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El pianista y compositor argentino Lalo Zanelli acaba de publicar en el sello francés Buda Musique su nuevo álbum ‘Solar’ con la Orquesta Modulable La Buena Unión.
Naturalmente ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI.
Compositor, pianista y arreglador, Lalo Zanelli nació en Buenos Aires en 1959, se formó a la guitarra en autodidacta y tocó en grupos de rock locales desde los 13 años. Estudia piano con Rubens Vitale y Nessy Mur, composición con Luis María Corallini.
Se trasladó a París en 1983 y continuó su formación en la Ecole Normale de Musique en la clase de Composición de Música de Cine dirigida por Laurent Petit Girard , obteniendo la Primer premio por unanimidad en 1985. También estudia música electroacústica en INA GRM, arreglos en el CIM con Ivan Jullien. Sigue las enseñanzas de François Jeanneau,
Lalo Zanelli funda el grupo OMBU en 1992, con Minino Garay a la batería, Line Kruse al violín, Glaucus Linx al saxo, Fabrizio Fenoglietto al contrabajo, Eduardo García al bandoneón y Eddy Tomassi a la percusión. Graban un disco homónimo "OMBU" (1996), que forma parte de la selección de los mejores discos "World Music" 1997 de Jazz Magazine y Le Monde de la Musique.
En 2008 nace una nueva formación: Lalo Zanelli al piano y voz, Tomas Gubitsch a la guitarra, Juanjo Mosalini al bandoneón, Carlos Tero Buschini al bajo y Martin Bruhn a la batería. Ombù actúa regularmente en Francia, Europa y Buenos Aires. En 2010, los cinco músicos de Ombù se reunen en el prestigioso estudio La Buissonne para grabar “Memoria colectiva” (Buda Musique, distribución Francia: Universal).
En 2013 forma un nuevo equipo con Bruno Bongarçon a la guitarra, Pablo Gignoli y Lysandre Donoso al bandoneón, Fabrizio Fenoglietto al contrabajo y Javier Estrella a la batería. Su tercer álbum Inmigrantes fue lanzado en mayo de 2016. (Buda Musique, distr. Francia: Socadisc.
Actualmente, está escribiendo orquestaciones para un proyecto de creación de una orquesta de tango con sus propios tangos .
La cantante argentina Lilí Gardés ha venido a París en el marco de su gira europea para presentar su nuevo álbum “Mis otros yo” que la llevará a varias ciudades alemanas y a los Países Bajos.
Pero antes ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI acompañada por Gianni Sabbione, músico, compositor, letrista y director escénico, y Alan Puyol compositor, arreglador y pianista del Teatro Colón y el Teatro San Martín quienes forman el Lilí Gardés Trio.
Lilí Gardés es una cantante, compositora, letrista y performer argentina vinculada al movimiento del tango electrónico o neotango contemporáneo. Su obra se caracteriza por fusionar el tango tradicional rioplatense con elementos de música electrónica, pop, rock y ritmos latinos, creando una propuesta artística moderna que mantiene la sensibilidad poética del tango clásico mientras la proyecta hacia nuevas generaciones.
Nacida y formada en Buenos Aires, Lilí Gardés comenzó su relación con el tango desde muy joven. Según contó en entrevistas, desde niña participaba en coros escolares y estudiaba guitarra. Su apellido artístico surgió como un apodo relacionado con su admiración por Carlos Gardel: la llamaban “La Gardés” o “La Gardelita”, sobrenombre que finalmente adoptó como nombre artístico por la fuerte identificación emocional y cultural que sentía con el tango.
Su carrera profesional comenzó alrededor de 2013 con el lanzamiento de su primer álbum, titulado Uno. En esa etapa inicial, su sonido estaba más cercano al tango tradicional, aunque ya incluía composiciones propias y búsquedas sonoras contemporáneas. Con el tiempo, Gardés empezó a distanciarse de las formas más conservadoras del género y desarrolló una identidad artística más experimental. Ella misma explicó que no se sentía cómoda dentro de los límites rígidos del tango clásico y que necesitaba “crear y recrear” antes que limitarse a interpretar repertorio tradicional.
El verdadero punto de consolidación de su estilo llegó con su segundo álbum, Acostumbrarse no es bueno, publicado en 2018. Este trabajo marcó un giro definitivo hacia el electrotango y la fusión musical. El disco combinó bandoneón, sintetizadores, electrónica suave y ritmos latinos, junto con letras propias cargadas de introspección, crítica social y sensibilidad urbana. La cantante declaró que recién en ese segundo trabajo sintió haber encontrado su verdadera identidad artística.
Dentro de la escena del tango contemporáneo, Lilí Gardés se destacó por proponer una visión abierta y multidisciplinaria. Sus conciertos no se limitan únicamente a la música: incluyen elementos teatrales, intervenciones poéticas, performances visuales y un cuidado diseño de vestuario y estética escénica. Esta concepción integral del espectáculo busca acercar el tango a públicos jóvenes y romper el prejuicio de que el género pertenece solamente al pasado o a sectores tradicionales.
Musicalmente, su propuesta se inscribe dentro del movimiento del electrotango, corriente surgida a fines de los años noventa y comienzos de los 2000, impulsada internacionalmente por proyectos como Gotan Project, Tanghetto, Narcotango y Bajofondo. Este género mezcla estructuras del tango con beats electrónicos, ambientaciones digitales y producción moderna.
Lilí Gardés ha participado en numerosos festivales y escenarios importantes de Argentina y Uruguay. Fue artista destacada del Festival de Tango de Buenos Aires en 2021 y 2022, y también formó parte del Electrotango Buenos Aires en 2022 y 2023. Además, actuó en el Festival Tango Vivo y en diversos espacios emblemáticos del circuito tanguero porteño como Torquato Tasso, La Viruta Tango Club, Centro Cultural de la Cooperación y La Catedral.
También compartió escenario y colaboró con referentes del tango electrónico contemporáneo, entre ellos Tanghetto, Otros Aires y Narcotango. Asimismo, participó como cantante invitada del proyecto San Telmo Lounge y colaboró con artistas emergentes como Nahuel Santos.
En los últimos años, Gardés ha ampliado su proyección internacional. En 2025 realizó presentaciones en Europa con su formato de trío neotango, acompañado por Gianni Sabbione y Alan Puyol, mostrando adelantos de un tercer álbum en preparación. Su música continúa explorando cruces entre tango, electrónica, world music y canción urbana contemporánea.
Más allá de lo musical, Lilí Gardés se ha convertido en una de las voces representativas del tango contemporáneo femenino e independiente. En varias entrevistas habló sobre las dificultades de abrirse camino en ambientes tradicionalmente masculinos y conservadores dentro del tango, defendiendo la autogestión artística y la necesidad de renovación estética del género.
La realizadora mexicana Valentina Leduc presentaba este miércoles en el cine La Clef de París y el jueves en la Escuela de Artes Decorativas su película “Los sueños que compartimos” en la que nos ofrece una mirada llena de esperanza a través de un mundo nuevo a partir de la organización comunitaria.
Pero antes ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI.
Valentina Leduc Navarro nació en Ciudad de México en 1969. Es considerada como una de las editoras más reconocidas del cine en México.
La mirada y la propuesta narrativa de Valentina Leduc Navarro han quedado impresas en largometrajes como La Vocera, Luciana Kaplan (2020); Cartas a distancia, de Juan Carlos Rulfo (2020); Temporada de Campo, de Isabel Vaca (2020) Lorena, la de pies ligeros, de Juan Carlos Rulfo (2019); Sonora, de Alejandro Springall (2018); Locura al Aire, de Alicia Cano (2017); Plaza de la Soledad, de Maya Goded (2015); Las oscuras primaveras, de Ernesto Contreras (2013); Carrière, 250 mts. de Juan Carlos Rulfo (2011), Vuelve a la vida, de Carlos Hagerman (2013); Tiempo Suspendido, de Natalia Bruschtein (coedición, 2013); Los que se quedan, de Juan Carlos Rulfo y Carlos Hagerman (2008), Cobrador, In God We Trust, de Paul Leduc (2006), y En el hoyo, de Juan Carlos Rulfo (2006), por mencionar algunas.
Ha recibido el Ariel de la Academia Mexicana de Ciencias y Artes Cinematográficas en cuatro ocasiones: como directora, con los cortometrajes Un volcán con lava de hielo y La historia de I y O, y como editora con En el Hoyo, de Juan Carlos Rulfo, y Las Oscuras Primaveras, de Ernesto Contreras. Ha sido nominada al premio Ariel como Mejor Edición en otras cinco ocasiones con las cintas: Cobrador: In God We Trust (2006), Carrière, 250 metros (2011), Plaza de la Soledad (2016), Sonora (2018) y La Vocera (2020).
Ha participado como jurado en diversos festivales nacionales e internacionales, e impartido seminarios y Master Clases tanto en México y como en el extranjero.
¨Los sueños que compartimos¨ es su primer largometraje como directora.
El artista argentino Ricardo Mosner, miembro de “El colectivo” -colectivo compuesto por artistas mayoritariamente argentinos en Francia- nos presenta su nueva exposición que acaba de inaugurarse en la Galería Jorge Alyskewycz de París con el título de “Las pasiones de la razón & viceversa” en El invitado de RFI con Jordi Batallé.
Ricardo Mosner (Buenos Aires, 1948), quien vive y trabaja en París desde 1972, es un artista contemporáneo. Con este término quiero decir que es un artista auténticamente de su tiempo. No habiendo querido encerrarse o limitarse nunca a una sola actividad, Mosner ha incursionado desde 1970 —gracias a su desbordante curiosidad sin prejuicios y con una libertad que no admite ninguna restricción— en el teatro, el video, el afiche cultural y publicitario, así como en la radio y la ilustración, sin nunca faltar a su pasión central, motor de su energía: su triple actividad de pin tor, escultor y grabador.
Esta versatilidad, que algunos pueden reprobar en nombre de una especialización (con frecuencia cas tradora), o de una identificación simplificadora, hace parte de su na turaleza inmutable. Bulímico, antropó fago dentro de la más pura tradición latinoamericana (Picasso u otros se esbozan en ocasiones, como en Trébol) , Ricardo Mosner es, sin embargo, un artista atormentado por la obsesión y la inquietud.
Sus interrogacio nes sobre las relaciones entre el hombre y el mundo le han llevado a colocar la figura humana en el centro de sus preocupaciones formales y es téticas. Eje y pedestal de su indagación esencial, la figura humana es triturada, amasada, estirada, recogida, cortada, desdoblada, sigue siendo humana. Reinventada con ins pirateación y con cierta malicia, el sopor te puede ser el lienzo, el cartón, el hierro, la madera, el alambre, el yeso, el papel. Los pigmentos son trabaja dos al máximo de su potencial, den tro de una gestualidady un deseo de experimentación que le permiten a Mosner establecer un registro Infinito de actitudes, de fisionomías y de caracteres.
Sin caer nunca en la repetición o la rutina, sin querer adherirse al arte bruto o limitarse a la sola fi guración narrativa, sino más bien manchando al lado de un Baselitz, un Clemente o un Lupertz, en la tradición de la década de 1980, pero con humor y ternura. Su vena carica turesca lo acerca a la obra de Anto nio Seguí, con quien comparte esa constante del espíritu pictórico argentino.
Lo que caracteriza y hace interesante el arte de Mosner es que no va en contra del famoso adagio libertario del poeta: "Haz lo que te plazca". El mundo urbano de Mosner no está organizado en trama, como, por ejemplo, en la obra de Seguí; su desorganización, que es sólo aparente, es más bien el resultado de lo que podría llamarse su generación espontánea. El rostro se descompone para reconstruirse mejor, en sinuosidades y curvas. Sin embargo, esta aparente facilidad es el fruto de un trabajo constante de búsqueda y de introspección sobre la expresión del cuerpo y del rostro, y las manos en particular.
La misma fobia al vacío reaparece en los bosques y dibujos de sus innumerables cuadernos, verdaderos trazos entrelazados (o escritura automática) de objetos orgánicos. La proliferación y prolijidad de personajes (tintas) que recubren sus cuadernos son a la vez el preludio y el alter ego de sus lienzos, en donde, de manera diferente pero continua, el artista abrevia la forma y la materia, en búsqueda de la individualización del personaje y su densidad. Los hombres (o las mujeres) están solos sobre el lienzo, sin contexto, sin escolta iconográfica, sin ninguna posibilidad de una pista sociológica o antropológica (objetos, naturaleza) para el espectador, aunque la influencia de la danza y el teatro es omnipresente ( Las 3 noches y Envueltos , técnica mixta sobre papel, 1998 y 1999).
El hombre está solo consigo mismo y con la mirada del otro. Él es a veces torpe y miedoso, su cuerpo es macizo, apenas esbozado o, por el contrario, muy trabajado. Sus capacidades de pintar, dibujar, recortar, pegar y ensamblar hacen de Ricardo Mosner un artista y un artesano del placer y de la libertad. En la fuerza y la debilidad mezcladas de la forma y del "objeto", nada de lo que es humano le es ajeno.
CHRISTINE FRÉROT
El artista argentino Octavio Blasi inaugura este viernes 8 de mayo su exposición ‘Ida y vuelta’ en la Galería Argentina de París.
Pero antes ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI.
Octavio Blasi ha nacido en Cordoba, Argentina en 1960. Su trayectoria se ha tejido entre la exploración estética y una profunda conexión con su contexto cultural. Nacido en Argentina, su infancia estuvo marcada por la curiosidad y la observación constante del entorno, elementos que más tarde se transformarían en el motor de su obra. Desde joven mostró inclinación por las artes visuales, encontrando en el dibujo y la pintura no solo un medio de expresión, sino una forma de comprender el mundo que lo rodeaba.
A medida que fue creciendo, Blasi comenzó a desarrollar un lenguaje propio. Sus primeras obras reflejaban una búsqueda intensa, en la que experimentaba con materiales, formas y colores, sin miedo a equivocarse. Esta etapa de exploración fue clave para definir su identidad artística: una mezcla de sensibilidad, introspección y una mirada crítica sobre la realidad.
Con el tiempo, su trabajo empezó a ganar reconocimiento en circuitos locales. Exposiciones en galerías y espacios culturales le permitieron entrar en diálogo con otros artistas y con el público. En estas instancias, su obra fue consolidándose como una propuesta auténtica, capaz de generar preguntas más que respuestas, invitando a quien la observa a detenerse y reflexionar.
La producción de Blasi se caracteriza por una tensión constante entre lo figurativo y lo abstracto. En sus piezas, los límites entre ambas dimensiones se difuminan, dando lugar a composiciones que parecen estar en permanente transformación. Esta ambigüedad no es casual: responde a su interés por capturar la complejidad de la experiencia humana, aquello que no siempre puede ser nombrado con claridad.
A lo largo de su carrera, ha atravesado distintas etapas creativas, cada una marcada por cambios en su técnica y en sus preocupaciones temáticas. Sin embargo, hay un hilo conductor que permanece: la necesidad de explorar lo invisible, de dar forma a emociones, recuerdos y tensiones internas. Su obra, en este sentido, puede leerse como un diario visual, una cartografía íntima de su propio recorrido.
Más allá de las exposiciones y el reconocimiento, Octavio Blasi continúa trabajando desde un lugar de búsqueda. Lejos de instalarse en fórmulas seguras, su práctica artística se mantiene abierta, en constante transformación. En cada nueva obra, parece volver a empezar, como si el arte fuera, para él, no un destino, sino un camino que se recorre una y otra vez.
El poeta mexicano Audomaro Hidalgo acaba de publicar “Matière noire / Materia oscura” libro en versión bilingüe en la editorial francesa Editions Phloème.
Naturalmente ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI para presentárnoslo.
Poeta, ensayista y traductor mexicano, Audomaro Hidalgo estudió Literatura Hispanoamericana en la Universidad Nacional del Litoral unl, en Santa Fe, Argentina. Maestro en Literatura por la Universidad de La Havre en Francia.
Fue becario de la Fundación para las Letras Mexicanas flm y del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes fonca, del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Tabasco, del Programa de Apoyo a la Creación y Desarrollo Artístico pecda de Tabasco y del Programa de la Unión de Universidades de América Latina.
Obtuvo el Premio Tabasco de Poesía José Carlos Becerra en 2013 y el Premio Nacional de Poesía Juana de Asbaje en 2010 con el libro El fuego de las noches. Dirigió durante cinco años el Encuentro Iberoamericano de Poesía "Carlos Pellicer", celebrado en Villahermosa. Reside en Francia desde 2016.
El flautista chileno Boris Rojas Oyanedel presenta el 9 de mayo en un con cierto en la iglesia Sainte-Thérèse des Joncherolles de Saint Denis su nuevo álbum dedicado a obras para flauta solo de Bach.
Pero antes ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI.
Boris Rojas Oyanedel, flautista chileno con maestría en el Conservatorio Regional en Francia y ex estudiante del Liceo Experimental Artístico de Santiago de Chile, es actualmente profesor en el Conservatorio de Saint Denis, localidad aledaña a París.
El escritor chileno José Francisco Robles acaba de presentar en la librería parisina SMD Books su novela “Historia de la lluvia” que ha editado en español las Ediciones Equidistancias.
Naturalmente ha estado con Jordi Batallé en El Invitado de RFI para presentárnosla.
José Francisco Robles nació en Santiago de Chile en septiembre de 1979. Entre sus publicaciones destacan los libros Polemics, Literature, and Knowledge in Eighteenth-Century Mexico: A New World for the Republic of Letters (Oxford, 2021), ganador del Louis Gottschalk Prize 2022, los libros de poesía Especies (Granada, 2022) y La isla blanca (Santiago, 2024).
Ha estado a cargo de la edición y co-traducción de una selección poética de Vicente Huidobro, Poetry is a Celestial Attack / La poesía es un atentado celeste (Santiago-Barcelona, 2022) y de la edición de Se escribe en español: una antología poética del Puget Sound (Seattle, 2025). Ha participado en diversos proyectos literarios y académicos tanto en América Latina como en Estados Unidos.
Vive en Seattle donde enseña literatura latinoamericana en la Universidad de Washington.
El escritor venezolano Pedro Plaza Salvati presentaba el pasado viernes su libro “La vida interrumpida, crónicas de un regreso a Caracas” en la Maison de l’Amérique Latine de París con la participación del escritor y editor venezolano Gustavo Guerrero.
Naturalmente ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI para presentárnoslo.
Pedro Plaza Salvati nació en Caracas, Venezuela en 1967. Se graduó cum laude en Estudios Internacionales en The American University de Washington D. C., y cursó una maestría en Escritura Creativa en la Universidad de Nueva York y un máster en Creación Literaria en la Universidad Pompeu Fabra.
Es autor de las novelas Broadway-Lafayette: el último andén, El hombre azul y El lugar de las nubes, así como del libro de cuentos Decepción de altura. Su obra Lo que me dijo Joan Didion: crónicas de Nueva York obtuvo el XVI Premio Anual Transgenérico de la Fundación para la Cultura Urbana, Venezuela,
Finalista del 69º Concurso de Novela Ciudad de Valladolid. Autor de las novelas Broadway-Lafayette: el último andén, El hombre azul y El lugar de las nubes, así como del libro de cuentos Decepción de altura. Ha publicado crónicas y artículos literarios en Zenda Libros, Hedónica, Prodavinci, Asymptote, Latin American Literature Today, Papel Literario, Ficción Breve y Buensalvaje.
El fotógrafo peruano Javier Silva Meinel acaba de inaugurar en la Maison de l’Amérique latine de París la exposición “Umbrales” en la que muestra su trabajo fotográfico de casi medio siglo.
Naturalmente ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI acompañado por Alejandro León Cannock, comisario de la muestra.
Javier Silva Meinel nació en 1949 en Lima, donde reside y trabaja actualmente. Está representado por la Galería Younique. Javier Silva Meinel es una de las figuras más destacadas de la fotografía peruana y latinoamericana. Su obra dialoga con los fotógrafos más importantes de su generación, como Graciela Iturbide, Juan Carlos Alom, Paz Errázuriz y Fernell Franco. Decidió dedicarse a la fotografía a mediados de la década de 1970. Posteriormente, se vinculó al movimiento que surgió en torno a la ya legendaria Fotogalería Secuencia, fundada en Lima por Fernando La Rosa en 1977.
Durante más de cuarenta años, ha recorrido el Perú, creando una obra en blanco y negro de gran intensidad, donde retratos, paisajes y rituales exploran las conexiones entre la humanidad, el territorio y lo sagrado. Trabajando con el formato cuadrado de la película de gelatina de plata como un espacio geométricamente equilibrado, transforma la realidad en un reino espiritual. Nutrido por la cosmovisión andina y una conexión íntima con sus sujetos, su obra, impregnada de un sentido de lo insólito, trasciende lo visible para abrir un umbral a lo invisible.
Las fotografías de Javier Silva Meinel forman parte de numerosas colecciones institucionales, entre ellas el Museo de Arte de Lima (Malí), el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de Lima, el Museo de Bellas Artes de Houston, el Museo de Brooklyn, el Museo de Phoenix, el Museo del Quai Branly – Jacques Chirac y la Biblioteca Nacional de Francia (BnF), así como de numerosas colecciones privadas en Perú, Estados Unidos y Europa.
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En "El invitado de RFI", Radio Francia Internacional recibe a un invitado en sus estudios, sobre la actualidad política o cultural.

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