A un mes de la asunción de Keiko Fujimori a la presidencia, tras una ajustada victoria frente al izquierdista Roberto Sánchez, analizamos con el politólogo Fernando Tuesta las diferencias entre el liderazgo de la nueva mandataria y el de su padre, el ex presidente Alberto Fujimori. También evocamos las dificultades que enfrentará para gobernar teniendo en cuenta que la mitad del electorado no votó por ella y que su peso electoral es del 17%.
Tras su cuarta candidatura presidencial, la derechista Keiko Fujimori se impuso en las elecciones peruanas. La líder de Fuerza Popular llegará al poder reivindicando el legado de su padre, Alberto Fujimori, a quien ha defendido de manera constante pese a que su gobierno estuvo marcado por graves violaciones de los derechos humanos y escándalos de corrupción.
"Quiero ser presidenta para gobernar como lo hizo mi padre: en la cancha, caminando y escuchando, pero sobre todo cumpliendo su palabra", afirmó Keiko Fujimori durante la campaña.
Sin embargo, las circunstancias que la llevaron a la presidencia son muy diferentes a las que impulsaron a Alberto Fujimori al poder en 1990, sostiene Fernando Tuesta, politólogo de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
"Lo primero que hay que decir es que Keiko no existiría políticamente sin Alberto Fujimori. Fuerza Popular es el fujimorismo y, en ese sentido, un partido dinástico. La diferencia es que Alberto Fujimori llegó al poder enfrentándose al establishment, mientras que Keiko ha sido la candidata del establishment", explica Tuesta.
Según el analista, las diferencias van más allá de la coyuntura electoral.
"Alberto Fujimori entendía la política de una manera distinta. Consideraba que la democracia representativa y los partidos políticos eran un obstáculo. Keiko, en cambio, ha construido una organización partidaria. Alberto Fujimori ejercía un liderazgo que yo calificaría como una derecha popular. Keiko Fujimori representa más bien una derecha de las élites. Además, Alberto tenía una enorme capacidad de atracción electoral. Keiko obtuvo alrededor del 17 % en la primera vuelta, que es su verdadero peso electoral", señala.
Aunque Fuerza Popular contará con una posición favorable en el Senado, no dispone de mayoría en la Cámara de Diputados. Además, Keiko Fujimori asumirá la presidencia tras una victoria por menos de 50.000 votos, un margen que limitará su margen de maniobra política, advierte Tuesta.
"Keiko Fujimori tendrá que responder ante un electorado profundamente dividido. Cerca de la mitad del país no votó por ella y, en algunas regiones, especialmente las más pobres, fue derrotada de manera contundente. Eso será un desafío importante y la obligará a atender las demandas de esos sectores. Además, son justamente las regiones que podrían verse más afectadas por el fenómeno de El Niño", afirma.
El fenómeno climático, cuya intensidad ha sido estimada como fuerte y que ya está afectando al sector pesquero, figura entre los principales retos inmediatos del próximo gobierno. A ello se suman la lucha contra la extorsión y la reducción de la pobreza, un problema que golpea especialmente a las poblaciones rurales.