas internacionales que son muy limitadas. Nosotros queríamos que se adoptara una definición como en el derecho francés, en el que se dice que el daño ambiental es lo que daña al agua, al cielo, al aire, etcétera. Y lo que quedó fuera por la presión de Francia es la responsabilidad jurídica”, lamenta y pone como ejemplo el juicio que tienen contra TotalEnergies por un megaproyecto en Uganda y Tanzania por los daños ambientales.
“Nosotros tenemos la ley francesa, pero en otros países de Europa la contaminación del suelo va a quedar fuera. Incluso el Acuerdo de París sobre el cambio climático quedó afuera de la lista de normas internacionales que se han incluido”, denuncia la experta.
Para Juliette Renaud, esta normativa es un primer paso, pero también “una oportunidad perdida”, una ley que “se debilitó mucho por la presión de los lobbies.”. “Ahora hay que pelear para ponerla en práctica y también para que ese nivel de ambición que no es suficiente, no sea un ejemplo para el resto de los países y que se puedan adoptar leyes más ambiciosas, por ejemplo, a nivel de la ONU, donde se está negociando un tratado”, concluye la responsable de campaña de Amigos de la Tierra Francia.
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Coordinación editorial: Paola Ariza, Manuela Macheno
Realización: Souhail Khedir y Vanessa Loiseau
México ocupa el poco honroso primer lugar de personas desaparecidas en el mundo, más de 113 mil desde que inició la "guerra contra el narcotráfico", en 2006. El Movimiento por "Nuestros Desaparecidos en México" es fruto de la ausencia de respuestas adecuadas de los sucesivos gobiernos, a pesar de que estos últimos años se han creado distintos mecanismos para combatir esa crisis de derechos humanos. Virginia Buenrostro e Isabel Cruz, integrantes de ese colectivo, estuvieron en Escala en Paris.
La grave crisis de derechos humanos que atraviesa México puede resumirse en una frase del ex Subsecretario de los Derechos Humanos de la secretaría de Gobernación, el equivalente del Ministerio del Interior de México, Alejandro Encinas, "México es una enorme fosa clandestina”, dijo. Y uno de los problemas es que esa fosa parece no tener fondo ni límite. A los 113 mil desaparecidos hay que añadir otras 52 mil personas cuyos cuerpos están en los servicios forenses, sin identificar.
Virginia Buenrostro es la madre de David Ibarra y Jocelyn Ibarra, desaparecidos en noviembre del 2010 en la ciudad de Monterrey, en el noreste del país. Ella recuerda: "incialmente empezamos la búsqueda las familias solas porque el gobierno no hacía nada, inclusive muchas veces no nos tomaban declaración; empezamos a unir las familias al ver que no nada más era nuestra familia, sino que había muchas más. Y con este problema nos empezamos a agrupar para exigir al gobierno que buscaran a nuestros hijos".
Isabel Cruz es madre de Yosimar García, desaparecido en 2017 en la ciudad de Culiacán, Sinaloa, en el noroeste de México. "Yosimar era policía y fue desaparecido por policías y militares como cientos de personas que desaparecen en México por las fuerzas armadas", denuncia.
Virginia Buenrostro e Isabel Cruz estuvieron en una gira de trabajo por Europa para denunciar esta situación. Entre otras ciudades estuvieron en Ginebra, dónde está la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, para asistir al "examen periódico universal, que es el que analiza a México o a los países que tienen algún problema", precisa Cruz. En el caso de su paso por Francia, Cruz indica que piden a las organizaciones defensoras de derchos humanos que exijan "al gobierno francés que refuerce sus recomendaciones a México sobre las desapariciones forzadas. En el 2018 Francia hizo algunas recomendaciones sobre el tema y pedimos que las hagan de manera más contundente".
Pese a la aprobación de distintas leyes e iniciativas en los últimos cinco años, las integrantes de "Nuestros Desaparecidos en México" afirman "no hay nada que nos ayude a encontrarlos", "no se puede tener un registro o una base de datos real porque las desapariciones no se contabilizan como debería de ser", denuncian.
¿Quién desaparece en México?, ¿cuáles son los cuerpos, las instancias, los organismos responsables de la desaparición de esas decenas de miles de hombres y mujeres en México?, "no se sabe exactamente quiénes son los responsables, porque han actuado muchos. Han desaparecido por la delincuencia organizada, otros tantos directamente por servidores públicos, otros en unión de los servidores públicos con la delincuencia", afirma Isabel Cruz.
Lanzarse a la búsqueda de sus seres queridos implica bastantes riesgos, varios familiares han muerto asesinados. "Mi compañera ha recibido siete amenazas", recuerda Virginia Buenrostro.
El movimiento nacional por Nuestros Desaparecidos en México abarca los 32 Estados de la república mexicana, y está formado por 85 colectivos, tres de Centroamérica y el resto de México.
El conocido cineasta y escritor de policiales chileno vuelve a Francia con su quinta novela, la segunda de ciencia ficción. Tras su trilogía Santiago Quiñones y su distópico 'Electrocante', presenta 'Les derniers maillons' (Asphalte, 2023), que en español quiere decir 'Los últimos eslabones'. Se trata de una novela despiadada en la que el protagonista, Víctor, tiene como misión salvar a Neurón, una especie de red alternativa que va a emancipar a la sociedad de los hombres libres.
¿Puede transmitirse la conciencia? ¿Hay conciencia sin cuerpo? ¿La conciencia cabe en una cajita? A estas preguntas intenta responder Quercia en su último libro en el que el protagonista, Víctor, es uno de los eslabones de la Sociedad del Pueblo Libre. Su misión es entregar la última copia de Neurón, que es una especie de red alternativa para las personas, la última esperanza ante un mundo feroz.
Una trama en la que se mezclan operaciones policiales, intriga, violencia y tecnología en torno al destino de Neurón en una sociedad despótica y de traición. Como si el mundo que no espera en el futuro fuera despiadado.
“Creo que el mundo de la política y del poder es así. Es una mirada también bastante latinoamericana. Es una novela distópica, pero creo que tiene una raíz latinoamericana fuerte. Y hemos visto cómo en Latinoamérica todos aquellos grandes caudillos libertarios que luchan por la libertad finalmente se convierten en unos pequeños monstruos que se apoderan del poder y no lo sueltan nunca más. Es esta ambivalencia de los buenos y los malos, cuando los buenos se convierten en malos y se convierten en aquello que odiaban”, nos explica Boris Quercia que estuvo en Francia promocionando el libro y participando en eventos tan importantes de literatura ficción como el Festival Utopiales donde cada año se reúnen 100.000 apasionados.
Boris Quercia nos confiesa que la literatura de ficción le brinda mucha libertad para hacer crítica. “En la ciencia ficción, de alguna manera, uno puede hablar del presente sin ser tan panfletario, porque crea una sociedad imaginaria. Entonces, es más factible que llegue el mensaje sin que haya un rechazo hacia él y se pueden ver las cosas de manera más objetiva”, agrega el escritor.
Si bien en su anterior novela distópica ‘Electrocante, Quercia invitaba al lector a hacer un viaje de un androide hacia la conciencia humana, en este libro propone el viaje contrario, propagar la conciencia a través de una máquina. “Es un guiño a la inmortalidad, no del cuerpo, sino de lo que nos hace seres humanos, que es la conciencia”, explica.
“A las cinco de la tarde…”, el guiño de Quercia a García Lorca
En la historia de Neurón hay otros guiños, a parte del de la inmortalidad y de los regímenes latinoamericanos, como el que hace el autor al poeta español Federica García Lorca y a su poema Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. “Las cinco de la tarde, ésta es tu hora siempre, todo lo malo ocurre a las cinco en punto de la tarde”, escribe en la novela.
“Mi mamá fue profesora de castellano, ya está jubilada, tiene 93 años, pero siempre recitaba y recita hasta el día de hoy poesía. Y García Lorca era uno de sus preferidos. Así que yo desde muy niño escuché a García Lorca y la musicalidad de sus palabras es algo que a mí me impresionó siempre mucho”, recuerda.
Después de haber dedicado el principio de su carrera literaria a los policiales con la saga de Santiago Quiñones, el autor chileno parece ya instalado en la literatura de ciencia ficción con este segundo libro. “Ha habido una escalada de violencia muy fuerte en los países latinoamericanos en general. Países como Ecuador, que eran países muy tranquilos, han sido tomados por las mafias del narcotráfico. En Chile, de alguna manera, también ha crecido muchísimo la violencia. Yo cuando partí haciendo los policiales tenía que inventar un país quizás más violento del que es ahora”, reconoce.
Vuelta a los orígenes con una película sobre Roberto Parra
Boris Quercia no sólo está de actualidad por la publicación de su novela, también acaba de grabar un filme sobre la vida de Roberto Parra. Una manera de volver a los orígenes puesto que debutó en el musical ‘La Negra Ester’. Una especie de homenaje a este clan conformado por Roberto, Violeta, Nicanor e Hilda, que son uno de los cimientos de la cultura popular chilena.
“Roberto Parra es alguien muy sensible que a través de la poesía rescata la vida de aquellos que están en este borde de la sociedad, de los bajos fondos, los bares, los puertos, los prostíbulos en las calles y es alguien que tiene una pulsión de creación muy fuerte”, explica.
“La modernidad arrasa con todo y se van olvidando las raíces. Así que para mí es súper importante el rescate de su obra”, concluye Boris Quercia.
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Coordinación editorial: Florencia Valdés
Realización: Yann Bourdelas, David Brokway
La ciudad de Samborondón es un pequeño punto en la geografía de Ecuador, pero tiene mucho para enorgullecerse: ha sido elegida junto con otras siete ciudades del mundo -dos en América Latina- por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, para su proyecto "Generación de Restauración" 2023-2025. La ciudad dispondrá de un fondo de aproximadamente 100 mil dólares para la rehabilitación y recuperación de manglares.
La aceleración del cambio climático que se observa en el mundo obliga a promover medidas para contrarrestarlo. 243 ciudades de Africa, Asia, Latinoamérica y otras regiones presentaron proyectos de financiamiento para ser apoyados por el PNUMA vía su proyecto "Generación Restauración". La ciudad de Samborondón, cantón localizado en la provincia de Guayas, que cuenta con 100 mil habitantes, es una de las 8 ciudades elegidas para hacer parte del proyecto. Juan José Yúnez, alcalde de la ciudad, estuvo en Escala en Paris para hablar del proyecto ambiental.
"En el marco de la sostenibilidad, uno de los pilares fundamentales de nuestra administración municipal, presentamos a Naciones Unidas nuestro proyecto de restauración de manglar en áreas urbanas. Un proyecto piloto que va a permitir que se comience a generar más restauración de manglar en la zona de Samborondón y la idea es que se replique en más zonas de los ríos, que permitirá generar más biodiversidad en la provincia del Guayas, además de ayudar en el cuidado de los ríos, de las zonas costeras cerca y mejorar la calidad de vida de los habitantes", precisa el alcalde cuando le preguntamos en qué consiste el proyecto.
Representantes de los ocho proyectos seleccionados se encontraron en Paris para intercambiar experiencias. también pudieron dialogar con delegados de otras ciudades que antes se beneficiaron del proyecto de la PNUMA. Juan José Yúnez dice: "es un programa importantísimo. Hoy comienza un camino de sustentabilidad en una ciudad que está en constante crecimiento como Samborondón. Buscamos que nuestra ciudad se convierta en un modelo se sostenibilidad para reducir la huella de carbono y demostrarle al país que sí es posible hacerlo".
Hablar de rehabilitación y regeneración del manglar supone que hubo un daño previo que provocó su deterioro. Cuando preguntamos al alcalde qué fue lo que causó ese deterioro responde "La falta de controles, la falta de planificación en el crecimiento de las ciudades como Guayaquil y ciudades vecinas. Hubo una tala indiscriminada de manglar en el crecimiento de la ciudad". Y es que Samborondón se ubica a pocos kilómetros de Guayaquil, la gran ciudad y puerto de Ecuador por donde transita gran parte del comercio, incluida la droga que tanta violencia ha provocado. Cuestionado sobre si su ciudad padece las consecuencias de la ola de criminalidad y violencia que agita el país asegura "tenemos claro que la violencia se le combate no sólo con más balas en las calles, ni con más policías en las calles. La violencia se le combate desde la raíz, y eso es en la reconstrucción del tejido social que ha sido muy importante para Samborondón, no de ahora sino de siempre. Eso ha permitido que la ciudad que está ubicada cerca de los dos puntos de mayor violencia del Ecuador, como son Guayaquil y Durán, ha permitido que Samborondón no tenga el crecimiento delictivo que han tenido estas ciudades".
La visita del alcalde de Samborondón a Paris se produjo poco después de la conclusión de la COP28 realizada en Dubai. Ecuador es un país productor de petróleo. Fue miembro de la OPEP hasta el 2020 cuando abandonó el organismo. La OPEP ha vuelto a invitar a su país para que la reintegre, y ante ello, el alcalde Yúnez asegura que "lo importante es que se tiene que ir pensando en por lo menos triplicar las energías renovables en los diferentes países. Nosotros en Samborondón estamos convencidos y es por eso que hemos iniciado diversos proyectos de movilidad eléctrica, de generación de energía en base a la producción que la alcaldía hace y de esta forma equilibrar el consumo de energía".
Para Yúnez, es esencial el compromiso de los diferentes países en torno a las energías fósiles, "es importante que los recursos que están generando las energías no renovables sirvan precisamente en la investigación y la elaboración de energías renovables, que ya no sirvan esos recursos para gasto corriente como lastimosamente ha ocurrido en nuestros países de Latinoamérica", dijo el invitado de Escala en Paris.
"Conviven diariamente con esa industria y algunas de las personas que he conocido pueden un día participar protestando con su lanza, pidiendo la intervención del Estado para mitigar los impactos ambientales, pero al día siguiente retomar su puesto de trabajo como trabajador en la empresa petrolera", asegura la investigadora francesa Doris Buu-Sao.
“Las relaciones entre los pobladores y la industria petrolera no se limitan ni a una resignación silenciosa, ni únicamente a la confrontación”, escribe Doris Buu-Sao en su libro 'El capitalismo en el pueblo. Petróleo, Estado y luchas medioambientales en la Amazonía, publicado en francés por el CNRS (Centro Nacional de Investigaciones Científicas).
“El hombre que desfila por la Federación Quechua ante las cámaras, armado con una lanza y la cara cubierta de pintura de guerra, bien puede reaparecer unos días después como obrero en la explotación petrolífera, vistiendo un uniforme similar al de los trabajadores de Lima”, constata en su investigación.
Doris Buu-Sao llevó a cabo este trabajo en el marco de su tesis doctoral y analiza el impacto de la industria extractivista en la década de los años 2010. Para ello, pasó 15 meses conviviendo con las poblaciones de la rivera del río Pastaza donde se sitúa el sitio petrolero Lote 1 AB, actualmente conocido como 192.
Una zona alejada a la que se llega por barco o por avión y donde durante 50 años se explotó el petróleo con un gran impacto para la organización socioeconómica de los pobladores autóctonos de esta zona amazónica del norte del Perú y para el medioambiente.
La extracción de petróleo a partir de 1971 transformó completamente la sociedad. "Esa actividad se impone sobre ese territorio y genera cambios e impactos ecológicos", explica la politóloga quién comenzó a interesarse por el movimiento indígena peruano cuando se produjo el Baguazo en 2009 en el que murieron 33 personas en enfrentamientos entre indígenas y policías en el marco de unas protestas contra los decretos del entonces presidente Alan García.
"Obviamente generan protesta, pero las personas que protestan no solamente protestan, también conviven porque no tienen otra elección. Muchas veces conviven diariamente con esa industria y entonces algunas de las personas que he llegado a conocer pueden un día participar protestando con su lanza, pidiendo la intervención del Estado para mitigar los impactos ambientales, pero al día siguiente retomar su puesto de trabajo como trabajador en la empresa. Y lo que yo he podido ver es que esas dos dinámicas que pueden parecer contradictorias, se retroalimentan de alguna manera", afirma Buu-Sao.
Unas dinámicas de confrontación pero también de dependencia. "Las protestas por parte de las organizaciones indígenas hacen que las empresas abran puestos de trabajo y al revés, el acceder al empleo en la zona petrolera yo lo interpreto como una forma de de compensación, de justicia. A cambio de ese impacto ecológico, ustedes están contaminando mi territorio. Por lo menos dejen algo, dejen puestos de trabajo y al movilizarse los moradores obtienen por parte del Estado esa obligación" sostiene.
En aquel momento, la empresa petrolera que explotaba el yacimiento Lote 1 AB era Pluspetrol, que tuvo que pagar y contratar a equipos de trabajo para mitigar los derrames de petróleo. "¿Ahí quien trabajaba? Los hombres de las comunidades nativas a través de lo que llamamos empresas comunales, empresas gestionadas por ellos y donde ellos", recuerda Buu-Sao. una relación nada monolítica como podemos pensar y bastante interdependiente.
La transformación de la organización socioeconómica fue tal que el abandono de la explotación petrolera, que impactó de forma nefasta con la contaminación de tierras y ríos, supone un verdadero problema para el futuro de las comunidades.
En estos momentos, no hay extracción de petróleo desde el confinamiento por el Covid. Aún así, sigue habiendo desastres ecológicos relacionados con este yacimiento. El oleoducto es tan viejo que se rompe y derrama restos. En abril de este 2023 hubo un derrame que afectó a 400km2 de la selva.
PetroPeru, del Estado peruano, dice que va a retomar la explotación del Lote 192, en un año, pero en un contexto mundial de transición ecológica con el reciente acuerdo en la COP 28 de una transición sin energía fósil, la situación es más que incierta. la falta de actividad ha impactado en sus economías y ha puesto en peligro su supervivencia.
"Esas poblaciones que estuvieron en primera línea de la extracción petrolera y de su impacto ecológico ahora están en primera línea del desmantelamiento de esa economía que se hace sin alternativas. Y básicamente ahora, quizás, se están quedando sin luz, sin todos los servicios que les proponían las empresas y sin empleo", afirma la investigadora.
En muchas ocasiones, los indígenas, pilares de la protección del medioambiente de la Amazonía, pagan con su vida esa defensa. Global Witness, ONG especializada en la lucha contra el expolio de los recursos naturales en los países en desarrollo y la corrupción política, asegura que entre 2010 y 2022, 54 defensores del medioambiente fueron asesinados en Perú.
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Coordinación editorial: Paola Ariza.
Realización: Souhail Khedir y Matthieu Le Roy.
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