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La fiebre del oro blanco llega ahora a los Andes peruanos. La empresa Yellowcake, subsidiaria de la canadiense American Lithium planea abrir una mina a cielo abierto no lejos del glaciar Quelccaya en la región de Puno, para extraer 9,5 millones de toneladas de litio. Vito Calderón, activista ambientalista denuncia un proyecto que agravaría los impactos de la minería en la región.
Mientras que, en Occidente, muchos perciben el litio como uno de los minerales indispensables para la transición hacia fuentes de energía que generan menos emisiones de CO2, para otros en cambio, el litio es sinónimo de extractivismo y de daños ambientales. Presente en las salmueras de Argentina, Chile y Bolivia, el litio, componente indispensable para almacenar energía en las baterías de los autos eléctricos, fue detectado en grandes cantidades en rocas de los Andes peruanos.
A cerca de 5000 metros de altitud, en el distrito de Macusani, a 250 km al norte de Puno y del lago Titicaca, la empresa Yellowcake, de capital canadiense, está a punto de recibir permisos de exploración de las autoridades peruanas para perforar el subsuelo con miras a explotar 9,5 millones de toneladas de litio en la roca en dos sitios.
Dicho proyecto, con 587 millones de dólares de inversión para su frase inicial, sería la sexta mina de litio más importante del mundo, indica la empresa American Lithium -casa madre de Yellowcake - en su página web. La minera califica además a Perú de país “amigable” para la minería. En efecto, pocos meses después de llegar al poder pese a una fuerte movilización su contra, el gobierno de Dina Boluarte prometió un “shock” de desregulación para impulsar los proyectos mineros.
En contraste con el entusiasmo del sector industrial y político, Vito Calderón activista de la organización Derechos Humanos y Medio Ambiente (DHUMA), estima al contrario que este mega proyecto agravaría los impactos que el sector minero ha ocasionado históricamente en la región: contaminación de los ríos con metales pesados, amenaza a la salud humana, destrucción del paisaje o desestabilización de las comunidades rurales.
Calderón fue entrevistado en los estudios de Radio Francia Internacional a su paso por Francia, invitado por la ONG francesa CCFD en el marco de una gira europea con varios activistas latinoamericanos movilizados contra los impactos del extractivismo.
El activista recordó que en “la región de Puno, el 58% de la población está expuesta a metales pesados, productos de la contaminación que existe en el agua por actividades mineras. En ese contexto, ahora se plantea esta explotación de litio y uranio.”
Y advirtió que el proyecto de litio “está poniendo en riesgo nevado Quelcaya. El proyecto Quelcaya está ubicado a menos de 3 km de este nevado del que depende gran parte de la población. El agua dulce de esta zona va para la cuenca Inambari, la cuenca Urubamba y la cuenca Azángaro que va hacia el lago Titicaca.”
Además, “este proyecto está planteándose en roca volcánica. Es diferente al litio de Chile, de Bolivia, Argentina. Aquí es en roca volcánica y la empresa minera mismo ha planteado que esto va a ser a tajo abierto. Significa que va a haber dinamitazos, explosiones y esto va a generar toda una polvareda.”
Calderón alerta también sobre la existencia del proyecto de Macusani, de explotación de uranio “que también está cerca, pero aquí tenemos sitios arqueológicos reconocidos por el estado peruano como patrimonio cultural de la nación. Y sobre esos sitios arqueológicos se sobrepone el proyecto Macusani de uranio.”
Presencia de uranio
Si bien de momento la empresa Yellowcake no cuenta formalmente con los permisos de exploración, las autoridades peruanas indicaron en agosto pasado que la declaración de impacto ambiental de la empresa podría ser aprobada de forma inminente.
Pero según Vito Calderón, la empresa “ha hecho exploraciones clandestinas sin respetar la normativa ambiental. Han hecho así de forma apresurada perforaciones. A causa de esto, el mismo organismo de fiscalización ambiental se ha constituido para determinar y decir que esto no se debería hacer. Inclusive la empresa minera ha sido multada por hacer exploraciones sin permiso.”
Hasta ahora, los sucesivos gobiernos peruanos se ha mostrado reticentes en dar luz verde a la explotación del litio en la región de Macorani, debido a la presencia de uranio en el yacimiento. Sin embargo el ingreso del gobierno de Dina Boluarte, tras la destitución del presidente Pedro Castillo a finales de 2022, ha acelerado las cosas. “En menos en 6 meses la empresa minera ya tenía la declaración de impacto ambiental. Está ahora en fase de observaciones. La empresa minera dice que va a empezar a explotar el litio a partir de 2027 por 30 años.”, observa Vito Calderón.
El activista de DHUMA lamenta también la ausencia de consulta de las poblaciones indígenas de la región: “El gobierno estima que la consulta debería hacerse cuando la empresa minera ya empieza la explotación, pero nuestra posición, según el convenio 169 de la OIT es que se debería realizar antes de otorgar el título de la concesión minera. Siempre se entrega a espaldas de la población indígena”.
Calderón cuestionó también la etiqueta de “energía verde” que, con frecuencia, se asocia al litio, al ser un componente clave para las baterías de los autos eléctricos.
En vísperas de la cumbre sobre biodiversidad 'Cop16' en Cali, Colombia, donde se abordará el espinoso tema de la extinción masiva de especies, RFI conversó con el antropólogo Arturo Escobar sobre las alternativas al capitalismo consumista que tanto daña el planeta. El intelectural llama a hacer la paz con la naturaleza e inspirarnos de la lucha de los campesinos de Cherán en México, del discurso del Papa Francisco o de pensamientos de pueblos originarios como el Ubuntu.
El estado de salud de nuestro planeta tierra se degrada peligrosamente. Es lo que indica el “chequeo de salud planetaria”, una evaluación que realizaron científicos internacionales del Instituto Potsdam para el Cambio climático. Elaboraron 9 indicadores como el calentamiento global, la contaminación o la calidad de la capa de ozono. Según su última evaluación, hemos superado 6 de estos 9 límites planetarios y estamos a punto de superar un séptimo límite con la acidificación de los océanos a causa del CO2 que emitimos en cantidades excesivas y que perturba la vida marina. Solo dos indicadores, que conciernen la capa de ozono, son satisfactorios.
En este contexto de crisis ecológica, surgen múltiples iniciativas: las negociaciones climáticas en la Conferencia de las Partes (Cop), las áreas protegidas para preservar los ríos y los bosques. Pero esas políticas son insuficientes, según el intelectual colombiano Arturo Escobar*. El reconocido antropólogo, profesor emérito de la Universidad de Carolina del Norte, Chapel Hill, especialista en ecología política, observador de los movimientos sociales llama a hacer las paces con la naturaleza. Esta fue la conversación que Radio Francia Internacional sostuvo con Arturo Escobar en vísperas de la Cop16 de Cali.
RFI: Los científicos indican que, debido a las actividades humanas, el clima se calienta, las especies desaparecen masivamente. Nos acercamos al punto de ruptura ecológica en múltiples aspectos. ¿Cuál es su lectura de esta crisis global?
Arturo Escobar: Con frecuencia pienso con relación al colapso climático de que el punto de inflexión lo alcanzamos hace tiempo. Tiene que haber ya un giro muy definido en las políticas, sobre todo a nivel de los estados y de las multinacionales y de las agencias internacionales en respecto a las acciones hacia reducir los gases de efecto invernadero. Pero no ha ocurrido. Porque a nivel de las élites económicas y políticas del mundo todavía no hay una acción decidida de la magnitud y de la naturaleza que tiene que ocurrir para que realmente nos enfrentemos al problema del colapso climático y la destrucción de la biodiversidad.
Yo creo que las élites económicas y políticas siguen pensando en un modelo terricida. Este es el concepto que se usa ahora en Suramérica. Estamos enfrentando el terricidio, que me parece un concepto más potente que ‘antropoceno’. Y frente al terricidio necesitamos unas acciones de una magnitud y de una característica muy diferente a la que están ofreciendo las élites.
Creo que la COP 16 es una gran oportunidad. El lema de la COP 16, que es ‘la paz con la naturaleza’, es la propuesta de Colombia para transitar hacia un modo de existir y un modelo económico y social de sociedad que no sea destructivo de la naturaleza y que restablezca las relaciones con la naturaleza de una forma mutuamente enriquecedora.
RFI: Una forma de repensar esta relación con lo vivo es, dicen algunos pensadores, inspirarnos de los pensamientos y las prácticas de los pueblos originarios de los pueblos autóctonos. ¿Cómo podemos inspirarnos de las culturas autóctonas para cambiar este modelo terricida’?
Arturo Escobar: Hoy en día hay muchísimas buenas ideas de cómo enfrentar la crisis ecológica y posiblemente las ideas más interesantes y contundentes las tienen los pueblos originarios, porque son los que más están sufriendo el impacto del cambio climático y los que están directamente en los territorios que están siendo destruidos por este cambio climático.
Lo importante de tener en cuenta es que los pueblos originarios indígenas han sabido coexistir con la tierra sin destruirla. Los humanos modernos hacemos todo lo contrario. Somos terricidas: todas nuestras acciones se rigen casi que todas en contra de la naturaleza o a expensas del mundo natural y con frecuencia a expensas de los otros humanos. Entonces por eso tenemos sistemas tan desiguales social y económicamente y tan destructivos ecológicamente.
Los pueblos originarios o ‘pueblos telúricos’, como los llama ahora Moira Millán, una gran activista mapuche, son pueblos que saben existir con la tierra como un ente vivo y porque también tienen la conciencia de que todo lo humano y la tierra misma existen un cosmos vivo. No somos seres que habitamos un universo inerte como lo imaginamos, sino que habitamos una tierra viva en cosmos vivo.
RFI: Existen conceptos de armonía, de simbiosis en varias culturas al respecto. ¿Cuáles son los que podrían inspirarnos para hacer las paces con la naturaleza?
Arturo Escobar: El concepto que más fuertemente está surgiendo, que es un concepto que estaba incorporado en la práctica y en el pensamiento de los pueblos indígenas, es el concepto del buen vivir. Es una visión integral y holística de lo que debe ser la acción humana en el mundo, donde se piensa no solamente la dimensión material en la dimensión económica, como en el concepto del desarrollo, sino que también se piensa a las dimensiones espiritual histórica de la memoria de los ancestros, de las ancestras, del respeto a la naturaleza, del respeto a las otras y los otros que son diferentes.
El ‘buen vivir” me parece que es una alternativa a ese modelo de desarrollo destructivo de la modernidad capitalista globalizada y me parece que cada comunidad indígena tiene su visión propia del buen vivir.
Cada comunidad humana en donde sea que estemos en Francia, en Europa, en África, en Asia, en América Latina, cada comunidad tiene que aprender a imaginar una forma de vivir bien, donde el humano y la naturaleza reaprendamos finalmente a habitar la tierra de una forma diferente y no destructiva.
RFI: Usted forma parte de los intelectuales y activistas que invitan al público a descolonizar nuestra mente. ¿Qué significa este concepto? ¿Y por qué puede ser una herramienta para enfrentar la crisis ecológica?
Arturo Escobar: Bueno, yo creo que también es un concepto muy importante y en cierta forma muy sencillo. Nuestras mentes y nuestras formas de ser, de hacer, de existir, de pensar, han sido colonizadas por una forma particular de entender al ser humano como naturalmente’ individual, individualista, consumista, competitivo, agresivo, separado del mundo natural, separado de la comunidad.
Entonces ese modelo del humano que nos ha colonizado la mente y el cuerpo y nuestras prácticas, tenemos que abandonarlo. Tenemos que transitar, hacia unas formas de existir que reconozcan que somos seres que vivimos en completa interdependencia con todo lo vivo.
Es el concepto también del Ubuntu: ‘yo soy, soy porque somos. Yo soy porque tú eres. Yo existo, porque todo lo demás existe’. Entonces descolonizar la mente y el cuerpo y la forma de existir nos lleva a transitar hacia un modelo de existencia muy diferente basado en la interdependencia.
RFI: Uno de los ejes de los objetivos del actual gobierno colombiano ha sido parar la exploración petrolera y las nuevas minas de carbón, por ejemplo. Otros países europeos también tienen este compromiso de poner un alto a cierto tipo de extracción de energías fósiles. ¿Esto es, según usted, un ejemplo de las políticas concretas que pueden ser una respuesta adecuada al cambio climático?
Arturo Escobar: Sí, definitivamente. Sabemos que hay que descarbonizar la vida. El modelo económico del modelo de sociedad. Y eso lo sabemos desde hace tiempo. Por ejemplo, Vandana Shiva hace tiempo viene diciendo esto, hay que dejar el petróleo bajo el suelo, los pueblos indígenas lo dicen, hay que dejar el carbón bajo el suelo donde está.
Y tenemos que descarbonizar la vida y la economía. Sin embargo, hay muy pocos líderes mundiales hoy en día que están poniendo el énfasis en el abandono de los combustibles fósiles. Yo mencionaría tres: Gustavo Petro, presidente de Colombia y Francia Márquez, su vicepresidenta; el Papa Francisco, que también ha venido abogando por esto, y el secretario de Naciones Unidas, Antonio Guterres, quien cada año habla en los términos más enfáticos de que ya llegamos al punto de inflexión.
Entonces también parece que esa transición energética del cual se habla, que tiene que ser una transición justa que no puede ser una transición simplemente en el norte a expensas del Sur, del extractivismo en el Sur tiene que ser una transición global. Y países como Colombia que están iniciando esa transición tienen que ser apoyados de múltiples formas.
RFI: Usted estima también que estas grandes conferencias climáticas y las políticas ‘desde arriba’ son importantes, pero no son suficientes para enfrentar la crisis ecológica y aboga por pues las experiencias autonómicas.
Arturo Escobar: Hay muchísimas alternativas transformadoras, esas alternativas que están tomando un nuevo camino, un camino de volver a retejerse con la tierra, a sanar y retejer el tejido de la vida y desde una perspectiva del cuidado.
Hay una serie de conceptos que están surgiendo, por ejemplo, como el concepto de ‘regeneración’, ‘economías regenerativas’, ‘economías del bien vivir”. Hay grandes experiencias como el zapatismo, como la misma revolución feminista kurda en Rojava, como lo que ha ocurrido en la región de Cherán, en México, donde los campesinos han vuelto a tomar el control de su territorio en contra del capital narco que quería básicamente destruirlo todo. Entonces hay muchas experiencias en todo el mundo.
RFI: Usted mismo forma parte de un grupo de activistas y académicos para la regeneración del Valle del Cauca, su región de origen.
Arturo Escobar: Sí, llamamos esta iniciativa ‘tejido de transicionantes por el valle geográfico del río Cauca'. El modelo que ha imperado durante los últimos 100 años, que es un modelo muy para el beneficio de la élite de la minoría blanca de la región, es un modelo basado en el monocultivo de la caña y el desarrollo agroindustrial en la gran ciudad de Cali, en particular para mercados internacionales y finales, es un modelo que está llegando a su fin ecológicamente ha acabado con las aguas, ha agotado los acuíferos, ha resecado la región y sin embargo sigue expandiéndose. Pero es un modelo muy pernicioso que también ha creado grandes desigualdades, especialmente en relación a las poblaciones negras y campesinas e indígenas de la región que han sido completamente marginadas por este modelo.
Nuestro lema es 'un río Cauca, muchos mundos'. Imaginamos el río Cauca pluriversal, un río Cauca donde hay muchas formas de hacer las cosas, incluyendo de hacer las economías, muchas otras formas de existir, pero especialmente regenerando y retejiendo la red de relaciones de la vida.
RFI: En esta reflexión sobre la ecología política, usted también enfatiza en la importancia de la espiritualidad. Invita por ejemplo a ‘sentipensar’ la tierra.
Arturo Escobar: El concepto de sentipensar surge de las poblaciones anfibias de la costa caribeña colombiana quienes dicen que ellos ejercen el sentipensamiento: es pensar tanto con el corazón como con la mente.Es básicamente es ir en contra de esta hegemonía de la mente, como si la mente y la racionalidad y el conocimiento científico fueran la única forma válida de conocimiento.
Hay muchas otras formas de conocer: desde la espiritualidad, desde el corazón, desde la intuición, desde el sentimiento relacionarse con lo que es innombrable, inefable.
También en Chiapas usan el concepto de ‘corazonar, es como un juego de palabras entre co-razonar, pero también es como pensar con el corazón y desde el corazón y especialmente pensar desde el corazón de la tierra y pensar con la tierra. Allí no llegamos si no recuperamos una dimensión de lo sagrado, una dimensión espiritual que reconozca el carácter sagrado de todo lo vivo. Los pueblos modernos, seculares, profundamente seculares y racionales hemos olvidado y hemos perdido completo el contacto con lo sagrado.
*Arturo Escobar ha publicado varios ensayos traducidos en varios idiomas, como 'Sentipensar con la tierra', y 'La invención del desarrollo'. La editorial francesa Zulma acaba de publicar una traducción de "Otro posible es posible: Caminando hacia las transiciones desde Abya Yala/Afro/Latino-América', Ediciones desde Abajo.
Escuche aquí la entrevista completa:
¿Pirata ecologista o ecoterrorista? El activista ambientalista canadiense Paul Watson se ha ganado varios apodos por sus operaciones de saboteo contra barcos balleneros en los océanos del mundo. RFI vuelve sobre décadas de activismo de Watson, preso en Groenlandia a raíz de una petición de extradición de Japón.
"Me han llamado de muchas formas. Me dijeron 'ecoterrorista', pero nunca trabajé para Monsanto. En 2014, un juez federal estadounidense me tildó de 'pirata' y no me acusó de ningún cargo. ¡Y saben qué?, para mí es un orgullo!”, bromeaba Paul Watson en 2023 durante un encuentro con el público en Francia.
La pasión por Watson por los océanos empezó desde temprana edad. Creció en Saint Andrew by the Sea, una ciudad portuaria del este de Canadá, fue guardacostas a los 18 años, y trabajó luego en la marina mercante. En 1971, participó en la campaña contra los ensayos nucleares en Alaska y luego fue uno de los miembros fundadores de la ONG ecologista Greenpeace. Pero las acciones de la organización eran demasiado tibias según Watson.
“Creó la organización Sea Sheperd (pastor del mar) con una visión de intervencionismo agresivo, porque interfiere físicamente, pero no violenta porque no dañamos a nadie en el proceso”, explica Cristina Gimeno Luna, representante de la Fundación Paul Watson en España.
Desde entonces, el activista marino asumió una línea de mano dura para impedir la caza de las ballenas. A pesar de sus 73 años, el canadiense que sus amigos llaman Capitán Paul Watson, no ha dejado de recorrer los mares para interceptar barcos balleneros.
En 2012 por ejemplo un barco de la organización que dirigía entonces, Sea Shepherd, libró una verdadera batalla naval contra el Nisshin Maru, un buque-factoría japonés de más de 120 metros que pescaba cetáceos en el santuario de ballenas del océano Austral. Los activistas lograron entonces impedir que el ballenero se abasteciera en combustible en alta mar. Enfrentamientos como aquello terminaron varias veces con barcos averiados. En total se le atribuye a Watson una decena de buques balleneros ilegales saboteados en puertos, varios buques embestidos en alta mar, cientos de redes confiscadas y más de 250 operativos en los mares del mundo.
Fuga en altamar
Estas acciones le valieron varias demandas judiciales. En 1997, fue condenado en ausencia en Noruega por el saboteo de un barco pesquero en 1992. En 2012, Watson fue detenido en Alemania, a petición de Costa Rica, tras impedir las operaciones de un barco que pescaba aletas de tiburón. No sin disfrazarse con una peluca, Watson se fugó y desapareció varios meses en aguas internacionales a bordo de un barco. En julio de 2024 sin embargo, fue detenido en Nuuk, capital de Groenlandia tras una notificación roja de Japón a través de Interpol. El país asiático, que aún autoriza la pesca de ballenas, lo busca por un operativo anti caza de ballenas de un barco japonés en 2010.
“Sea Sheperd se encontraba en una campaña contra la caza de ballenas de Japón en el santuario de ballenas del Antártico, cuando el Ady Gil, uno de los barcos que participaba en la campaña, pero no era propiedad de la ONG, fue deliberadamente arrollado por un arponero japonés, causando el hundimiento de este barco”, cuenta Cristina Gimeno.
Pete Bethune, capitán del barco decidió entonces abordar el arponero para presentar una queja por escrito al capitán y entregarle una factura de los gastos del barco, según describe la activista. “Paul Watson no le recomendó abordar el barco, pero Pete Bethune abordó el barco y fue arrestado. Fue llevado a Japon y realizó una supuesta confesión diciendo que era Paul Watson quien le había ordenado abordar el barco ballenero japonés”, detalla Cristina Gimeno.
Bethune se retractó de sus acusaciones. Pero con base a esa confesión, Japon emitió en 2012 una notificación roja ante Interpol para pedir la detención de Watson. “La petición de arresto caducó dos veces y esta última vez, la han hecho de manera confidencial. Como no había notificación roja publica, Paul Watson decidió embarcarse en la nueva operación contra la caza de ballenas japonesa, la ‘Operation Kangei Maru’, el nuevo buque ballenero japonés de procesamiento de carne de ballena, de 1300 toneladas. Paul Watson salió desde Dublín para interceptar al Kangei Maru y 14 miembros de las fuerzas especiales danesa y se lo llevaron arrestado por la orden de arresto de Japón”, lamenta Cristina Gimeno.
Nuevas amenazas contra las ballenas
A pesar de la moratoria sobre la caza de ballenas, la protección de las ballenas sigue siendo un reto ecológico. La caza de ballenas mata cada año a unos 1.200 ejemplares pese a estar desde 1986 bajo una moratoria, una medida que tres países rechazan: Japón, Noruega e Islandia.
En el siglo XX, casi 3 millones de cetáceos fueron víctimas de los arpones, hasta que, en 1986, una moratoria internacional prohibió la caza de ballenas con fines comerciales. “Eso ha permitido en varias especies una recuperación bien evidente. El caso más emblemático es de la ballena jorobada. Casi todas las poblaciones se han recuperado bastante bien. En Australia se ha estimado que se recuperaron en niveles preexplotacion. Ya no están en la lista de especies protegidas en Australia”, observa en entrevista con Radio Francia Internacional el científico chileno Carlos Olavarría, experto en genética de ballenas, y asesor de varios gobiernos para la protección ballenera.
“Eso mismo ha sucedido con la ballena azul. En Chile por ejemplo se ha recuperado de manera importante. Entonces la moratoria comercial fue una herramienta importante. Pero hay nuevos desafíos”, advierte Olavarría.
La ofensiva diplomática de Japón para reanudar la caza
Y enumera: “La contaminación del medio ambiente marino, la contaminación acústica es otra problemática, el espacio que usamos en el mar y que afecta las rutas migratorias, el desarrollo de la acuicultura de las pesquerías: hay muchos animales que mueren enmallados. Entonces la moratoria no es suficiente”. Para enfrentar estos retos nuevos, el científico llama al establecimiento de áreas marinas protegidas.
Otras especies además, aun están en peligro de extinción la ballena franca del Atlántico Norte, en ‘peligro crítico’ desde 2020, según la clasificación de la Unión Internacional para la Conservacion de la naturaleza.
A pesar de estas amenazas, Japón tratar de fracturar el consenso internacional sobre la protección de las ballenas. A finales de septiembre de 2024, en el marco de la Comisión Ballenera Internacional en Lima, un grupo de países africanos aliados de Japón sometieron un proyecto para levantar la moratoria que protege a las ballenas, esgrimiendo el argumento de la seguridad alimentaria. Dicha propuesta no fue aprobada, pero demuestra las ambiciones de Japón por legalizar la caza comercial de ballenas.
Escuchar el podcast completo:
Entrevistas:
>Carlos Olvarría, Director Ejecutivo, Centro de Estudios Avanzados en Zonas Aridas y asesor de varios gobiernos en materia de protección marina.
>Cristina Gimeno Luna, Representante de la Fundación Capitán Paul Watson en España.
El presidente Lula da Silva anunció la pavimentación de la Br-319, una carretera amazónica hasta ahora intransitable. Pero el proyecto pone en alerta a ambientalistas y cíentificos que temen una expansión de la deforestación. El tema ilustra las contradicciones del mandatario brasileño en materia medioambiental.
Heredada de la dictadura militar brasileña, la Br-319 atraviesa 900 km de selva Amazónica de Manaos (estado de Amazonas) hasta Porto Velho (estado de Rondonia). El tramo central de 400 km de esta carretera sin embargo ha quedado abandonado a la intemperie del clima tropical y es intransitable desde los años 80.
Para algunos, como los gobernadores locales, remodelar este tramo representaría una vía de comunicación indispensable para los intercambios comerciales regionales en medio de una sequía que dificulta la navegación en el rio Madeira, principal eje de la región. Para otros, en cambio, pavimentar esta carretera daría vía libre a la destrucción del bosque para el desarrollo agrícola lo que llevaría a una catástrofe ambiental.
Durante una visita en la Amazonía sobre los impactos de la sequía y los incendios, el presidente Lula Da Silva anunció obras de pavimentación de 52 km adicionales de esta carretera y prometió también reactivar las obras de remodelación del tramo central para luchar contra el aislamiento de las ciudades amazónicas.
El anuncio causó inquietud de ecologistas y científicos ambientales. “El bosque Amazónico tiene una protección pasiva: no hay muchos accesos para ingresar. A la medida que se abren nuevas carreteras, es como abrir una vena a dentro del bosque para las personas que buscan tierras”, advierte Britaldo Soares-Filho, investigador de la universidad de Minas Gerais.
“El frente más dinámico de deforestación es justamente la región del sur del estado de Amazonas. Y gran parte de las tierras que rodean la carretera son públicas pero no designadas como áreas protegidas o bosques nacionales. Entonces son un blanco para los ‘grileiros’. El simple anuncio de la pavimentación de la carretera dispara una carrera para la búsqueda de la tierra”, observa el académico quien estudia desde hace más de 2 décadas la deforestación de la Amazonia.
En Brasil se designan a los grileiros, los traficantes de tierras que falsifican títulos de tierras poniendo documentos en una caja con grillos para envejecer el papel.
Acción legal de las ONG ecologistas
En 2020, el gobierno de Jair Bolsonaro intentó ya reactivar las obras para pavimentar esta controvertida carretera. Pero el año pasado, el colectivo de ONG ecologistas Observatorio del Clima demandó el proyecto de pavimentación de la carretera Br 319 y obtuvo su paralización temporal, por violación de los derechos indígenas. Los detractores de la carretera temen también que la degradación ambiental que ya ocurre en los márgenes de la carretera, se extienda a la parte central, si algún día se llegue a pavimentarla.
“En un artículo científico de 2021, demostramos que las tasas de deforestación alrededor de la Br-319 son casi tres veces superior a los de la Amazonía en general. Otro estudio indica que la superficie deforestada en la región aumentará 1200% comparado con el año 2011”, asegura el doctor en biología, e investigador de la Universidad Federal de Amazonas Lucas Ferrante, con base a dates satelitales y modelos.
"Para toda la carretera BR-319 se deforestaron 89.328 ha entre 1988 y 2020 dentro de la franja de 40 km, y 300.116 ha si se considera la franja de 150 km", indica el artículo coordinado por Lucas Ferrante.
El científico que se opone férreamente a la BR 319 detalló, en entrevista con RFI, los impactos ambientales potenciales de esta deforestación masiva: “esto afectaría servicio ecosistémicos de la selva como la absorción del carbono y la regulación climática en Suramérica, y también el fenómeno de los ríos voladores, que es el transporte de lluvias hacia el sur de Brasil. El 70% de las lluvias del sur del país provienen de la Amazonía”.
"Lula miente al mundo", acusa científico
Para justificar la reanudación de las obras de pavimentación, el presidente Lula Da Silva calificó la carretera de Br-319 de “necesidad” para Manaos y Porto Velho, dos capitales estatales, aisladas y más aún en temporada de lluvia.
“El presidente Lula miente al mundo: la carretera es intransitable desde hace décadas y Manaos es una de las ciudades más ricas porque el transporte es más rápido y barato se hace por el río Madeira. Y Porto Velho ya está conectado al resto de Brasil”, acusa Lucas Ferrante. Según el, la reapertura del tramo central de esta vía va de la mano con la expansión petrolera: “el año pasado, el gobierno abrió 9 bloques de exploración petrolera en la zona de la Br-319”.
Y aunque los defensores de la carretera afirman que se colocará una valla para evitar los daños al medioambiente, con pasos aéreos y subterráneos para los animales silvestres y un control sobre quién y qué pasa por ella, el investigador estima que una autopista en esta zona de la Amazonía es incompatible con la protección del bosque.
La batalla alrededor de la carretera BR 319 no ha terminado. Tanto en tribunales como en las reunión pública, partidarios y adversarios de su pavimentación se oponen. Mientras tanto, la falta control policial deja vía libre a los traficantes de tierras que abren caminos ilegales y destruyen el bosque tropical.
La extensión de la carretera entre Manaos y Porto Velho en la Amazonía brasileña a pesar de las alertas de los ambientalistas no es la única paradoja del gobierno de Lula de Silva. El presidente de izquierda se presenta como un campeón del clima y la deforestación ha disminuido desde su regreso al poder. Pero en junio pasado, defendió la exploración petrolera en la desembocadura del río Amazonas, para aumentar la producción de oro negro, principal fuente de emisiones de gases de efecto invernadero, causantes del cambio climático.
Escuche el programa completo de 'Vida en el planeta' acerca de la Br-139:
Entrevistas:
-Lucas Ferrante, doctor en biología, investigador en la Universidad de San Paulo y Universidad Federal de Amazonas.
-Britaldo Soares-Filho, investigador de la Universidad de Minas Gerais, experto en diseños de modelos medioambientales.
Uno de los retos de la nueva presidenta de México, Claudia Sheinbaum será atender la gravísima crisis de seguridad en varios estados donde la delincuencia controla regiones enteras. En Guerrero, en el suroeste del país, Teodomira Rosales, defensora de los derechos humanos alerta sobre la situación de cientos de familias obligadas a huir de sus casas, amenazadas por los cárteles que se disputan el territorio y los recursos naturales. Ésta es su historia.
Viajó desde las montañas mexicanas del estado de Guerrero, hasta París, invitada por el gobierno francés que reconoció su labor de defensora de los derechos humanos en el marco de la iniciativa Marianne: Teodomira Rosales, directora del Centro José María Morelos de Chilapa asesora a las familias desplazadas por la violencia en el suroeste de México. La magnitud del fenómeno no se conoce con precisión, pero la Comisión Mexicana de Promoción y Defensa Derechos Humanos (CMPDH) estima que 386.000 personas fueron forzadas al éxodo interno en México a causa de la delincuencia, según cifras de 2022.
En el estado mexicano de Guerrero, los enfrentamientos entre los grupos del crimen organizado han llevado a las autoridades a cerrar las escuelas durante varios meses este año y en este mes de septiembre, algunos padres de familia aún no se atreven a mandar de nuevo a sus hijas e hijos a clases en presencial.
En 2023-2024, las disputas por el control del territorio, de la tierra y del trasiego de drogas ha obligado a los niños de varios municipios a atender las clases de manera virtual como en Coyuca de Benítez o Chichihualco por ejemplo. En este estado, donde salir a las calles puede ser mortal debido a los tiroteos, se suman las desapariciones y los desplazamientos.
La labor de Teodomira Rosales, hoy directora del Centro de Derechos Humanos José María Morelos, ubicado en Chilapa inició en 2010 cuando defendió a familias que luchaban por el acceso al agua. Hoy en día acompaña a más de cien familias desplazadas por la violencia y refugiadas en un pueblo, Chichihualco donde nuevamente se enfrentan con la violencia: la presencia de hombres armados en las calles y los enfrentamientos perturban la vida diaria de la población.
En los estudios de Radio Francia Internacional, Rosales cuenta los episodios de su lucha a favor de los derechos humanos. Desde la pelea para que se reconociera el desplazamiento forzado interno a través de la ley 487 en Guerrero, hasta la indemnización de varias familias para que pudieran reiniciar una vida nueva.
Extractos de la entrevista con Teodomira Rosales:
Chichiualco en la Sierra de Guerrero: un territorio en disputa:
Sobre la violencia en Guerrero:
La batalla para que el estado reconozca a las victimas de éxodo interno:
El calvario de los defensores de los derechos humanos en México:
Llamado a la nueva presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, delfín de Andrés Manuel López Obador:
La evolución del clima convertirá a muchas ciudades en hornos durante los meses de julio y agosto. Una tendencia que complicará las competiciones deportivas de alto nivel y que lleva a las autoridades olímpicas a replantear la organización de los Juegos Olímpicos.
"El cambio climático nos obligará a replantear las fechas de las olimpiadas", admitió en agosto de 2024 el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach, ante la evidencia científica: en las próximas décadas, con el aumento de las temperaturas medias que se disparan a causa de las emisiones de gases de efecto invernadero, será difícil o imposible llevar a cabo competiciones deportivas en muchas ciudades del mundo.
“Si el cambio climático continua con esta curva que prevén los expertos, será muy difícil organizar los Juegos en agosto. Ya lo vimos en Tokio 2020, cuando tuvimos que convencerles de llevar el maratón a Sapporo por el calor. En París también se ha adaptado la hora de inicio del maratón”, insistió Thomas Bach. “Tenemos que estudiar el tema de las fechas, pero no solo nosotros. El calendario entero de las competiciones deportivas tiene que ser adaptado al cambio climático”, declaró el presidente del COI en París.
El año pasado, científicos estadounidenses de Carbon Plan, una organización sin ánimo de lucro, elaboraron un mapeo del calor extremo en las próximas décadas. Tomaron como referencia el modelo RCP 4.5, es decir un escenario promedio de concentración de gases de efecto invernadero en la atmosfera, es decir, ni demasiado optimista, ni muy pesimista. Y para determinar la lista de las ciudades donde será posible organizar olimpiadas sin poner en riesgo la salud de los atletas, los científicos optaron por un indicador de 32 grados de temperatura de bulbo húmedo, una medición de estrés térmico elaborada por el ejército estadounidense y que toma en cuenta no solo los grados centígrados, sino también la humedad y la radiación solar.
Por encima de este umbral, organizar actividades físicas conlleva riesgos para la salud.
“Hemos observado que las olas de calor aumentarán en casi todas partes. Algunas ciudades que experimentan olas de calor sólo unos días al año estarán expuestas a ellas durante muchos días. Y por desgracia las fechas de los Juegos Olímpicos de verano coinciden con la estación más calurosa en la mayoría de las ciudades del hemisferio norte y en algunas ciudades tropicales”, observa Oriana Chegwidden coordinadora de estudios climáticos de la organización Carbon Plan y autora de un informe al respecto, en 2023.
En París, por ejemplo, ciudad anfitriona de las olimpiadas de 2024, la temperatura media ha aumentado 2.3 grados centígrados desde el siglo XIX y podría aumentar 1 o dos grados más en verano con más días de calor intenso.
El calor se hizo sentir por ejemplo durante los Juegos Olímpicos de la capital francesa donde se ha llegado a registrar temperaturas de hasta 40°C en algunos recintos deportivos, poniendo en peligro la salud de los atletas, del público y de los voluntarios.Y en 2050, la temperatura media en julio y agosto será tan elevada en Pekín, Roma, Río o Tokio, ciudades anfitrionas de los Juegos Olímpicos de verano en el pasado, que supondrá un peligro para los atletas, el público y los voluntarios expuestos al sol. Con el exceso de emisiones de gases de efecto invernadero que están calentando el clima a escala global se multiplicará las olas de calor extremo.
Según los modelos climáticos, de los 6 países interesados en organizar los juegos de 2036, solo tres tendrán temperaturas aceptables para el deporte. Se trata de Turquía, Polonia y Chile. Por el contrario, India, Indonesia y Qatar tendrán temperaturas muy por encima de los 32 grados en verano. Y según el mapa de temperaturas de 2050, ciudades de Canadá, del norte de Europa y las del hemisferio sur aun será aptas para organizar juegos olímpicos en julio-agosto.
El calor, un reto para los deportistas
Desde la pérdida de rendimiento hasta la muerte, el calor ya es un desafío para el deporte de alto nivel, explican especialistas a Radio Francia Internacional.
“A veces tenemos atletas que sufren un golpe de calor y que presentan temperaturas de más de 42 grados. Es el umbral por encima del cual se deterioran los órganos. Sabemos que si dentro de los 30 minutos, logramos enfriar el cuerpo de un atleta, no tendrá secuelas. Si tardamos más de 30 minutos, tendrá que ir al hospital. Y si un atleta se mantiene en hipertermia más de 2 horas, hay un riesgo de deterioro de órgano o de muerte. Los problemas cardíacos y los golpes de calor son las dos principales causas de muertes de los atletas”, observa Sébastien Racinais, ingeniero experto en rendimiento deportivo en contexto de estrés térmico. Desde el CREPS, Centros de recursos y de conocimiento del deporte en Montpellier, Francia, Racinais estudia los efectos del calor extremo en el deporte, y formula recomendaciones de prevención al Comité Olímpico Internacional desde los Juegos de Tokio.
“La adaptación de los horarios es algo que se hacía, pero desde Tokyo, el COI ha tomado cartas en el asunto. En Tokyo, hemos revisado todos los horarios para ajustarlos. Lo mismo en Paris, evitar los horarios más calurosos. Los organizadores ya son conscientes del asunto y se adaptan a las condiciones climáticas”, afirma Racinais.
Otras medidas fueron instauradas en los últimos años como la creación de una carpa médica en los recintos deportivos para enfriar el cuerpo de los atletas víctimas de un golpe de calor.
Estas medidas sin embargo ya no serán suficientes en las próximas décadas. La experta en Oriana Chegwidden formula varias recomendaciones para las futuras competiciones deportivas como mover las fechas de las olimpiadas.
“Los riesgos ligados al calor varían mucho en un mismo país. Las naciones que tiene territorios extensos podrían elegir las regiones más frescas, o dividir las competiciones en varias ciudades y utilizar las zonas montañosas más frescas”, explica Chegwidden a RFI.
Las instancias deportivas por su lado, ya han empezado a tomar medidas concretas. El Mundial de fútbol en Catar por ejemplo fue aplazado 4 meses para evitar el sofocante calor del Golfo Pérsico. En cambio para las Olimpiadas un cambio de fechas sería más delicado pues obligaría a negociar con las federaciones de los diferentes deportes, para no perturbar el calendario deportivo global.
La amenaza climática no solo afecta a los Juegos de verano, sino también a las olimpiadas de invierno. Debido a la disminución del manto de nieve en varias zonas montañosas, son cada vez menos las ciudades aptas para organizar Juegos Olímpicos de invierno.
Entrevistas:
-Sébastien Racinais, investigador del CREPS (Francia), experto deportivo en estrés térmico y asesor del Comité Internacional Olímpico
-Jorge Ruiz Gutiérrez, preparador físico de equipos de fútbol (desde Colombia).
-Oriana Chegwidden, científica climática, miembro del colectivo Carbon Plan (Estados Unidos).
El gobierno español realizó en julio consultas de cara a una nueva ley para proteger específicamente a los grandes simios. Expertas en protección de orangutanes, bonobos, gorilas y chimpancés compartieron sus expectativas sobre esta futura ley.
Con sus habilidades manuales e intelectuales y sus personalidades, los grandes simios siguen llamando la atención de quienes los cuidan y los estudian de cerca. Los chimpancés, bonobos, orangutanes y gorilas son además especies en peligro de extinción por lo que requieren una atención particular.
Desde septiembre de 2023 rige en España una ley de bienestar animal que instaura varias obligaciones a los dueños de mascotas. Esta ley, impulsada por el gobierno del socialista Pedro Sánchez, impone una formación "obligatoria" para los propietarios de perros, a los que estará prohibido dejar solos más de 24 horas. También obliga a la esterilización de los gatos, salvo, obviamente, los que se usan para la reproducción, una medida que reclamaban asociaciones de defensa de los animales para controlar la población de mascotas y evitar abandonos y muertes de crías.
España ha decidido dar un paso más hacia el bienestar animal y prevé ahora crear derechos específicos para cerca de 200 grandes simios que viven en cautiverio en el país, sea en refugios o en zoológicos. La ley abarcaría los gorilas, los chimpancés, los bonobos y orangutanes, considerados homínidos, los animales que más se semejan al ser humano.
“Es necesario hacer una legislación específica donde se sienten las bases de las necesidades de bienestar que requieren animales con capacidades cognitivas tan increíbles como son los grandes simios”, afirma Marisa Mariñán, coordinadora de programas del Instituto Jane Goodall. La especialista británica en primates Jane Goodall, de 90 años, jugó un papel clave para demostrar que los chimpancés son capaces de usar herramientas para alimentarse.
“Las investigaciones de la Dra. Jane Goodall demostraron que los grandes simios son seres que tienen unas mentes muy complejas, con vidas sociales y emocionales muy ricas, con capacidades intelectuales, son capaces de demostrar empatía y altruismo”, ejemplifica Marisa Mariñán, en entrevista con Radio Francia Internacional, desde uno de los tres refugios españoles para grandes simios.
“Hemos podido demostrar que los chimpancés y los humanos compartimos hasta 9 enfermedades mentales como la depresión, la ansiedad o el estrés post traumático”, confirma Cristina Valsera, jefe de la Fundación Mona, otro centro de rescate, que cuida a 17 chimpancés y macacos rescatados.
Esta lógica comparativa sin embargo “es controvertida”, reconoce Valsera. “No deja de ser una visión especista: como es parecido al ser humano, tiene derecho a tener más privilegios. Sea como sea, esperamos que el cambio sea a positivo, y siempre con el objetivo de que a la larga se sumen el resto de primates”, precisa la bióloga.
Las propuestas
En el marco del debate sobre la ley para una mejor protección a los grandes simios en España, han surgido varias propuestas desde las organizaciones animalistas. Aunque la Unión Europea ya prohíbe los tests de productos cosméticos en los animales, pero no las experimentaciones de productos médicos y químicos, en España, circulan propuestas para ir más allá y prohibir la experimentación e investigación con grandes simios si les genera daños.
El Instituto Jane Goodall, del nombre de la primera científica que demostró que los chimpancés utilizan herramientas para alimentarse, formuló varias propuestas.
Dada la complejidad por devolver a los grandes simios que crecieron en cautividad a su estado natural, el Instituto Goodall aboga por ejemplo por prohibir la reproducción en cautividad. “Si seguimos reproduciendo, va a aumentar el número de grandes simios en cautividad. Si lo que queremos es el fin de la cautividad a largo plazo, es necesario parar esta reproducción”, en zoológicos, por ejemplo, plantea Marisa Mariñán.
El Instituto pide también “un entorno que les proporcione el suficiente espacio, enriquecimiento y estructura para desarrollar un comportamiento lo más normal y natural posible, y que incluya un grupo social apropiado de individuos compatibles” así como no separa a los críos de su madre.
Monos en Instagram: el lado oscuro de las sonrisas
Varias organizaciones de defensa de los simios piden también que se limite o que se prohíba la producción de películas, publicidades con primates para protegerlos y cambiar la mirada del público hacia ellos.
“Cuando nos ponen la típica imagen de un chimpancé o un gorila bailando flamenco, vestido o sonriendo en una fotografía, si nos reímos de esto y le damos ‘like’, estamos fomentando el tráfico ilegal”, alerta Marisa Mariñán, bióloga en el Instituto Jane Goodall. “Cuando nos ponen la imagen de un chimpancé mostrando todos los dientes que nos da la sensación de que esta sonriendo, no es así. Cuando un chimpancé está mostrando todos los dientes, está mostrando pánico”, aclara Mariñán.
Poco a poco, la preocupación creciente por el bienestar animal ha llevado a otros países como India, Francia o Nueva Zelanda a reconocer oficialmente que los animales son seres sintientes. Varios países del mundo ya castigan la crueldad con los animales. Alemania los protege a nivel constitucional. Con esta nueva ley de protección de los grandes simios, España sería pionera en otorgar derechos específicos para estos animales. Un paso importante para la preservación de la biodiversidad.
Escuche nuestro programa:
Entrevistas:
>Cristina Valsera, jefe de cuidadores de la Fundación Mona, España.
>Marisa Mariñán, Coordinadora de programas de la Fundación Jane Goodall en España.
Escuche también: ¿Así cuidamos a nuestros primates?, una historia de conservación y tráfico ilegal gana el Premio RFI
Ha transcurrido un año desde que una mayoría de electores ecuatorianos votó 'sí' en una consulta popular para dejar de explotar el petróleo en el Parque Nacional Yasuní. Sin embargo, los pozos petroleros en esta región amazónica siguen funcionando. El entonces presidente Guillermo Lasso dijo que la medida era inaplicable y el actual presidente Noboa se ha limitado a crear un comité para ejecutar la voluntad del pueblo.
El 20 de agosto de 2023, Ecuador hizo historia: consultados sobre la explotación petrolera en el Bloque 43 del Parque Nacional Yasuní, una joya de biodiversidad en la Amazonía, cerca del 59% de los votantes se pronunciaron a favor de dejar el petróleo en el subsuelo. La máxima instancia judicial del país, la Corte Constitucional fijo entonces un plazo de un año para ejecutar el resultado de la consulta. Pero hoy, los campos petroleros de Ishpingo, Tiputini y Tambococha del Bloque 43 ITT, siguen funcionando. Las instalaciones no fueron desmanteladas.
En 2023, los pozos del bloque Yasuní ITT ubicado en este parque nacional donde prolifera la biodiversidad, produjeron alrededor de 57.000 barriles de crudo al día, alrededor del 12% de la producción nacional de oro negro, por un valor aproximado de 4.8 millones de dólares diarios. Las autoridades del país no se han apurado para poner en marcha un plan de cierre de las instalaciones petroleras. Al contrario.
El presidente Guillermo Lasso indicó que era “imposible” aplicar la consulta, porque el país no podía prescindir de los ingresos petroleros generados por el parque. Y su sucesor, Daniel Noboa, que apoyó el cierre de la actividad petrolera en el parque Yasuní durante su campaña, cambió de opinión tres meses después de acceder a la presidencia y se dijo favorable para postergar la aplicación de la consulta debido a la urgencia de financiar la lucha contra la grave crisis de seguridad que enfrenta el país con las ofensivas de la delincuencia organizada.
Noboa crea un comité
Mientras el poder ejecutivo dilató la aplicación de la consulta popular, el colectivo Yasunidos que reúne organizaciones sociales, ambientales e indígenas amenazaba con recurrir nuevamente a la Corte Constitucional para que se cumpliera la voluntad del pueblo.
En mayo de 2024 finalmente, el presidente Noboa creó un comité para el retiro progresivo de la actividad petrolera en el Bloque 43 ITT del parque Yasuní. El mandatario encargó a varios ministerios, la tarea de elaborar un plan para desmantelar las instalaciones petroleras en esta zona. “Ese decreto llega un poco tarde, porque ya falta poco tiempo para que tenga que ejecutarse el proceso de cierre, desmantelamiento y reparación”, reaccionó Esperanza Martínez Yáñez, abogada, bióloga, miembro de la ONG Acción Ecológica y figura del movimiento en contra de la actividad petrolera en el parque Yasuní.
“Teníamos conocimiento de que había muchas discusiones dentro de la industria petrolera para intentar dilatar la decisión. Ha habido muchas presiones de grupos económicos para intentar modular la decisión de la Corte (Constitucional), modularla o incumplirla”, observa Martíñez Yáñez. Sin embargo, recalca que el decreto del mes de mayo “es un paso concreto que se dice que efectivamente se va a cerrar este bloque y establece que es la Corte Constitucional que hará el seguimiento de la aplicación de la sentencia y que esta comisión tendrá que presentar informes periódicos de los avances de cierre, a la Asamblea Nacional”.
Tras una larga batalla judicial para llegar a una consulta popular, los defensores del Parque Nacional Yasuní enfrentaron el escepticismo de los sectores políticos, económicos, reflejados en la prensa, adversos al fin de la explotación petrolera en el bloque 43 ITT. ¿Puede el Ecuador, un país endeudado en el FMI y azotado por el poder creciente de la delincuencia organizada prescindir de estos ingresos petroleros?
“Hay economistas muy serios que han demostrado que las estimaciones que hacia el Estados sobre los prejuicios eran infundadas. Si usted toma en cuenta que cuando empezó la extracción, eran 80.000 barriles diarios, después se declararon 60.000. Lo que pasa en este tipo de yacimientos de crudo pesado es que la declinación es muy rápida. El declive era inminente. El dejar de contar con estos recursos era inminente. Por otra parte, toda la industria petrolera tiene la obligación desarrollar un esquema de cierre, se llama el plan de abandono. Y nos toca ver como recuperamos la salud de los ecosistemas que han sido sacrificados”, responde Esperanza Martínez Yáñez.
El goteo de petróleo, las fugas, la contaminación de las aguas, la deforestación, así como la invasión de territorios de pueblos waorani en aislamiento voluntarios son algunos de los impactos negativos de la industria petrolera en el Parque Nacional Yasuní, según los detractores de esta actividad.
Juan Bay, presidente de la Nawe, Nacionalidad Waorani de Ecuador, que representa a los pueblos autóctonos que comparten tierras con el parque Yasuní, lamenta que el decreto presidencial no asocie oficialmente a su organización al proceso de desmantelamiento de la actividad petrolera.
Desde la ciudad de Puyo, uno de los puntos de entrada a la Amazonía Ecuatoriana, el líder indígena, estima que el petróleo no ha sido sinónimo de desarrollo para los pueblos indígenas. “El pueblo Waroani tienen apenas 60 años de contacto de civilización. Y con éste, inició la explotación petrolera. En el Parque Nacional Yasuní inició hace 10 años. El petróleo ha traído problemas, la muerte, el cambio de identidad”, lamenta, en entrevista telefónica con RFI.
Ecuador enfrenta ahora el desafío ambiental de cerrar decenas de pozos petroleros en el parque Yasuní. La activista ambientalista Esperanza Martínez Yáñez pide también que se reparen los ecosistemas afectados por esta actividad.
Y a pesar de las resistencias de intereses económicos, el camino hacia el desmantelamiento de las instalaciones petroleras en el parque Yasuní podrían ser un modelo para un mundo que se deshace poco a poco de los combustibles fósiles como lo recomiendan los expertos del panel internacional sobre cambio climático.
Escuche las entrevista completas:
Entrevistas:
>Esperanza Martínez Yáñez, abogada, bióloga, miembro de Acción Ecológica y figura del movimiento en contra de la actividad petrolera en el parque Yasuní.
>Juan Bay, presidente de la Nacionalidad Waorani de Ecuador.
En España, crece el hartazgo de la población frente a los impactos del turismo de masas. En plena temporada de vacaciones los detractores del 'sobreturismo' volvieron a manifestarse en las islas Baleares, una de las regiones más turísticas del país, donde este sector económico causa problemas socio económicos y ecológicos.
El 11 de agosto y por tercera vez en lo que va del año, miembros del colectivo 'Menos turismo, más vida', volvieron a protestar contra las consecuenias del turismo de masas en Mallorca. La isla es parte del archipiélago de Baleares donde el número de viajeros extranjeros no ha parado de crecer año tras año hasta alcanzar los 14 millones el año pasado. Esta vez, los manifestación se juntaron en dos playas abarrotadas por turistas, para llevar a cabo una acción simbólica de recuperación del espacio. La masificación del turismo no solo ha disparado los precios de la vivienda, explica Jaume Pujol, portavoz del colectivo 'Menos turismo, más vida', en Mallorca, España, sino que también afecta a otros sectores.
“Hay un malestar diario de vivir con mucha gente alrededor, sobre todo en el centro de Palma de Mallorca, en las playas. También en el sector médico, hace poco salió la noticia que los turistas morosos deben 5,9 millones de euros al sistema de salud de las islas Baleares”, se indigna Pujol, entrevistado por RFI en vísperas de la manifestación del 11 de agosto.
La plataforma de organizaciones locales contra el sobreturismo o la “turistificación”, denuncian también los impactos ecológicos. “El turismo implica una destrucción del territorio, se necesitan más casas, más hoteles. Los vemos en la ampliación del aeropuerto que se hizo de manera encubierta para evitar la crítica social. Y lo vemos en una ley que ha sacado el gobierno de Baleares de amnistía urbanística que permite legalizar chalets y grandes casas que hasta el momento eran ilegales”, denuncia Jaume Pujol.
Escuche la entrevista completa con Jaume Pujol, sobre los efectos de la masificación turística en Mallorca:
Sobreconsumo de agua
El impacto del turismo sobre el consumo de agua es otra preocupación recurrente. Baleares ya recurre a planta desalinización de agua de mar para suministrar agua potable en las islas.
Consciente de que el turismo representa el 45% del PIB de Baleares, los activistas piden una diversificación económica. “Como llegamos a esto? Decreciendo el número de personas que recibimos y abriéndonos a otros sectores, como el sector agrario, cultural, el sector de curas y servicios”, estima Jaume Pujol.
La apuesta al turismo para reactivar la economía después de las crisis del 2008, y el auge de aplicaciones como Uber, Cabify y Airbnb, han llevado a la turistificación de la vida cotidiana, constata Claudio Milano, profesor de antropología social de la Universidad de Barcelona.
Ante la masificación del turismo, “confluyeron movimientos sociales de diferentes ámbitos: ecologista, laboral y social con la presión inmobiliaria”, observa Milano, autor de dos libros sobre el tema: 'Ciudades de vacaciones, conflictos urbanos en espacios turísticos' y de 'Overturism, excess and discontent'.
Milano recuerda las diferentes etapas de estas movilizaciones que iniciaron en Barcelona en 2015 y retomaron en Canarias en 2024 hasta expandirse a otras ciudades como Málaga o las islas Baleares.
Emprender el movimiento del decrecimiento
¿Podrán crecer eternamente los flujos turísticos? Para Claudio Milano, las ciudades saturadas por el turismo deben emprender el camino del decrecimiento o al menos evitar la expansión de estructuras de movilidad.
El fenómeno del sobreturismo azota otras ciudades del mundo. Para limitar la saturación turística, París prohibirá el acceso a algunas zonas de la ciudad a los autobuses turísticos, Venecia instauró una tasa de entrada de 5 euros, Mucho Picchu limitó el aforo de visitantes al sitio arqueológico y Ámsterdam congeló su capacidad hotelera. Medidas que Claudio Milano califica de “tecnocráticas y cortoplacistas que han incentivado el crecimiento turístico en otros espacios y en otros momentos del año”.
Según el académico, disminuir el número de llegadas por crucero, para la expansión de puertos y aeropuertos serían soluciones más acertadas para limitar el turismo.
España no es el único país que enfrenta los impactos del sobreturismo. El fenómeno se vive de igual manera en Portugal, Italia, Francia, Holanda. La expansión turística sin freno también afecta la península de Yucatán en México donde el 29 de julio, los ecologistas lograron para un megaproyecto hotelero en Santa Elena, cerca de la zona arqueológica de Uxmal
Uno de los hijos de Miguel Quintana Pali, director del grupo hotelero mexicano Xcaret planeaba deforestar 150 hectáreas de selva maya para construir 9 hoteles de 18 niveles y excavar el suelo para edificar un paisaje artificial de cascadas, según la información recogida en la evaluación de impacto ambiental.
Aunque este proyecto faraónico finalmente fue abandonado ante la presión mediática de las ONG ecologistas, Carlos Samayoa, portavoz de Greenpeace México, alerta sobre el deterioro del bosque tropical en la Península de Yucatán debido a los proyectos turísticos, agroindustriales y de transporte, como el Tren Maya.
“Es una de las zonas del país con mayor deforestación en un periodo de más de 15 años. Del lado de la Riviera Maya el turismo se ha masificado en los últimos 30 años. Y esta voracidad, este ímpetu de inversión está colocando en un riesgo latente a los territorios de la Riviera Maya, como también Campeche y Yucatán”, dijo a RFI Carlos Samayoa.
Frente a lo que las comunidades consideran como un “turismo depredador que ha contaminado el agua”, Samayoa aboga por un dar un paso atrás en la industria turística hacia un modelo con una oferta “más humanitaria, más integrada con las comunidades y que tenga una verdadera redistribución de los beneficios”.
Entrevistas:
Jaume Pujol: Portavor del colectivo 'Menos turismo, más vida', en Mallorca, España.
Claudio Milano: Profesor de antropología social de la Universidad de Barcelona. Coautor de 'Ciudades de vacaciones, conflictos urbanos en espacios turísticos' y 'Overturism, excess and discontent'.
Carlos Samayoa: Portavoz de Greenpeace México y director de la campaña en defensa de la selva maya.
Con un plan faraónico que inició en 2018, la capital francesa quiere desinfectar las aguas del río Sena para hacerlo apto para las pruebas de natación olímpica. Pero las lluvias abundantes de los últimos meses tornan esta meta muy incierta. Reportaje a orillas del río parisino.
¿Nadar en el Sena, el río que atraviesa París? La idea no convence a los parisinos que hablaron con RFI en esta tarde de verano. De cara a los Juegos Olímpicos de París que debutan el 26 de julio, las autoridades lanzaron un plan ambicioso para mejorar la calidad del río Sena, donde está prohibido nadar desde hace más de un siglo en razón de la presencia de bacterias. A pesar de estos esfuerzos, el Sena no goza de una muy buena fama.
"No quiero ni siquiera imaginar lo que puede flotar en el Sena", dice a RFI Anaëlle, una joven entrevistada a orillas del Sena. "Yo vengo del campo, de modo que el Sena no me atrae", responde cuando le preguntamos si se atrevería a darse un chapuzón.
Roger tampoco se muestra muy entusiasmado: "Nunca tuve la oportunidad de bañarme en el Sena, no me apetece mucho. Pero si algún día crean espacios para nadar, sí lo haría, sería una buena iniciativa", aclara.
Otros parisinos entrevistados por RFI sí ven con buenos ojos la posibilidad de nadar en las aguas del río de la capital francesa, aunque la perspectiva parezca remota. "A mí sí me gustaría mucho nadar en el Sena. Hay muchas ciudades grandes donde los ríos sí son aptos para hacerlo. Pero quisiera estar segura de que las aguas no son tóxicas", precisa Tanina.
Para revertir la imagen de río sucio asociada al Sena, el estado francés invirtió 1.400 millones de euros en infraestructuras de saneamiento. Es un mega plan que apunta a reducir la concentración de bacterias en el Sena para que los atletas olímpicos puedan competir en el río en julio y agosto.
Se trata principalmente de eliminar las bacterias fecales E. Coli y enterococo provenientes de los alcantarillados y cuyas tasas superan a veces los estándares en vigor. Un estudio del Instituto Pasteur sobre la contaminación del rio Sena, publicado en mayo y basado en análisis tomados en 2023, subraya que los atletas corren el riesgo de padecer gastroenteritis, diarreas e infecciones si se bañan en el Sena. Esta situación ya se vivió en 2023 en la ciudad británica de Sunderland: 88 de los 200 nadadores que participaron en un triatlón presentaron una diarrea aguda.
Embalses y tratamiento con ultravioletasComo parte de su plan para mejorar el tratamiento de las aguas residuales, Francia construyó varios embalses como la cuenca de Austerlitz que permite almacenar 50.000 m3 de aguas pluviales.
RFI visitó también otra cuenca de almacenamiento de aguas pluviales en Noisy-le-Grand, a pocos kilómetros de la capital francesa. Un embalse edificado para ampliar la capacidad de tratamiento de una planta depuradora de aguas residuales. La capital francesa quiere prevenir la eventualidad de lluvias intensas que saturen el sistema de alcantarillado: la red se desbordaría y las aguas residuales contaminarían el río.
"Nuestro plan tiene dos tipos de medidas: la desinfección, lo que vemos aquí en esta planta, para eliminar lo más posible las bacterias fecales E Coli y enterococo, cuya concentración en el agua determinan si la gente se puede bañar o no en el Sena. Estas bacterias las eliminamos con rayos ultravioletas", detalla François-Marie Didier, quien preside el sistema de depuración de las aguas de la región de París.
"La otra medida tiene que ver con la lluvia. Cuando llueve demasiado, los alcantarillados se desbordan, entonces vertemos el agua en el río. Estas cuencas de almacenamiento permiten retener las aguas pluviales, y cuando disminuye el nivel del agua en las plantas de tratamiento, las liberamos hacia las plantas, las tratamos, para no verter aguas sucias al Sena", explica Didier.
Otra medida consistió en conectar los edificios de la región a la red de alcantarillado. Dichas obras incluyen también las famosas barcazas parisinas, las "péniches", que son viviendas flotantes aparcadas en el río todo el año. "Algunos edificios a orillas del río Sena no estaban conectados al sistema de alcantarillado. Lo mismo pasa con las barcazas: para que no contaminen, tienen que estar conectadas, de modo que sus aguas sucias no sean vertidas en el río", explica a RFI Jean-Pierre Molina, uno de los prefectos de la región capitalina, y quien está a cargo de las obras publicas. "Para ello, hemos tenido que realizar obras en los muelles del Sena y conectar todas las barcazas. En dos años conectamos 263 barcos a la red de alcantarillado", afirma el funcionario.
Confiando en que las lluvias cesenEste conjunto de obras faraónicas, sin embargo, no garantiza que el Sena sea apto para las olimpiadas durante toda la duración del evento. Hay todavía un factor aleatorio: la lluvia. La calidad del agua se puede degradar en todo momento a causa de las lluvias. En junio, precisamente, los niveles de bacterias seguían siendo demasiado altos para que los deportistas pudieran bañarse, lo que generó inquietud en París.
"Hemos tenido una primavera muy lluviosa. Los análisis indicaban que las condiciones no estaban reunidas para nadar en el Sena. Pero la situación se mejorará en los próximos días y, a partir del 26 de julio, para las olimpiadas, podremos bañarnos en el Sena", confía Jean-Pierre Molina.
La ministra Oudéa-Castéra se le adelanta a la alcaldesa HidalgoPues bien, el sábado 13 de julio la ministra de Deportes francesa Amélie Oudéa-Castéra se bañó en el río Sena, a dos semanas del inicio de los Juegos de París-2024.
Acompañada por uno de los abanderados del equipo paralímpico francés, el paratriatleta Alexis Hanquinquant, la ministra, equipada con una combinación y gorro de baño, se zambulló en las aguas del Sena a la altura del puente de los Inválidos, cerca de donde está previsto la disputa de las pruebas olímpicas de natación en aguas abiertas y el triatlón.
Oudéa-Castéra se adelantó así a la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, que tiene programado bañarse en el Sena el 17 de julio.
Tras los Olímpicos, todos al SenaMás allá de las olimpiadas, las autoridades francesas quieren que los parisinos puedan bañarse en el río a más largo plazo. "A partir del año 2025, abriremos varios espacios para nadar en el Sena, para que el conjunto de los parisinos pueda reapropiarse el Sena, donde está prohibido bañarse desde hace más de un siglo!", indica el funcionario.
Y en caso de que las lluvias saturen el sistema parisino de depuración de las aguas, las pruebas acuáticas de las olimpiadas se realizarán en un sitio alternativo en el río La Marne. A mediados de julio, la alcaldía de París compartió con optimismo los últimos resultados de los análisis: el agua llegó, por fin, a niveles satisfactorios para bañarse. Esto indica que, poco a poco, el Sena recobrará su buena salud.
La alcaldesa Anne Hidalgo y el presidente Emmanuel Macron prometieron incluso meterse al agua durante el verano para cumplir una vieja promesa de Jacques Chirac que había prometido, en vano, bañarse en el Sena en los años 90 cuando era alcalde capitalino.
Entrevistas:
>Pierre-Antoine Molina, prefecto y encargado de políticas públicas en la región de Ile-de France.
>Jean-Philippe, habitante en una barcaza en el río Sena, en el centro de París.
>François-Marie Didier preside el sistema de depuración de las aguas de la región de París.
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